An Oakland Athletics fan hopes for a baseball to get tossed his way prior to a spring training baseball game against the Cleveland Indians Monday, March 15, 2021, in Goodyear, Ariz. (AP Photo/Ross D. Franklin)

Por Víctor Boccone/@Vboccone

“Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde…”

Sin duda, una de las frases más utilizadas por el ser humano en cualquier ámbito. Pues bien, en el beisbol de las Grandes Ligas también podríamos utilizarlo en vista de lo que ha sucedido desde la temporada 2020, el cual fue accidentada por la “bendita” Pandemia que originó el COVID-19. Hace más de un año que el mundo entero se paralizó cuál película de Hollywood, tal como “Exterminio” o “Guerra Mundial Z”. En ambos escenarios la población fue confinada a una cuarentena y necesitada de una vacuna para poder continuar sus vidas.

En la MLB pasó algo parecido; aunque los peloteros comenzaron a jugar en julio pasado, los estadios se tornaron grises. Esos colores que le brindaba el aficionado con sus gritos, aplausos e incluso abucheos quedaron a deber en la contiendan 2020. Todo fue frío. El calor de los niños recibiendo las pelotas de los peloteros fue algo que se extrañó, incluso entre los peloteros. “Extrañaba lanzarle la bola a los fanáticos y compartir con ellos. Fue algo que extrañé mucho el año pasado”, resaltó David Peralta después de su primer juego en esta primavera sobre el regreso de fanáticos a los parques de pelota.

Esa ecuación de beisbol + fanáticos jamás había sido tan tomada en cuenta hasta que se vivió el 2020. Ahora todo es distinto. Con la llegada de la primavera volvió a salir el sol para la Major League Baseball. Ciertamente la atracción principal del deporte se mantuvo. Los jonrones, las jugadas, los juegos sin hits ni carreras, se quedaron, pero no había nadie que vitoreara los nombres de los jugadores y quien celebrara un dobleplay en el momento justo.

Ahora todo “volvió a la normalidad”. Poco a poco los estadios de la MLB irán incrementando su asistencia del público en los juegos. Comenzar con un 20 o 30% ya es ganancia. A excepción del Globe Life Field, recinto de los Rangers de Texas, que abrirá sus puertas desde el 1° de abril para el 100% – algo un poco apresurado-. Los Nacionales de Washington tendrán a cinco mil fanáticos coreando el nombre de Juan Soto y Max Scherzer, entre otros en su Opening Day en el Nationals Park.

La emoción ya se siente en los parques de la Liga de la Toronja y Cactus, en Florida y Arizona, respectivamente. Las sonrisas y esos cachetes (mejillas) rojas, debido al incandescente sol, adornan las tribunas. Sin duda, es el paraíso para cualquier amante de la pelota.

Finalmente la luz al final del túnel comenzó a alumbrar y el color volvió al beisbol. El olor a hot dogs, una cerveza o soda entre innings y los respectivos maníes (peanuts), además del coro de “Take me Out to the Ball Game” volverá a sentirse y a saborearse con mucho fervor. El fanático volvió a su sitio de honor. Todo va camino a la normalidad.

Alistémonos porque en dos semanas, la fiesta comienza. La mejor época del año. El mejor baile de todos y sobre todo porque, el fanático regresó a la pelota.

#ElBeisbolEsVida.

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