Mié. Nov 20th, 2019

«Cafecito» Martínez espera pacientemente la decisión sobre su futuro

Antes de su primer inicio en la primera base de los últimos ocho juegos, José “Cafecito” Martínez se encontraba sentado solo en las escaleras afuera de la concurrida clubhouse del Wrigley Field.

Una conversación que pudo haber ido en varias direcciones, entre ellas la rabia o impotencia, hacia la frustración, hacia reclamos de trato injusto, en cambio reveló una comprensión.

Martínez se da cuenta de cómo llegó aquí, y por qué podría terminar yendo a otro lado.

La palabra «agraciado» rara vez se ha aplicado, de acuerdo, nunca, a cómo el bateador designado atrapado en el cuerpo de un jugador de la Liga Nacional maneja la primera base y las esquinas de los jardines.

Pero es el mejor adjetivo describir cómo el bateador de 1.98 de estatura respondió preguntas sobre su situación actual.

«El juego te lleva a donde sea que vayas», dijo Martínez al Post-Dispatch. «Sé que en algunas aperturas no me ha ido bien. Me está costando esto. Sé que no quiero hacer nada para perder un juego y poner al equipo en una posición en la que va a perder un juego por mi culpa”.

«Respeto las decisiones de la oficina y el gerente. Voy a estar aquí con el equipo, ayudando con todo lo que pueda. Voy a salir y tomar mis turnos al bate e intentar no pensar en la situación, ni en los rumores, ni nada de eso. Intentar ayudar a mi equipo eso es todo lo que importa”.

El primer swing de Anthony Rizzo el sábado por la noche recordó por qué esta conversación es más complicada. A pesar de jugar cerca de la línea, Martínez no pudo ponerle un guante al roletazo. Aquí estaba el primera base con siete errores, múltiples jugadas no hechas y el peor puntaje en la posición 3 en la versión de Fielding Bible de Defensive Runs Saved. El sábado, Martínez volvió a quedar fuera de un juego cerrado por razones defensivas.

Las variables externas agregan grados de dificultad.

La oficina central y del mánager interino Mike Shildt han acordado intentar priorizar la defensa del cuadro, ya que debe complementar lo que ha sido la fortaleza de este equipo, el pitcheo abridor.

Y los encargados de tomar decisiones del club se han vuelto a comprometer con el jardinero derecho Dexter Fowler, lo que significa que las oportunidades en los jardines son aún más escasas para Martínez.

Sentar a “Cafecito” significa que uno de los mejores bates del equipo salga de la banca en algún turno clave. Ponerlo en la inicial significaría dar ventajas a nivel defesivo

«Lo piensas. Cuando estás en el campo. Cuando estás sentado en tu habitación. Cuando todos te preguntan. Todos mis amigos saben sobre béisbol. Preguntan qué está pasando. Es una decisión que debo respetar. Y voy a seguir adelante, porque así es como el equipo me va a necesitar”. Explicaba el venezolano sobre el cambio de chip de titular a estar en la reserva.

Martínez está atascado, y de esa manera él es un microcosmos de su equipo.

«Escucharé lo que él me diga», dijo Martínez sobre su mánager. «Estamos en la misma página. Sé que la gente dice: ‘Shildt está haciendo esto porque bla, bla, bla’. No es eso para nada, pero él es una de las mejores personas que he conocido en el béisbol”.

El mercado de cambios continúa avanzando a medida que los verdaderos contendientes agregan piezas. Los Cardenales continúan batallando para mantenerse jugando sobre .500. Pensar en un cambio por Martínez para fortalecer el bullpen no parece nada alocado. Ir a la Liga Americana le caería de maravilla para ocupar el puesto de bateador designado

«Si existe la posibilidad de que tenga más oportunidades de esa manera (como BD), lo tomaré», dijo. «Pero no estoy diciendo que me quiera ir, o que no me sienta bien con la situación».

El jugador que cumplirá 30 años dentro de dos días no es agente libre hasta 2023. Es demasiado peligroso, incluso como bateador emergente, para regalarlo. Pero su valor para los equipos de la Liga Americana nunca será mayor, teniendo en cuenta su éxito ofensivo esta temporada y la próxima fecha límite de cambios. Podría contar con algunos prospectos de profundidad que puedan ayudar en la línea, o quizás alguna ayuda de bullpen para esta temporada y más allá.

«Todavía estoy aquí, todavía soy Cardenal, y me encantaría ser Cardenal en mi carrera», dijo Martínez.

Él lo dice en serio, no importa cómo termine esto.

Cambiar nada no soluciona nada.

St. Louis Today

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