Sale rompió los paradigmas de la palabra ponche

La noche del martes, Los Medias Rojas de Boston salieron como otro juego más, a continuar su buen ritmo que llevan en las últimas semanas, con el que demuestran un “borrón y cuenta nueva” de lo que fue el inicio de temporada. Chris Sale se subió a la lomita a hacer su trabajo, contras los Rockies de Colorado, sin pensar que daría cátedra, de cómo ponchar sin interrupciones.

El zurdo trabajó siete entradas completas en las que aceptó tres hits y dos carreras. Hasta allí, el trabajo es de calidad, pero cuando se menciona que, en esa cantidad de capítulos sentenció a 17 bateadores con guillotinas, la visión cambia completamente y la palabra calidad necesita un nuevo significado.

Con sus 17 ponches recetados, Chris Sale se convirtió en el primer lanzador desde Max Scherzer en lograr dicha cifra en un juego, cuando el abridor de los Nacionales de Washington lo hizo el 11 de mayo de 2016.

Es el primer serpentinero zurdo en las mayores, desde el venezolano Johan Santana en conseguir ese número de abanicados, cuando el “gocho” lo hizo el 19 de agosto de 2007.

Para los Medias Rojas, se convirtió el primer escopetero de la organización, desde que el dominicano y miembro al Salón de la Fama, Pedro Martínez lo hizo un 6 de mayo del año 2000.

Por si fuera poco, es el primer tirador en la historia de las Grandes Ligas que lo hace en siete o menos episodios.

Sale ponchó a los tres bateadores consecutivos del primer episodio con 18 lanzamientos. En el segundo tramo utilizó 14 envíos para acabar con los tres contrarios (todos abanicados). Para el tercer episodio necesitó de 15 pelotas lanzadas, de los cuales uno fue un roletazo de out y los otros dos por ponche. En el cuarto consiguió un solo abanicado, al tener que resolver con rodado de out de Charlie Blackmon y elevado de out de Nolan Arenado (16 envíos utilizados entre los tres bateadores).

Para el quinto tramo, sufrió el primer incogible de la contienda. Un doble por regla de Mark Reynolds, por el jardín derecho. Luego, terminó con línea de out de Raimel Tapia y par de ponches a Ian Desmond y David Dahl (usó 14 lanzamientos entre los cuatro oponentes).

Durante el sexto, salió aguerrido y sin temblar el pulso selló el un, dos y tres con 14 envíos para ponchar a los rivales.

Mientras que, para el séptimo, fue recibido con sencillo de Trevor Story y rápidamente jonrón de Nolan Arenado, en el que arruinó la gema de un solo hit admitido del siniestro, pero eso no apabulló la labor del abridor y aplicó la ley del ponche a Reynolds, Tapia y Desmond de manera seguida, para llegar a los 17 abanicados de la jornada.

La proeza necesitó de 108 serpentinas utilizadas, en las que 74 cayeron en la zona de strikes.

Aunque, Sale tenía la joya en su bolsillo, con victoria en las manos, los patirrojos no pudieron contener la labor y debió irse sin decisión, tras ver como el bullpen fue agredido por la ofensiva rocosa, que, mandó el juego a entradas extras y se quedó con el lauro en el capítulo 11 al ganar 5 a 4 en Fenwey Park.

 La campaña de Chris Sale no empezó de la mejor manera, pero realizar una labor fantástica como la de la noche del martes, merece colocarse de pie y quitarse las gorras en ovación de lo que quizás es el mejor lanzador zurdo que ha tenido el conjunto bostoniano en años.

Por: Pedro Felipe Hernández / @pfhernandez7

Foto: @RedSox

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