mar. Nov 12th, 2019

Juan Soto celebra su jonrón frente a Gerrit Cole en el cuarto inning del Juego 1 de la Serie Mundial. Foto: AP Photo/Matt Slocum.

Por Mari Montes / @porlagoma

Los Astros de Houston iniciaron el juego anotando dos carreras, George Springer recibió boleto, José Altuve conectó sencillo y Yuli Gurriel los llevó a la goma con doble. Tratándose de Gerrit Cole, la cuenta parecía ser suficiente para llevarse el primero. Faltaba un largo recorrido, pero el dominio del firme candidato al Cy Young, quien había lucido intraficable en los playoffs y en la temporada regular no perdió desde el 22 de mayo, permitía pensar que podía ser el inicio de la construcción de la primera victoria, pero los Nacionales de Washington reaccionaron en el segundo capitulo con HR Ryan Zimmerman, un batazo que además de acercar el juego 2-1, encendió el ánimo y mantuvo la inspiración que ha sido determinante para el equipo que por primera vez asiste a un Clásico de Octubre. Zimmerman es el jugador que ha estado en los Nats desde que la franquicia existe en la capital y para todos en ese dogout fue doblemente importante, descontaron una ante Cole y lo hizo uno de sus emblemas.

El jugador protagónico fue Juan Soto, la clave de la victoria fue él. En el cuarto inning el joven veinteañero conectó jonrón solitario para igualar las acciones, en el quinto sacudió doble y llegó a tres remolcadas, destacando entre la toletería de los Nacionales, que fabricaron tres anotaciones en ese episodio para alcanzar las cinco carreras con las que hicieron todo el daño con el que consiguieron la victoria. El joven dominicano, con su estacazo de vuelta entera en Serie Mundial, se inscribió en un club donde están, Andrew Jones, Mickey Mantle y Miguel Cabrera como los jugadores que han conectado cuadrangular antes de los 21 años en el Clásico de Otoño.

El lunes, cuando se encontró con los periodistas en la jornada de medios previa a la Serie Mundial, despegó el letrero con su nombre y el logo del Clásico, después de preguntar si podía llevárselo, “es un sueño estar aquí”, dijo en voz alta.

Esa combinación de veteranía y juventud fue clave en este primer ganado en el que derribaron los pronósticos que aseguraban que el duelo entre Gerrit Cole y Max Scherzer sería favorable al anfitrión.

Los Astros hicieron esas dos carreras en el primer inning, pero luego Scherzer los supo dominar apoyado en pitcheos quebrados. Al abridor de los Nacionales, no es sorpresa, hay que hacerle las carreras temprano porque luego coloca sus envíos donde quiere y es difícil castigarlo. Este primer desafío fue de nuevo así.

En la séptima entrada George Springer echó a andar el tren que se activa con los jonrones ante Tanner Rainey para la tercera rayita y en el octavo conectó un doble con el que probablemente habría anclado en tercera pero se quedó mirando el batazo. Mas nada pasó.

El relevo de Sean Doolitle terminó sin permitir carreras, y así concluyó el primer juego de la Serie Mundial.

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