Por Víctor Boccone/@Vboccone

Hay quienes dicen que cuando las cosas de desean con fe y trabajas por ello, tarde o temprano, siempre llegan.

A Miguel Cabrera le tomó unos 735 días para volver a su posición habitual en los Tigres de Detroit: La primera base. La espera, quizás fue agonizante, pues en ese período, vio cómo su cuerpo apenas se recuperaba de las lesiones en la espalda y la rodilla, el cual lo encarcelaron en la posición de Bateador Designado por 107 juegos en 2019 y 57 en la contienda 2020.

A gritos, el maracayero próximo a cumplir los 38 años pidió volver a la inicial y esas plegarias fueron escuchadas. A.J. Hinch, nuevo mánager de Detroit, afirmó en diciembre que “Miggy volvería a jugar en la primera base al menos en par de ocasiones por semana…” y cumplió. Este jueves, cuando se suba el telón de las Grandes Ligas, Miguel Cabrera estará alineado como primera base por los Tigres de Detroit cuando se midan a Indios de Cleveland en el Comerica Park.

“Miggy jugará en primera base, definitivamente”, fueron las palabras de Hinch a MLB.com. “Pienso que nos dará muchas oportunidades de ganar en la inicial”, añadió el mandamás.

Aquel 28 de marzo de 2019 pasará a la historia como el último primer día de temporada de Miguel Cabrera en la inicial. Este jueves, el Tigre Mayor comenzará a escribir una nueva historia en el primer cojín de Detroit.

“Él (Miggy) es un estudioso del juego”, destacó Hinch. “La manera en cómo observa todo es impresionante. Tiene mucha energía y eso siempre lo lleva al terreno de juego”.

Y es que Cabrera necesitaba este tipo de motivación para seguir adelante en su carrera, quedando aún dos tres años de contrato. Pues desde la temporada pasada le envío un mensaje muy claro a la gerencia de Detroit: “Extraño jugar en la primera almohadilla”.

La destreza mostrada con el mascotín durante estos entrenamientos fue suficiente para que Hinch no necesitara ver para los lados por un primera base. Tanto así que Renato Núñez, quien estaba llamado a defender la posición, no hizo el equipo.

“Ustedes lo han visto en el Spring Training. Está brincando de la emoción como si fuese un niño”, resaltó el gerente general del equipo, Al Avila. “Se que está muy emocionado por esto y pienso que es algo bueno para él, en el aspecto mental”, acotó el ejecutivo de Detroit.

Cabrera irá a su 19na temporada en las Mayores y la 14 con Detroit, por lo que su salud es lo primordial. Más aún cuando el equipo lo necesita como el guía de la manada. Será una temporada crucial para Cabrera en todos los aspectos. Comenzando porque está a tirito de los 500 jonrones (13 para alcanzar la cifra) y a 134 hits de los tres mil.

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