Bryce Harper, Philadelphia Phillies. Foto: Bleacer Report en Twitter.

Por Victor Petruzzi / @Victor_Petruzzi.

La temporada de los Phillies fue un altibajo de emociones, no hay duda de eso. Jugar ante una de las aficiones más exigentes en los Estados Unidos no es para nada fácil. Sería una buena pregunta para hacerle a Harper, por ejemplo, con relación a Washington. Con la temporada muy cerca de terminar, Philadelphia está al borde de la eliminación, y son innumerables las causas por las que pasaron a ser de uno de los grandes candidatos a la Serie Mundial a ni siquiera jugar el encuentro por el Wild Card.

No se puede hablar de los Phillies, si no hablas de su offseason. Philadelphia fue el GRAN inversor en la temporada muerta de MLB. Bryce Harper firmó uno de los contratos más grandes de la historia del béisbol, y el deporte, al negociar $330M y 13 años con el equipo de Pennsylvania. La inversión no quedó solo ahí, Matt Klentak (General Manager), Andy MacPhail (Jefe de Operaciones) y John S. Middleton (Propietario Principal de los Phillies) querían pelear seriamente por la Serie Mundial. Uno de los primeros nombres en llegar fue Andrew McCutchen ($47M/3 años), para ser un primer bate necesario para este equipo. Otro, Jean Segura, quien llegó vía cambio desde Seattle por Carlos Santana y JP Crawford. Luego, vino otro nombre MUY resonante, como es de J.T. Realmuto, quien también aterrizó en Philadelphia vía cambio, donde se entregó el mejor prospecto de la organización, Sixto Sánchez, además de Jorge Alfaro y DJ Stewart. En cuanto al pitcheo, llegó uno de los mejores relevistas en todo el béisbol, David Robertson, firmando por $23M y 2 años. Esos, sin duda, fueron los nombres más rutilantes para los Phillies en la temporada muerta, y con quienes se aspiraba a pelear por todo.

Partiendo de lo anterior, todo lo que no fuera quedarse con el título de la División Este de la Liga Nacional, estaba mal. Hay que analizar detalladamente el bullpen de los Phillies, porque era una de sus mejores armas para la temporada, estos eran algunos de sus brazos: Neshek, Hunter, Robertson, Álvarez, Arano, Ramos, Nicasio y Neris. Recalco esto, porque es importante para el desarrollo de lo que fue la temporada. Quizás, la rotación, era el punto más débil en Philadelphia, la cual estaba compuesta por: Nola, Pivetta, Arrieta, Eflin y Velásquez.

Es momento de empezar por lo más débil, su rotación. Aaron Nola repetía como el número uno y abridor del Opening Day. A diferencia del 2018, no fue su mejor año. Estuvo, durante toda la temporada, bastante inconsistente y, aun así, fue el mejor de todos. Tuvo unos dos primeros meses de campaña bastante malos, retomando el nivel del año pasado entre mayo, junio, julio y agosto, donde tuvo una ERA de 2.96 y un récord de 10-4. Septiembre no ha sido el mejor mes para él, retomando el mal momento que tuvo a inicio de temporada.

Nick Pivetta fue la GRAN decepción de la temporada, perfilaba como el segundo de esta rotación por mucho tiempo, y tuvo una temporada entre horrible y espantosa, bailando entre el bullpen, Triple-A y la rotación. Jake Arrieta confirmó esta temporada que es uno de los peores movimientos que ha hecho Matt Klentak y los Phillies. Ganando $25M en promedio al año (3 años), no puede ser este desastre. Empezó con tiempo el Spring Training, y por fin estando sano, se esperaba un gran rendimiento de él, el cual no existió y se acabó antes de tiempo por otra lesión. Zach Eflin, quizás lo más rescatable de la rotación dejando por fuera a Nola. Tuvo un inicio de temporada muy bueno, lanzando incluso dos juegos completos. A mitad de campaña, su rendimiento cayó estrepitosamente y fue movido al bullpen. Con la lesión de Arrieta, volvió a pasar a la rotación y mejoró sus números, nuevamente. Un brazo en el que pensar para 2020. Por último, Vincent Velásquez, quien junto a Michael Lorenzen debe ser uno de los mejores atletas en MLB, pero hasta ahí. Verlo cada 5 días no era menos que un martirio para los aficionados de los Phillies, incapaz de mantener cerrado un encuentro, y uno de los pitchers que más jonrones recibe (25). NO debe ser parte de la rotación para 2020.

En el camino, tanto por el mal rendimiento de Pivetta como por la lesión de Arrieta, se incorporaron Drew Smyly y Jason Vargas, dos brazos veteranos, que dieron un poco de oxígeno a la rotación, pero que no son, ni cerca, unos brazos para dar una verdadera y seria pelea. Dependiendo de las adquisiciones en la temporada muerta, Philadelphia podría tomar a uno de los dos para 2020, y fungiría como 5to en la rotación, o un relevista largo.

Quizás, pensarían que es el momento de evaluar al Staff Técnico, Directiva u Ofensiva, pero verdaderamente, este estudio no puede seguir sin tocar el tema de las lesiones. Salvo por los Yankees, lo sucedido en Philadelphia con los lesionados es impresionante e inverosímil, un nombre más importante que otro fue cayendo poco a poco en esa lista.

Estos son algunos de los nombres que cayeron en la Lista de Lesionados de MLB esta temporada: Jake Arrieta, Andrew McCutchen, David Robertson, Tommy Hunter, Pat Neshek, Seranthony Domínguez, Adam Morgan, Víctor Arano, Edubray Ramos, entre otros. SIETE de los aquí nombrados, pertenecen al bullpen “original” del equipo. La gran mayoría de ellos, lesionados desde que prácticamente comenzó la temporada, y para perdérsela completa. Con todo esto, Matt Klentak se vio obligado a buscar en todos lados cualquier brazo que pudiese colaborar con el bullpen, CUATRO de ellos llegaron vía DFA: Mike MorinBlake ParkerJared Hughes y Nick Vincent. Si bien no estuvieron mal, tampoco lo hicieron excelente, y no es lo que Kapler podía tener en mente a inicio de temporada con el manejo de su bullpen. En mi opinión, tanto Morin como Hughes podrían ser unos brazos importantes en el relevo para la temporada 2020 de los Phillies.

Sin embargo, a pesar de todo este desastre y lesiones en el bullpen o la rotación, creo que la baja más importante para Philadelphia fue la de Andrew McCutchen. Phillies, Kapler y Klentak no fueron capaces de encontrar a otro primer bate durante toda la temporada que lo hiciera medianamente similar a Cutch, y no fue porque no se intentó. El récord de Philadelphia desde el Opening Day, hasta el día de la lesión de Cutch (03/06), fue 33-27. Desde el 4 de junio, hasta la derrota del Domingo (22/09) en Cleveland: 46-48. Creo que quien más se acercó a Cutch, en cuanto a primer bate, fue César Hernández, y quedó lejos de la producción que estaba ofreciendo el outfield americano.

En cuanto a la ofensiva, Bryce Harper fue la gran bujía del equipo. Fue muy criticado principalmente por su AVG y su cantidad de K, pero no hay duda que cargó con este equipo hasta el final. A día de hoy, batea 33 HR y 108 RBI (la marca más alta de su carrera en este departamento) y un WAR de 3.6. Posiblemente también fue una de las mejores temporadas a la defensiva para él, que no es por lo que se destaque regularmente. Otro jugador a destacar es JT Realmuto, quien probablemente reafirmó que es el mejor catcher en todo el béisbol. Tuvo una segunda mitad de MVP, y destrozó varias de sus marcas anteriores, entre ellas, 25 HR, 83 RBI, 36 2B y 41 BB, hasta hoy. Su defensiva también fue un espectáculo, es el receptor con más capturas en intento de robo con 37, para entrar en contexto, la marca más alta de Yadier Molina en este departamento es 32. JT debe recibir una extensión de contrato YA. Es importante destacar la labor del venezolano César Hernández, quien es el jugador que más hits ha conectado en la temporada para Philadelphia. Siempre callado, pero con buenas actuaciones.

Quien dejó mucho que desear fue Rhys Hoskins que, a diferencia de las temporadas anteriores, estuvo completamente apagado. Gran parte de sus cuadrangulares e impulsadas llegaron en los primeros dos meses, donde parecía que sería una enorme temporada para él. Sin embargo, como dije, fue muy decepcionante, además agregar que a la defensiva no es lo más vistoso que hay en la 1B. Este es uno de los jugadores que debe desear con más anhelo que se disponga la función del DH en la Liga Nacional.

Ahora, es el momento de evaluar al Staff Técnico y a la Directiva. No pienso ser abogado del diablo, pero tampoco espero que todos coincidan conmigo, Gabe Kapler debe continuar. Aunque su trabajo a veces es un enigma, siempre ha respaldado a sus jugadores, no ha dejado de buscar, ni mover piezas para intentar mejorar. Sencillamente, la suerte no ha estado de su lado. Plagado de lesiones, es difícil manejar un equipo. Por eso, y hago un paréntesis, es tan valioso lo que hizo Aaron Boone en New York. En parte, en eso baso mi respaldo hacia él, ya que, por ejemplo, el bullpen fue totalmente diferente a lo que él esperó y planeó, y por eso es algo completamente entendible sus falencias a la hora de mover las piezas que disponía.

Claro que hay cosas para cuestionarle a Kapler, una de ellas es la poca confianza en sus granjas. El terror que ha tenido Philadelphia de subir prospectos parece insólito e indefendible. Salvo por Adam Haseley, que casi llegó a MLB por obligación, me atrevería a decir que los Phillies fue el equipo que menos promovió jugadores. Aprovechando su referencia, hay que decir que Haseley es una nota más que positiva para el futuro del equipo. Su trabajo con el bate y el guante es MUY bueno. Debe ser titular el próximo año en los jardines junto a Cutch y Harper.

En cuanto a Matt Klentak, tuvo más aciertos que errores. Sí, creo que pudo haber hecho un poco más en el Trade Deadline, pero tampoco lo critico. Defiendo su posición en que es un equipo que necesitaba varias piezas para mejorar, y tampoco puedes estar tan abierto a entregar importantes prospectos de tus granjas. Resaltar el trabajo que hizo consiguiendo a muy buenos jugadores DFA, casi con un ojo clínico. Entre sus mejores adquisiciones está José Álvarez, que llegó vía cambio de Anaheim por Luis García, y ha sido, creo, la pieza más importante del bullpen. Agregar también el cambio de última hora en el Trade Deadline de Corey Dickerson, quien desde que llegó a Philadelphia, hasta que se lesionó, bateó para .293 AVG con 8 HR y 34 RBI en 34 juegos, lo mejor de todo, llegó simplemente por CASH. No me parecería para nada descabellado que los Phillies se hicieran de los servicios de Dickerson al terminar la temporada, será agente libre.

Esto es el resumen de una temporada de mucho para aprendizaje para Gabe Kapler, a quien le tocó remar duro y contra marea, sin lograr conseguir el objetivo de, al menos, clasificar a los Playoffs. Creo que será una temporada que marcará el final de varios jugadores en la organización de los Phillies, uno de ellos, Maikel Franco, quien se irá por la puerta atrás, sin demostrar nunca el 3B que de él esperaban en Philadelphia.

La próxima temporada posiblemente sea bastante mejor para Philadelphia, tendrán la temporada muerta para reforzar su pitcheo, principalmente la rotación, y fortalecer aún más este equipo que, sin lesiones, es un serio candidato. Gerrit Cole será un nombre que estará en el radar de los Phillies, habrá otros importantes como WheelerHamels y Strasburg si llegase a salir de su contrato con Washington. También, tendrán varios de sus mejores prospectos subiendo a Las Mayores como: Alec BohmSpencer Howard y Connor Seabold, por nombrar algunos.

Si la suerte los acompaña, Philadelphia será un mejor equipo el año entrante, y dará una pelea bastante dura por el Este de la Liga Nacional para intentar destronar a los Bravos de Atlanta, el gran candidato de la División los últimos años. A falta de seis juegos para que termine la temporada de los Phillies, este fue el 2019 plagado de lesiones y mala fortuna, que dejó a uno de los grandes candidatos fuera de la postemporada.

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