Caribes supo juntar la dupla explosiva de Alí Castillo y Willians Astudillo

Podría decirse, que uno de los bateadores más prolíferos del beisbol actual en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional, es el zuliano Alí Castillo. Con su madero se ha encargado de repartir indiscutibles en los terrenos. Su destreza le ha otorgado el título de ser el mejor toletero y tres anillos que brillan en el camino.

Pedro Felipe Hernández / @pfhernandez7

Hace más de 12 horas, Caribes de Anzoátegui consiguió su cuarto campeonato en la LVBP, al barrer en cuatro compromisos a Cardenales de Lara. En los últimos 10 años, la Tribu acumula cuatro cetros, para ser considerados una dinastía de la década. Sin embargo, es la labor de todo un equipo, con más de 40 peloteros en el roster. Un solo jugador de ese grupo acumula tres trofeos en los últimos cuatro cursos y ese es Castillo.

El bateador zuliano fue conquistador con Águilas del Zulia en la 2016-17 ante Cardenales. Luego, reforzó a los larenses en la 2018-19 para imponerse a Leones del Caracas y ahora, vuelve a ser campeón, como refuerzo de los orientales.

Su presencia en el plato ha sido inmensa en estas instancias. Pero ninguna como la reciente Gran Final. El infielder dejó promedio de .474 (19-9) con cuatro remolques y cuatro anotadas. Fue el que más bases alcanzó, junto con Oswaldo Arcia. Aunque no fue elegido el Jugador Más Valioso de la contienda, su selló quedó implantado.

Alí Castillo demostró, que su nivel con el bateo no se redujo, a diferencia de la Ronda Regular. Quedó como campeón bate de la temporada 2020-21 con promedio de .430 en 135 visitas al plato.

El derecho entró en un reducido grupo de toleteros que más incogibles han soltado cuando las Finales terminaron en barridas. Castillo pegó 9 inatrapables, la misma cantidad que Gustavo Polidor y Oswaldo Guillén lograron con Tiburones de La Guaira en la campaña 1984-85. Oswaldo Olivares con Tigres de Aragua en la 1984-85 (Final que ganó Tiburones) y Fred Manrique bajo el uniforme de los escualos.

Castillo no paró de batear. Fue la elección de los aborígenes desde la semifinal ante Navegantes del Magallanes. Contra los turcos también fue parte principal de la ofensiva al ligar .375 en siete cotejos disputados. Además, produjo ocho rayitas y anotó seis en total.

Si se suman las presentaciones de la Ronda Regular, semifinal y Gran Final de Alí Castillo, da como resultado un total de 77 indiscutibles disparados en 184 turnos oficiales.  Solamente, Willians Astudillo pudo empatarlo en la misma cantidad de cohetes despachados (77), pero en mayor número de visitas al plato (194).

Entre Castillo y Astudillo, los resultados fueron obvios para conseguir el título. Cuando el zuliano se embasaba, la “Tortuga” lo remolcaba.

Haber colocado a Castillo como tercer bate y Astudillo en el cuarto del lineup, fue realmente la clave de los orientales. En la Gran Final, el barcelonés impulsó dos rayitas, (dos veces Alí). Lo demás, es historia.

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