Luis Sardiñas aplicó la ley del ex y dejó en agonía a Tiburones

La siempre e inexorable “ley del ex” que suele ocurrir en los deportes se puso de manifiesto este jueves en el Estadio Universitario de Caracas, recinto donde Caribes de Anzoátegui derrotó 8 a 5 a los Tiburones de La Guaira y los dejó al borde la eliminación.

El verdugo de los escualos no fue otro sino Luis Sardiñas, jugador que hasta la temporada pasada perteneció a sus filas y que con un doble barrebases en la parte alta del noveno episodio le concedió el octavo triunfo a la tribu de los últimos nueve partidos que han disputado.

Sardiñas, con su batazo que significó el segundo imparable para él en la tarde-noche capitalina, destrabó lo que se había antojado como un careo de alternativas y mucha estrategia por parte de ambos managers.

De igual manera, el infielder evitó lo que hubiese significado una estrepitosa caída de caribes, quien inició el partido ganando gracias a un rally de cuatro anotaciones en la segunda entrada.

En ese acto, atacaron al abridor salado Jonathan Abaladejo, quien no pudo completar si quiera dos capítulos de labor y se marchó temprano a las duchas, dejándole la mesa servida a Antonio Noguera.

El zurdo se reivindicó de lo que había sido su última presentación cuando fue castigado por los Tigres en Maracay y sirvió como una válvula de escape para el piloto Oswaldo Guillén, quien lo mantuvo sobre la lomita por 4.1 innings, en los que no permitió anotaciones, apenas toleró un par de hits y regaló dos bases por bolas.

A cuenta gotas

El conjunto de La Guaira, pese a iniciar con desventaja, nunca se dio por vencido y de manera paulatina fue descontando en la pizarra guiado por los bates de José “Cafecito” Martínez y Edgar Durán.

Los Tiburones pisaron el plato en dos ocasiones en la cuarta entrada. Una por sencillo de Martínez y otra por indiscutible de Héctor Sánchez frente a los envios del lanzador dominicano Ángel Castro, que tampoco pudo ir largo en el encuentro.

Para el quinto acto, un imparable hacia la pradera central de Yonathan Daza puso a los locales abajo apenas por una carrera y un episodio después Alberto González, también con un hit, igualó la pizarra y brindó esperanzas al público guairista que se acercó al feudo de la UCV.

Guillén optó por darle cabida en el encuentro a su “set up” de toda la temporada, el experimentado Rafael Cova, y este falló una vez más en su intento de contener a los rivales al permitir una rayita limpia producto de un wild pitch que le devolvió el liderato a Caribes, que no duraría mucho tiempo.

En la parte baja del octavo tramo, Juan Carlos Gutiérrez hizo su estreno como nuevo integrante de la escuadra anzoatiguense y si bien no deslució, permitió un imparable de Edgar Durán, quien a la postre se metió hasta el plato con otro petardo de Cafecito Martínez. Que emparejó nuevamente las acciones.

La estocada final

Guillén, consciente de la importancia del enfrentamiento en las aspiraciones del equipo, optó por colocar sobre el morrito a uno de sus mejores brazos, el del joven Julio Pinto, pero este no pudo ser tan efectivo como en otras oportunidades y sucumbió frente a la encendida toletería de Caribes.

Willians Astudillo encendió la chispa con un globito de hit al patio izquierdo. Luego Alexi Amarista fracasó en su intento de toque con un rodado corto a los predios del receptor Héctor Sánchez, quien retiró a Astudillo en el segundo cojín.

Parecía que la amenaza aborigen se había disipado con la mala ejecución de Amarista, aunque no fue así.

Tomas Telis consiguió otro sencillo a la zona izquierda que hizo incurrir en un error de fildeo al jardinero Teodoro Martínez, quien permitió a los corredores avanzar hasta tercera y segunda base, respectivamente.

Con la inicial libre, el veterano René Reyes recibió boleto intencional y dejó a Sardiñas con el chance de lucirse con un estacazo entre las praderas centra e izquierda que remolcó las tres carreras que al final significaron el triunfo.

“Lo más importante es estar siempre enfocado. Lo hemos hecho todos en el equipo de Caribes en esta última parte de la temporada. No rendirnos hasta el último out para así ganar y perder los juegos con dignidad”, declaró la gran figura indígena.

Sobre haberse convertido en una especie de verdugo para Tiburones, que luego de esta derrota depende de resultados externos para lograr un cupo a los playoffs, Sardiñas no siente nada más allá que no sea agradecimientos para con ellos.

“Les doy gracias porque ellos me dieron la oportunidad de hacer mi debut profesional y fueron parte importante en el desarrollo de mi carrera, pero esto es así, es también un trabajo y ahora me toca enfrentarlos”, manifestó.

Escrito por: El Extrabase

Foto: Pedro Felipe Hernández / @pfhernandez7

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