Opinión: A Tony LaRussa se le olvidó lo que es tener mano izquierda con sus jugadores
El mánager de los White Sox crucificó lo hecho por Yermín Mercedes la noche del lunes

Por Víctor Boccone / @Vboccone
El beisbol ha cambiado… y mucho. Sin embargo, siempre ha existido esos códigos no escritos que por más adelantos y tecnología que haya dentro y fuera del terreno de juego, deben mantenerse vigentes. Ahora bien, la gran pregunta ¿Se deben respetar estrictamente estos códigos no escritos en el beisbol?
La noche del lunes, ocurrió un incidente en el primer juego de la serie entre Chicago White Sox y Minnesota Twins, en el que Yermín Mercedes conectó enorme cuadrangular. Ahí no está el detalle. Lo que levantó polvo es que el swing del dominicano fue con el marcador a favor de los ChiSox por más de 10 carreras y con cuenta de 3 bolas sin strikes.
Willians Astudillos era el lanzador por los Twins y con un bombito de 47 MPH fue víctima del sexto jonrón de Mercedes en esta temporada. Lo hecho por el quisqueyano no cayó muy bien en el clubhouse de los Mellizos, pero lo más resaltante fue la postura del mánager de Chicago, Tony LaRussa, quien descargó su rabia con su pelotero por el «error» que había cometido.
«Él cometió un error y habrá consecuencias. No pasará de nuevo», fueron las palabras de Tony LaRussa sobre lo sucedido con Mercedes.
Ahora bien, sabemos que LaRussa es un mánager de la vieja escuela del beisbol y muchas de las interrogantes que saltaron a la palestra cuando los White Sox lo anunciaron como su estratega para este 2021, fueron sí podría manejar esta nueva era del beisbol. Su presencia dentro de los terrenos de juegos ha sido muy cercana desde que colgó la camiseta en 2011; sin embargo, esta postura de LaRussa ha sido muy mezquina y un tanto arrogante.
Hoy en día, muchos se ofenden por algunos gestos en el beisbol. Y en esta oportunidad, Mercedes está haciendo su trabajo. En el beisbol no se puede dar ventaja y mucho menos tener piedad ante el rival. Dentro del terreno de juego todo puede pasar y hemos sido testigos de remontadas épicas, por lo que lo pasó el pasado lunes, no hay por qué crucificarlo.
Al día siguiente (martes), Mercedes recibió un pitcheo salvaje de Tyler Duffey, relevista de Minnesota, significando un claro mensaje sobre lo que hizo el lunes. Algo que de cierto modo, LaRussa apoyó con sus declaraciones.
«No tengo ningún problema en cómo los Twins manejen esta situación», remató el estratega de Chicago. Dejando claro que dentro de su estilo de juego, el respaldo a sus jugadores no es su fuerte.
Muchas veces creemos que el mánager debe ser esa figura amigable y el «papá» de los peloteros, el cual está allí para defenderlos a capa y espada; sin embargo, con lo mostrado por LaRussa, esa figura «paternal» de los nuevos mánagers en la MLB quedan desarmados. Eso no pone en duda su capacidad ganadora.
Un claro ejemplo de este tipo de estrategas es Buddy Bailey, quien continuamente tuvo roces con sus peloteros en los Tigres de Aragua, en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP), pero al mismo tiempo, esa postura arrogante y militarizada sacaba lo mejor de los jugadores. Pero a fin de cuentas, no deja de ser absurda esa postura.
Por lo visto, de ahora en adelante, en las Grandes Ligas se necesitará un manual de estilo para jugar cada encuentro. Que mal le está haciendo al mundo este pensamiento de cristal que por cualquier cosa se ofenden. Y por otro lado, Tony LaRussa, debería tener un poco más de mano izquierda con sus jugadores.