La gente vendrá, cuando se pueda

El beisbol espera por una solución para que pueda volverse a jugar.
Por Daniel Álvarez / @DanielAlvarezEE
Ha transcurrido más de un mes desde que se suspendió todo tipo de actividad en las Grandes Ligas. Justo cuando estábamos a dos semanas de iniciar la campaña, la Organización Mundial de la Salud decretó al COVID 19 como Pandemia e inmediatamente las distintas ligas deportivas del mundo se pararon.
El béisbol no fue la excepción, especialmente luego de que la NBA y la NHL tomaran la decisión de frenar sus temporadas. La presión mediática que recibieron los deportes debido a la situación en menos de 24 horas era insostenible. Había que detener el juego.
De ahí en adelante han surgido una gran cantidad de incógnitas sobre cómo, cuándo y dónde se podrá empezar a jugar nuevamente. Luego de que MLB y el sindicato de peloteros llegaron a un acuerdo por los pagos y años de servicio, el enfoque principal de ambos bandos, además de salir lo antes posible de esta situación, es encontrar una manera en la que puedan volver a sus trabajos.
El Plan Arizona
A principios de abril, Jeff Passan reportó para ESPN acerca de una propuesta en la que los 30 equipos que conforman la gran carpa jugarían una temporada más corta y con muchos cambios en Arizona, usando los campos del entrenamiento primaveral, así como también el Chase Field de Phoenix.

En el desierto hay diez complejos de Spring Training y un estadio de Grandes Ligas, donde incluso podrían realizarse tres encuentros por día, de acuerdo con el agente, Scott Boras.
Este plan trae una variedad de cambios en el reglamento que le darían una imagen completamente distinta a este deporte. Distanciamiento del umpire principal, zona de strike electrónica, prohibición de visitas al montículo, doble jornadas a siete innings y sin uso de los dugouts. Los jugadores deben ver el juego desde las tribunas con metro y medio de distancia entre ellos.
Para jugadores como Francisco Cervelli, receptor de los Marlins de Miami, sería “un béisbol sin forma”.
Mike Trout, actual MVP de la Liga Americana, expresó la semana pasada en NBC Sports y reseñada en El Extrabase, que no está muy convencido con esta idea. “El plan tiene muchas banderas rojas. Queremos regresar tan pronto como podamos, pero obviamente se debe ser realista. No se puede estar sentado en las habitaciones de nuestro hotel, simplemente yendo del campo a la habitación del hotel y no poder hacer nada. Creo eso es bastante loco”. Dijo Trout.
Por otra parte, Ryan Zimmerman, quien recién ganó la Serie Mundial con los Nacionales de Washington, comentó en una conferencia de prensa vía Zoom que tiene ciertas preocupaciones por este plan. Su esposa, Heather, declaró que no estarían “100% cómodos”, considerando que tienen un bebé de pocos meses en casa, pero entienden que “son sacrificios que se deben hacer para que se pueda jugar de nuevo”.
Florida entra en la ecuación
Bob Nightengale del USA Today, reportó el 10 de abril que otro de los escenarios que consideran en MLB es el de disputar un campeonato en los dos estados donde se juega el Spring Training. Las divisiones serían por la ubicación geográfica en la que se encuentran los complejos del entrenamiento de primavera. Chase Field, Tropicana Field y Marlins Park podrían ser sedes alternas para esto.

Tony La Russa, ex manager campeón de Series Mundiales y actual asesor especial de los Angelinos de Los Ángeles, dijo que podría ser una posibilidad, puesto que es muy improbable que cada conjunto pueda jugar en su ciudad, al menos en el corto plazo.
Por otro lado, el gobernador Ron DeSantis decretó a los deportes profesionales como ‘negocios escenciales’. Esto podría abrirle la puerta a la lucha libre (WWE), el golf y la NASCAR volver a sus acciones siempre y cuando sean sin público.
No es descabellado pensar en que el beisbol se reanude el los dos estados donde se juega el Spring Training, pero se debe trabajar para ellos y eso tomará tiempo.
La seguridad va primero, no solo para los peloteros
En cualquiera que sea el escenario, lo principal debe ser que los protagonistas, quienes no son únicamente los jugadores, se mantengan a salvo. En un equipo de Grandes Ligas no se puede contar únicamente a los 26 jugadores que conforman el roster. Además de ellos hay al menos 10 miembros del cuerpo técnico y mínimo 5 personas más en el grupo de trainers y preparación física.
En los clubhouses cuentan con trabajadores que se encargan de que los uniformes e implementos de los peloteros estén listos antes de cada compromiso. Cada uno tiene al menos 4 empleados de este tipo.
Finalmente está el equipo de la cocina, quienes también se conforman por un mínimo de 3 personas.
Fuera del clubhouse está el grupo que se encarga de preparar el terreno para cada compromiso. Son aproximadamente 10 personas.
Hacen falta los técnicos que preparan las tranmisiones de televisión, quienes también se encargan de ayudar a los umpires a comunicarse con las oficinas en Nueva York para revisar una jugada.
Departamento de medios, escritores, estadísticos, anotadores, narradores de las cadenas televisivas, circuitos radiales y los cocineros. Todos ellos están en el palco de la prensa y sus alrededores durante los eventos.
Es muy difícil, por no decir imposible, mantener el distanciamiento social cuando son tantas personas las que necesitan para que un juego de beisbol pueda llevarse a cabo.
¿Jugar lejos de los familiares?
De acuerdo con el ‘Plan Arizona’ que reportó Jeff Passan, los jugadores podrían estar aislados trasladándose únicamente del hotel al estadio y viceversa. Muy probablemente tengan que dejar a sus familias durante meses, algo con lo que no muchos están de acuerdo.
El pasado 9 de abril, Ryan Zimmerman comentó que se debe considerar el elemento humano y que no le gustaría separarse de su esposa que actualmente está embarazada y espera el nacimiento de un bebé en junio. Sin embargo, esta semana dijeron en una conferencia de prensa vía telefónica que el irse a otro estado para jugar “es un sacrificio necesario”.
Miguel Rojas, campo corto de los Marlins de Miami, nos dijo en una entrevista su opinión sobre estas medidas.
“Primero que nada debemos que saber nostros y nuestras familias van a estar a salvo. Hay que tener la certeza de que no pondremos en riesgo a cualquiera de ellos. En este momento esto va más allá del beisbol. Todos queremos que el deporte regrese, pero hay que esperar un tiempo para hacerlo. Una vez que lleguemos a ese punto, estaremos preparados para cualquier situación que nos toque enfrentar. Lo más importante para mi es que no se pierda la temporada del todo y se juegue lo más posible, siempre y cuando estemos seguros. Es donde estoy parado como profesional ahora mismo. Espero que sea más temprano que tarde, pero a la misma vez queremos dejarle saber a todo el mundo que nuestra familia es nuestra prioridad. Cuando sea prudente estemos de regreso al terreno.”
“Esto es mejor que nada”
El Dr. Anthony Fauci, director del Instituo Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de los Estados Unidos, dijo en una entrevista para YES Network que los aficionados deberán adaptarse a una “nueva normalidad”, que probablemente no será asistiendo a los estadios.
“No veo un regreso este año a lo que consideramos normal” dijo Fauci, quien además es gran seguidor del beisbol. En sus tiempos libres va al Nationals Park para ver a Max Scherzer y Stephen Strasburg.
Es posible que los fanáticos puedan mantener la distancia de los 6 pies para hacer las filas en el baño o puestos de comida, pero Fauci considera que a su vez es altamente peligroso.
“Tendrás a los jugadores jugando y se verá por televisión. Las ganancias no serán las mismas que cuando llenas los parques, pero pienso que esto es mejor que nada”.
Corea del Sur sirve como ejemplo
La segunda liga asiática con mejor nivel retomó sus acciones. Los equipos empezaron a disputar juegos de exhibición esta semana antes de comenzar con la temporada regular, la cual estaba pautada para iniciar el 28 de marzo.
Algunos clubes se preparaban en Arizona cuando la situación no estaba tan grave en los Estados Unidos, pero sí era más peligrosa en el país asiático. Cuando todo empezó a empeorar en la Unión Americana, los peloteros fueron enviados a Corea para protegerlos, puesto que de aquel lado los casos iban disminuyendo.
Odrisamer Despaigne, quien lanzó en Grandes Ligas por 6 años, forma parte ahora del equipo KT Witz y conversó con nosotros sobre cómo ha ido viviendo estas últimas semanas.
“Algunas reglas pueden ser un poco locas. En el terreno no tenemos que usar las mascarillas, pero en el clubhouse sí. Los umpires deben tenerlas en el campo también. Prohibieron escupir, no sé cómo haremos eso porque es algo que hacemos a cada rato, pero hay que adaptarse”. Comentó el cubano.
Sus juegos de pretemporada así como se plantea para una posible vuelta en Arizona o Florida, son a puerta cerrada, algo a lo que no se acostumbran. Ha participado en compromisos importantes en la gran carpa, así como también en Cuba, Venezuela y la Serie del Caribe. No ver a gente en las tribunas es algo raro. “No nos gusta jugar sin público. Queremos siempre tener a los fanáticos, pero esto es nuevo para todos, debemos dar un buen espectáculo, pero lo más importante es la salud y proteger tanto a los familiares como a los aficionados”.
Para monitorear el estado de salud de los jugadores les han pedido que se tomen la temperatura antes de salir de sus hogares para el estadio, luego le envían la prueba a los trainers y una vez que llegan a los parques son evaluados nuevamente. “Si alguno se siente mal, simplemente nos quedamos en casa. Por ahora esas han sido las medidas que se han tomado”.
Para los locales no ha habido ninguna prohibición de salir o estar con sus famliares, pero los foráneos tienen que pasar por el proceso de mantenerse alejados de sus seres queridos. “Sin duda eso pesa, pero eso es algo personal. Cada quien lo toma diferente, hay quienes lo necesitan un poco más que otros. No debería ser obligatorio estar sin ellos, pero de hacerlo, hay que ser más responable aún”.
Corea del Sur reportó solo 11 casos de Coronavirus el 21 de abril. Hasta esa fecha se confirmaron 10,694 personas infectadas y 8,277 recuperadas, de acuerdo con cifras oficiales. Han controlado la enfermedad en gran forma y eso les ha permitido poco a poco ir volviendo a la normalidad. Lamentablemente no se puede decir lo mismo de los Estados Unidos, donde se han enfermado más de 800,000 habitantes.
¿Y cuándo podremos volver?
Hasta ahora es incierto, no hay nada concreto. El hecho de que Major League Baseball y las organizaciones le estén pagando a sus empleados hasta el 31 de mayo puede dar a entender que el regreso de la pelota no será sino hasta después de esa fecha. Pensar en un día inaugural en junio es muy optimista. El beisbol tiene cómo volver pronto, incluso mañana si pudieran, pero desafortunadamente no depende de ellos, sino de cómo esté la situación en el país.
Las ganas para trabajar están, no se han ido y me atrevo a decir que hay mayor motivación que nunca por parte de todos. Como dicen en le película Campo de Sueños, “si lo construyes, ellos vendrán” y cuando sea posible, estoy seguro que todos iremos de nuevo a la pelota.