Por: Eliezer González / @eliegonzalezc.

El premio Most Valuable Player (Jugador Más Valioso o Jugador Mejor Valorado, abreviado MVP en inglés y JMV en español) es un premio que se entrega cada año al jugador más sobresaliente en cada liga de las Grandes Ligas de Béisbol. Desde 1930, es galardonado por la Asociación de los Escritores de Béisbol de América.

La Compañía Automotriz Chalmers es pionera en la entrega de esta distinción o de al menos su equivalente, entregando un automóvil al campeón de bateo de cada liga, sin embargo, en 1911 entendieron que el ser líder bate era un criterio muy abierto para ser premiado, debido a una controversia entre el liderato que se disputaban Ty Cobb y Nap Lojoie, la empresa automotriz decidió acuñar el término “Más Valioso” para distinguir al Jugador del Año en relación al más importante para sus respectivos equipos.

El béisbol organizado tiene más de 130 años de historia y ha visto uniformar a más de 19 mil jugadores. Desde 1922 se entrega un galardón de este tipo y desde 1931 por la variación de los criterios, ambas ligas ven premiar a un hombre de los suyos.

Barry Bonds es uno de 11 jugadores en capturar al menos tres veces el premio “MVP” y es el líder histórico con siete de estas distinciones. Los dominicanos Alex Rodríguez y Albert Pujols, son los líderes latinoamericanos en cuanto a Jugador Más Valioso recibidos concierne, ambos con tres, en cuanto a los nacidos fuera del territorio estadounidense, la “máquina” y su trío de MVPs ocupan el primer puesto.

Si bien es cierto que este premio es un gran logro para la carrera de un jugador, que habla de su dominio e impacto, también es cierto que no siempre define por completo la grandeza del mismo. A continuación, te traemos un listado de algunos jugadores que tuvieron un gran pico de carrera, sin embargo, nunca lograron la distinción. Muchos de ellos en el Salón de la Fama o con la oportunidad de entrar al pabellón de los inmortales.

TONY GWYNN

“Mr. Padre”, el emblemático jardinero californiano de los Padres de San Diego, miembro del Salón de la Fama de Cooperstown, ocho veces campeón de bateo, siete veces ganador del Bate de Plata, ganó cinco Guantes de Oro y visitó el Juego de las Estrellas en 15 ocasiones. Dejó promedio de bateo de por vida de .338, el 18º más alto de la historia, increíble para un bateador que jugó de los 80 al 2000. En sus 19 campañas completas bateó por encima de los .300 y en sus 20 totales solamente en su “cafecito” de 1982 no vio el .300 de bateo. La temporada de 1984 fue donde estuvo más cerca de llevarse el premio de la Liga Nacional, quedando tercero en las votaciones detrás de Keith Hernández (NYM) y el ganador Ryne Sandberg (CHC).

EDGAR MARTÍNEZ

“Papi”, el puertorriqueño que pasó toda su carrera con los Marineros de Seattle, ha sido uno de los mejores bateadores derecho de siempre, miembro del Salón de la Fama de Cooperstown, siete veces invitado al Juego de las Estrellas, cinco veces Bate de Plata, dos veces campeón de bateo y una vez líder de producidas, terminó su carrera con un promedio de bateo global de .312, 2,247 imparables, 309 jonrones, 1,261 producidas, además del 16º mejor OBP de todos los tiempos (.418) y el 29º mejor OPS de la historia (.933), sin embargo se fue a casa para siempre sin ganar el JMV. En 1995 tuvo un año en el que probablemente debió ganar el premio tras registrar una línea ofensiva infartante, sin embargo, acabó tercero en las votaciones para el premio de la Liga Americana, detrás de Albert Belle y el ganador, Mo Vaughn.

MIKE PIAZZA

Piazza, uno de los mejores receptores ofensivos de todos los tiempos, dueño del récord de jonrones para un cátcher, disparó 396 defendiendo el plato de sus 427 totales. Es Salón de la Fama de Cooperstown, Novato del Año, 12 veces All Star, 10 veces Bate de Plata, además de terminando su carrera con números globales excelentes: .308 de promedio de bateo, 2,127 imparables, 1,048 anotadas y 1,335 producidas. Entre 1996 y 1997 coqueteó con el Jugador Más Valioso de la Liga Nacional, quedando segundo en las votaciones en años consecutivos. En 1996 perdió de Ken Caminiti y al año siguiente del debatible Larry Walker.

MARK MCGWIRE

El “Big Mac”, uno de los más temibles bateadores de la historia, nombre imborrable e imprescindible para la revitalización del juego, quién terminará su carrera con números inmortales, se fue a jugar Golf sin ver el premio Jugador Más Valioso con su nombre. Sus números de por vida son impresionantes: 583 jonrones, 1,167 anotadas, 1,414 producidas, 1,317 boletos, además fue Novato del Año, campeón de la Serie Mundial,12 veces All Star, cinco veces líder de jonrón, tres veces Bate de Plata y una vez ganador del Guante de Oro. En 1998 fue la vez que estuvo más cerca de llevarse el MVP, quedando segundo y viendo su anhelado premio ser entregado en manos de Sammy Sosa, un galardón que se podría discutir si tomáramos en cuenta las herramientas de mediciones modernas.

MANNY RAMÍREZ

Cuando hablamos del dominicano muchos piensan de él, el mejor bateador derecho de los últimos 30 o 50 años de pelota, sin embargo, a pesar de que de 1998 a 2008 estuvo en la conversación para el premio, nunca lo logró. ¿Verdad que usted pensó que Manny fue MVP alguna vez? Pues permítame decirle que no. Ramírez estuvo entre los primeros 10 para la distinción en nueve ocasiones distintas en su carrera y entre los primeros cinco en cuatro oportunidades, quedando relativamente cerca en 1999 (3º), 2004 (3º), 2005 (4º) y 2008 (4). Aunque nunca logró el trofeo, acabó con números espectaculares, más de 500 cuadrangulares, más de 2,500 imparables, más de 1,500 anotadas, por encima de las 1,800 producidas, más para allá de los 500 dobletes y las 1,300 bases por bolas. En 1999 quedaría empatado con su compañero de los Indios Roberto Alomar en el lugar número tres, detrás de su compatriota Pedro Martínez (2º) y el ganador, el boricua Iván Rodríguez. En 2004, detrás de Gary Sheffield (2º) y el ganador, su compatriota Vladimir Guerrero. En 2005, el Top 4 fue tricolor completamente, Ramírez quedó detrás de sus compatriotas Vladimir Guerrero (3º), David Ortiz (2º) y Alex Rodríguez, que resultara el ganador. En 2008, saliendo de Boston, llevó el ‘Mannywood’ a Los Ángeles, y pese a jugar en a penas 53 partidos en el Viejo Circuito, finalizó solamente detrás de Ryan Braun (3º), Ryan Howard (2º) y el ganador, su compatriota Albert Pujols.

RAFAEL PALMEIRO

El cubano es uno de los grandes bateadores de todos los tiempos, combinando con una gran habilidad de bateo, apenas se ponchó una sola vez en su carrera, terminó su trayecto con más de 3,000 imparables y 500 jonrones, sin embargo, jamás pudo lograr el premio JMV, la temporada en la que estuvo más cerca fue la de 1999, cuando terminara 5º en las votaciones, detrás de grandes nombres, Manny Ramírez (4º), Roberto Alomar (3º), Pedro Martínez (2º) y el ganador, Iván Rodríguez. Acabó su carrera como un cuatro veces All Star, tres veces Guante de Oro, dos veces bate de plata y una vez el Jugador del Año, además de ligar, 3,020 imparables, disparar 569 jonrones, producir 1,835 carreras y anotar otras 1,663.

DAVID ORTIZ

El “Big Papi” el mejor bateador designado zurdo de todos los tiempos, le tomó varios años empezar a rendir a grandes cifras pero cuando lo logró, construyó una carrera digna del Salón de la Fama, más de 500 jonrones, más de 2,400 imparables, así como también más de 600 dobletes, más de 1,400 anotadas y más de 1,700 producidas, fue 10 veces All Star, siete veces Bate de Plata, 3 veces campeón de la Serie Mundial y MVP de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, además de un MVP de la Serie Mundial, no obstante a su grandeza, jamás puso su nombre al Más Valioso de la temporada regular, en 2005 estuvo cerca, quedando 2º solo detrás de su compatriota, Alex Rodríguez, el ganador de aquella edición. Para 2006 y 2007, finalizó 3º y 4º respectivamente.

DEREK JETER

El capitán, uno de los casos más impresionantes, pues Jeter fue esa clase de jugador que irradiaba grandeza. Fue Novato del Año, cinco veces Bate de Plata, cinco veces Guante de Oro, cinco veces Campeón, además de ser 14 veces All Star, en una de esas visitas al Juego de las Estrellas se llevó el premio al Jugador Más Valioso, así como un MVP de uno de sus campeonatos, bateó sobre .300 de por vida, disparó más de 3,000 hits y 250 jonrones, además anotó más de 1,900 vueltas y produjo más de 1,300 tantas, y por si fuese poco, el No. 2 se estafó más de 300 bases. Números de película, pero jamás logró el MVP de la temporada regular, quedando entre los primeros tres en múltiples ocasiones, siendo el 2006 la vez que estuvo más cerca, quedando 2º detrás del ganador, Justin Morneau, en un debatible galardón.

Entre los activos se dan casos similares

En la actualidad, existen jugadores con números y trayecto impresionante que sin embargo no han podido estampar su nombre en el anhelado trofeo, pudiéramos citar los casos de Paul Goldschmidt y Nolan Arenado, además de Javier Báez, Anthony Rizzo, Alex Bregman o Anthony Rendón.

Goldschmidt, probablemente tuviera tres de estos premios, si vemos las votaciones de 2013 y 2015 cuando finalizó 2º en ambas, detrás de Andrew McCuthen y Bryce Harper, respectivamente, y en 2017, finalizó 3º tras Joey Votto (2º) y el ganador Giancarlo Stanton. En el caso de Arenado, el inmenso tercera base ha estado legítamente en la conversación desde el año 2016, siendo la temporada 2018 cuando estuvo más cerca de ganarlo, cuando quedó 3º detrás de Javier Báez (2º) y el ganador Christian Yelich. Como bien pudimos ver, el ‘mago’ Báez quedó segundo en 2018, mientras que su compañero Rizzo, e insignia de estos Cubs, las dos veces que ha quedado más cerca, finalizó 4º, en 2015 y 2016 respectivamente, detrás en el primer año de Joey Votto (3º), Paul Goldschmidt (2º) y el ganador Bryce Harper; en el segundo, detrás de Corey Seager (3º), Daniel Murphy (2º) y el ganador, su compañero Kris Bryant. En el caso de Bregman y Rendón, dos terceras bases que chocaron en esta última Serie Mundial, ambos hicieron el podio para esta última premiación, Alex quedó 2º en la Americana detrás del excelso Mike Trout y Rendón, en el ‘Viejo Circuito’, quedó detrás del imparable Christian Yelich (2º) y el ganador, la nueva amenaza, Cody Bellinger.

¿Qué jugador de estos entiende que debió haber logrado el galardón y cuál otro jugador de los que no mencioné piensas que forma parte de esta lista? Esperamos su respuesta en mi cuenta @eliegonzalezc en Twitter e Instagram utilizando la etiqueta #BeisbolEnLaSala.

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