Pedro Felipe Hernández / @pfhernandez7

Los Atléticos de Oakland han vivido una temporada completa en menos de un mes o al menos eso parece cuando culminó el juego del día miércoles, con una de las emociones más calientes de todo el beisbol.

Parece un recuerdo de aquella franquicia que consiguió en un momento, 20 triunfos al hilo, luego de un lamentable inicio. Sin embargo, esta vez se llevó a cabo de una manera algo distinta. Se convirtieron en el primer equipo en perder sus primeros seis juegos y luego ganar 11 seguidos en cualquier momento de la temporada, según STATS.

El hecho de que los Atléticos soportaran esa baja y disfrutaran de esa altura de manera casi consecutiva (vencieron a los Dodgers en su primera victoria el 7 de abril, perdieron al día siguiente ante Houston y no han perdido desde entonces), hace colocar los reflectores solo en sus presentaciones.

“Hablamos de un cambio completo del guión”, dijo el mánager de los Atléticos, Bob Melvin, sobre un club que estaba ido en el bateo tras mostrar récord de 0-6.

La escuadra de Melvin todavía está a la mitad del récord de la franquicia de 20 victorias consecutivas, establecido por los Atléticos de “Moneyball” de 2002 que comenzaron lentamente, 20-25 en un momento, antes de incendiarse.

El equipo tiene claro lo que ha sabido hacer y eso es por:

Un pitcheo abismal

Es muy pronto para decir que los Atléticos tendrán la mejor rotación del curso. Sin embargo, el cambio de actitud de los titulares de Oakland desde el principio ha sido sorprendente.

Fueron lanzados en su primera ronda, o dos, o tres, en la rotación, pero se estabilizaron e incluso dominaron desde entonces. El zurdo de tercer año, Jesús Luzardo, arrastró una efectividad de 8.31 en su cuarta apertura de la temporada el martes contra Minnesota, y rápidamente permitió dos hits en 5.2 entradas en blanco, terminando una barrida de doble cartelera.

A principios de esa tarde, Sean Manaea, lanzado para cinco carreras en su primera salida, completó una blanqueada de siete entradas, su tercera apertura consecutiva permitiendo dos carreras o menos. Incluso el quinto abridor Cole Irvin, quien llegó al año con una efectividad de 6.75 en 19 juegos con Filadelfia, se sacudió dos comienzos desagradables para dejar fuera a los Tigres en seis entradas en su última salida.

Solo el abridor No. 1 Chris Bassitt ha sido consistente hasta ahora, dejando entre dicho lo buena que puede ser la rotación de los Atléticos. Sin embargo, el entrenador de pitcheo Scott Emerson se encuentra entre los mejores en el negocio, y ciertamente no es una coincidencia que se hayan realizado ajustes significativos la segunda, tercera o cuarta vez, con gran éxito.

La unión de los Matt’s

Matt Chapman y Matt Olson se han combinado en gran medida en la columna vertebral durante su tiempo en Oakland. El club necesita hacer algo pronto para amarrar a ambas estrellas.

Pero por los momentos, solo se ha visto les destellos que los dos toleteros han sabido brindar. Olson más en esta carrera tan corta y tan larga al mismo tiempo de los 11 juegos en fila con victorias.

Sus seis jonrones están empatados en el liderato de la Liga Americana y solo están detrás de Ronald Acuña Jr., y el miércoles anotó un par de ellos en la salvaje victoria de los Atléticos por 13-12 sobre los Mellizos.

Olson también tiene un par de guantes de oro en su haber, pero nunca un visto bueno al Juego de Estrellas. A los 27 años, parece estar a punto de agregar ese honor a su currículum.

La importancia de Lowrie

Aunque pareciera que Jed Lowrie estaba “pasado de kilometraje”, en Oakland consiguió la fuente de la juventud.

Lowrie, que ahora tiene 37 años, ingresó a 2021 después de disputar solo nueve juegos durante dos temporadas con los Mets de Nueva York, ya que una seguidilla de misteriosas dolencias en las piernas, resultó con bajar el ánimo de Lowrie y además, evitar una cirugía de rodilla aparentemente necesaria.

Bueno, ha vuelto para su tercera temporada en Oakland y es como si nunca se hubiera ido.

Lowrie ha producido un OPS de .960 en 70 apariciones en el plato y sus 14 carreras impulsadas están empatadas en el séptimo lugar en la Liga Americana. El veterano jugador de cuadro fue un All-Star en 2018, su último con los Atléticos antes de firmar ese contrato de $ 20 millones con los Mets.

Les hizo bien conquistar el Centro de la Americana

Los Atléticos atraparon a los Mellizos, dos veces campeones defensores de la División Central de la Liga Americana, en el momento justo, después de que estuvieron inactivos durante tres juegos debido a pruebas positivas de COVID-19 y se quedaron sin varios jugadores clave: el campo corto Andrelton Simmons, los jardineros Max Kepler y Kyle Garlick y lanzador Caleb Thielbar – durante una barrida de tres juegos.

Más de un tercio de su racha de victorias se produjo a expensas de los Tigres de Detroit con dos más contra Arizona, “el debilucho” de la Liga Nacional.

Sus próximos 20 juegos serán contra el Este de la Liga Americana, 14 de ellos contra los potentes Rays, Blue Jays y Red Sox. Ese tramo debería hacer que los A’s vuelvan a algo parecido al equilibrio. Obviamente no significa que bajarán el ritmo mostrado en estas últimas contiendas. Todo dependerá de que sigan apostando a su grandioso cuerpo de pitcheo y oportuna ofensiva.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.