Ramón Flores con los Angelinos de Los Ángeles en 2017. Crédito: AP.

Por Daniel Álvarez – @DanielAlvarezEE

Su temporada en la LVBP fue tremenda. Sus números lo llevaron a ser el productor del año de la 2020-2021 y fue una pieza fundamental para el gran desempeño que tuvieron los Bravos de Margarita en la reciente zafra de la pelota venezolana.

Era cuestión de tiempo para que el jardinero de 28 años consiguiera una oportunidad con alguna organización de Grandes Ligas. Este martes por la tarde se dio a conocer sobre su firma con los Nacionales de Washington.

Si bien el acuerdo es de liga menor y no incluye invitación al campo de entrenamiento, Flores debe estar listo para cualquier llamado por parte de la oficina. Su versatilidad en los jardines y clara mejoría en el plato son dos aspectos llaman la atención y pueden ser útiles para cualquier escuadra.

“Yo lo que quería era la oportunidad, independientemente de si me daban o no la invitación al campo de entrenamiento. El béisbol está difícil actualmente, hay varios peloteros en la agencia libre y ya para mi estár con una organización dice mucho”. Comentó Flores sobre el chance que está recibiendo, con mucha confianza en sí mismo. “Si puedo seguir haciendo cosas como las que hice en Venezuela, sé que puedo regresar a Grandes Ligas. Tengo mucha convicción y fe de que voy a terminar arriba ayudando al equipo”. Cerró.

En 2020 estuvo con los Mellizos de Minnesota durante la primavera. Vino el parón por la pandemia del COVID-19 y se quedó esperando por el llamado del club para al menos ser parte de la lista de 60 peloteros elegibles para participar en esa temporada. El formar parte de ese grupo le iba a permitir estar en el campamento alterno a lo larzo de la campaña, a ley de solo una llamada para vestir el uniforme de Grandes Ligas.

Al no estar convocado, Flores continuó trabajando. “Fue un poco duro para mi, yo quedé en el limbo y solo quería una oportunidad. Estaba la incertidumbre con la liga de Venezuela y no sabía si se iba a jugar o no. Gracias a Dios se dio la oportunidad de cerrar el año jugando y demostrar lo que puedo hacer”. Dijo el patrullero.

Productor del año en la LVBP

Ramón Flores enfrentando a los Tigres de Aragua con los Bravos de Margarita en el José Pérez Colmenares de Maracay. Temporada 2020-2021 de la LVBP. Crédito: Alberto Jorge (@ajshoott)

En 36 juegos con el conjunto insular, Flores dejó una línea impresionante de .323 AVG / .421 OBP / .492 SLG / .913 OPS con 5 vuelacercas y 28 carreras impulsadas. Su rendimiento le valió para alzarse con ese galardón. Para él era una prioridad tener la mayor cantidad de turnos en el beisbol invernal. Su última campaña en Venezuela había sido con los Tigres de Aragua en 2017, participando apenas en 21 compromisos.

Jonrón de Ramón Flores frente a los Cardenales de Lara el 19 de diciembre de 2020.

Sin importar el nivel en el que se encuentre el torneo, la liga siempre será una vitrina para cualquier pelotero. Todo aquel que ponga un buen desempeño captará la atención de algún cazatalento. Eso fue lo que pasó con casos como el suyo, Alí Castillo y Hernán Pérez, también firmados por los Nacionales con contratos de liga menor.

Estar en un equipo competitivo de principio a fin, rodeado de jóvenes talentosos y un manager que inspira confiaza fue de gran ayuda para su buena actuación.

También reforzó a los Tigres de Aragua, en la semifinal contra los Cardenales de Lara, reemplazando a José “Cafectito” Martínez, quien se tuvo que separar del conjunto bengalí una vez que firmó con los Mets de Nueva York.

Ramón Flores reforzando a los Tigres de Aragua en la Semifinal frente a los Cardenales de Lara. Crétido: Alberto Jorge (@AJShoott)

Henry Blanco fue importante, para su éxito y la firma

El manager de los Bravos de Margarita es también coach de bullpen de los Nacionales de Washington. Flores lo conoció esta temporada en Venezuela y comenta que el factor principal para que los isleños jugaran tan bien como lo hicieron.

Al pertenecer al club capitalino de las Grandes Ligas, Blanco fue una influencia para que se diera el acuerdo entre Flores y los Nacionales. Cuando le preguntaron sobre lo que podía hacer en el terreno, el experimentado técnico les comentó lo que vio de él en la pelota invernal mientras lo dirigió.

Su recorrido lo ha hecho crecer

Nunca es fácil para un pelotero tener que cambiar de club y mudarse de una ciudad a otra frecuentemente. Flores ha sido parte de seis organizaciones de Grandes Ligas, previo a los Nacionales, pasando por todos los niveles posibles. Desde la liga de novatos en dominicana hasta estar en el equipo grande.

Su experiencia en el beisbol mayor es de apenas 119 juegos entre 2015 y 2017 con los Yankees de Nueva York, Cerveceros de Milwaukee y Angelinos de Los Ángeles.

Primer jonrón en la carrera de Ramón Flores en Grandes Ligas. Fue ante Jacob deGrom, de los Mets, el 21 de mayo de 2016 en el Citi Field de Nueva York.

Entre 2018 y 2019, Flores vistió el uniforme del Somerset, un equipo que pertenece a la Atlantic League, una liga independiente de los Estados Unidos.

Cada una de esas experiencias trae sus altos y bajos. La clave para Flores ha sido aprender de cada una de ellas para ser más fuerte en cada aspecto de su juego, incluso el mental. “Todo eso me ha hecho ser un pelotero que ve el beisbol de manera diferente. Con cualquier circunstancia que se presente, por más dura que sea, siempre me mantengo trabajando. Eso fue lo que hice todo el año”, declaró.

La preparación ha sido clave para él

Su trabajo en la temporada muerta antes de llegar a los entrenamientos del 2020 con Minnesota fue muy bueno. Eso le valió para ganarse una invitación al campo primaveral en Fort Myers.

Como mencionamos antes, no recibió el llamado para pertenecer a la lista de 60 antes del comienzo del Summer Camp el pasado julio. Eso no lo detuvo y lo llevó a seguir preparándose hasta jugar otra vez.

En Miami se mantuvo entrenando con Ricardo Sosa, un reconocido coach de bateo que tiene sus instalaciones en el Sur de la Florida en las que trabajan un gran número de jugadores de todos los niveles.

Fueron aproximadamente tres meses de trabajo junto a él, en su bateo y en su condición física. Con el tiempo fue notando la diferencia. “Mi swing cambió completamente y ahora le doy mucho mejor a la bola, llevándola más lejos”, mencionó acerca de su mejoría ofensiva.

Eso va de la mano con su cuerpo y la forma en la que se encuentra actualmente. “El cambio más importante que he hecho en los últimos dos años es ese. Ahora soy un pelotero mucho más atlético. Puedo correr mejor y abarcar varias posiciones en los jardines. Eso fue un factor para firmar con Washington, porque me preguntaron si puedo jugar Center Field en este momento. Ahora lo puedo hacer, ya que estoy en mejores condiciones”, afirmó.

El camino será largo y debe ganarse a pulso su puesto, pero sin duda ha demostrado que con convicción, y trabajo fuerte, se pueden conseguir las oportunidades nuevamente y que al recibirlas, hay que seguir dándolo todo para aprovecharlas al máximo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.