Pedro Felipe Hernández / @pfhernandez7

En ocasiones, una batalla para un bateador puede ser en el plato al enfrentarse a un pitcher y buscar conseguir un hit. El caso de Trey Mancini se convirtió en una historia magnifica de superación. Luego, de luchar contra el Cáncer de colon en 2020, regresó con el mejor espíritu que un sobreviviente haya podido demostrar al resultar ganador.

Cuando la estrella de los Orioles Trey Mancini llegó al plato para su primer turno al bate el viernes, haciendo oficial su regreso al béisbol de temporada regular después de perderse todo el 2020 por el tratamiento del cáncer de colon en etapa 3, el receptor de los Medias Rojas Christian Vázquez lo recibió antes de que pudiera entrar en la caja de bateo para otorgarle un abrazo.

Más adelante en el juego, recibió abrazos de Xander Bogaerts y Rafael Devers (ambos jugadores de Boston) en la primera base.

No fue la ovación de todo el estadio lo que hizo que su debut primaveral fuera tan memorable, y tuvo que esperar hasta la octava entrada para conseguir su primer hit.

Pero para Mancini, de 29 años, la victoria de los Orioles por 3-0 el viernes en Fenway Park representó el partido más memorable de su carrera en las Grandes Ligas.

“Cuando escuchan que les diagnosticaron cáncer, como les dije, el béisbol era lo último en lo que pensaba”, dijo Mancini. “Francamente, antes de saber nada sobre el cáncer, cada vez que el médico me lo decía, pensaba que nunca volvería a jugar béisbol. Me aseguré de empaparme de todo, sin importar lo que sucedió hoy, y agradezco hacer esto para ganarme la vida. Nunca voy a dar eso por sentado”.

El hit se hizo esperar como se adelantó en estas líneas más arriba, pero es que el mismo Mancini tenía mucho en qué pensar, cada vez que paraba en el plato.

“El hecho de que esté a un año del diagnóstico, pasando por seis meses de quimioterapia, muchas cosas pasaron por mi mente hoy (viernes): días en los que no podía levantarme de la cama, días en los que estaba encorvado sobre el inodoro enfermo. Valió la pena estar de regreso aquí, estar ahí con los chicos. Es algo que no puedo describir”, describió el jugador.

Mancini, de 29 años, no se sintió bien durante todo el entrenamiento de primavera de 2020, y las pruebas finalmente encontraron un tumor maligno en su colon. Se sometió a una cirugía para extirparlo a mediados de marzo, y las pruebas revelaron que se había extendido a algunos de sus ganglios linfáticos, lo que significa que Mancini tuvo que perderse la temporada y someterse a un régimen de quimioterapia de seis meses.

Terminó su tratamiento en septiembre, comenzó a hacer ejercicio nuevamente en octubre y fue uno de los primeros en llegar a los entrenamientos de primavera para recuperar el tiempo perdido en febrero.

Mancini dijo al comienzo del entrenamiento de primavera que no serían los juegos de la Liga de la Toronja los que lo hicieron sentir que su regreso se había completado, sino el primer partido de la temporada regular. Aún así, su primer juego de primavera fue memorable.

Él recibió una ovación de pie de los aproximadamente 1.700 aficionados en el estadio Ed Smith en Sarasota en su debut en la primavera el 28 de febrero. Soltó un sencillo en su primer turno al bate. Tuvo un buen entrenamiento de primavera, bateando .333 con un par de jonrones y demostrando que estaba cerca de volver a su mejor nivel. El viernes, mostró un destello de que podría hacerlo aún mejor. Sus dos primeros turnos al bate fueron dobleplays de roletazos, que en el pasado hubieran provocado que su frustración se desbordara. El mánager Brandon Hyde dijo que podía sentirlo un poco en el dugout y, por lo tanto, bromeó con Mancini después de que disparó un sencillo por la línea del jardín izquierdo en la octava entrada acabó con toda la presión que pudiera haber tenido por jugar una vez más en el béisbol.

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