Josmar Cordero se alza en otra temporada ofensiva de Cardenales

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Josmar Cordero una bujía del equipo

Josmar Cordero una bujía del equipo / Foto Prensa Cardenales

En Cardenales de Lara hay un satisfactorio “derroche” de talento. Pues cuentan con piezas experimentadas, de lujo y hasta jóvenes promesas que se ganan su puesto. Uno de los jugadores que se ha sabido ganar su lugar fue Josmar Cordero desde el año anterior cuando salió del anonimato al campeonato.

Pedro Felipe Hernández / @pfhernandez7

En la zafra anterior de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional, se vivió una situación distinta en la historia de las temporadas jugadas en la pelota rentada. Antes de permitir a los jugadores que pertenecieran al sistema de MLB, los equipos debieron buscar en distintos rincones del mundo, peloteros que no eran conocidos, pero tuvieran las ganas de lucir. Cordero fue uno de esos grandiosos “desconocidos” que Cardenales ahora tiene el lujo de tener en sus filas y son esenciales.

“Para mí un honor al verme de cuarto bate en el primer juego de la temporada. Era un rol super importante, pero yo siempre he pensado que en cualquier turno se debe hacer el trabajo”, contó el utility quien fue alineado cuarto bate en su debut de la campaña actual.

Cordero tiene una historia especial de cuándo el beisbol salvó su vida, luego de haber estado estancado como emigrante en Chile. Ahora, promedió .357 (14-5), HR, 5CI, 3CA en su primera semana de acción en el curso y eso, que no jugó durante el 2020 lleno de pandemia.

“Esta temporada muerta estuve manteniendo el físico. Luego unos tres o cuatro meses antes de iniciar la temporada empecé a entrenar en la academia de Alexis Salazar junto con sus prospectos. Esa fue la clave”, contó.

Cardenales es el último bicampeón de la LVBP. No es difícil saber que el ánimo y química del equipo está por los cielos.

“El ambiente en el clubhouse es super bueno. Todos ayudamos y aportamos un granito de arena”, destacó Cordero quien solo había disputado cinco juegos antes de su gran año en 2019.

Cordero de 29 primaveras cumplidas cuenta con un rol distinto al del curso anterior. Mostró lo que podía dar como un debutante de alta edad, pero siguiendo siendo un novato. Ahora es junto a otros colegas experimentados en ayudar a los más jóvenes. “Toda la experiencia ayuda a los muchachos que están en su primer año. Todos nos ayudamos en darnos consejos”, aseguró.

Cualquier podría pensar que en un lineup tan agresivo y pocas oportunidades, la presión es parte de ella, pero para Cordero no es una opción.

“Nunca he considerado la presión en un juego. La presión llega por uno mismo. Solo salgo a disfrutar cada turno porque me motiva a dar lo mejor de mí”, finalizó.

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