Un sueño cumplido en el Bronx
60 años después de su petición, Gwenn Goldman visitió el uniforme de rayas en Yankee Stadium

Gwenn Goldman sonríe al ser aplaudida en Yankee Stadium - Crédito: New York Yankees.
Por Mari Montes – @porlagoma
Gwen Goldman llegó al Yankee Stadium ataviada en jeans y con una blusa de seda con un estampado de aves, veraniega y femenina.
Inició el recorrido junto a su esposo, sus dos hijas y su nieta. Le enseñaron su vestidor, el locker con su nombre “Gwen Goldman”, donde colgaba su atuendo de recogebate, el preciado y famoso jersey de los Yankees. Lo agarró emocionada y lo exhibió dando pequeños saltos, puso su mano en el corazón, gesto que también tuvo cuando Brian Cashman le anunció que sería recogebate honoraria en la primera noche de la “Semana de la Esperanza”. Ese gesto delata esa sensación que hemos sentido cuando nos emocionamos, y el corazón late aceleradamente. Luego le vimos repetirlo varias veces, también se secó lágrimas de alegría.
Atravesar ese pasillo que conduce al terreno de juego, desde el clubhouse, siempre es emocionante, mucho más cuando es la primera vez. A la emoción hay que añadir ser fanático de los Yankees, es decir, atravesar ese pasillo por donde caminaron Derek Jeter y Mariano Rivera, y llegar al terreno en una tarde espléndida de verano.
Gwen salió vestida con el pantalón del uniforme y una franela conmemorativa de la celebración “Hope Week”; y su gorra, con el símbolo diseñado en 1877 por la joyería Tiffany, para el Departamento de Policía de Nueva York, y que desde 1909 usa el equipo, antes de llamarse “Yankees”.
Respiró profundo y de nuevo llevó su mano al corazón para dar una mirada al inmenso parque. No es el mismo estadio de 1961, cuando ella quiso ser “Bat Girl” de los Bombarderos del Bronx, con Mickey Mantle y Roger Maris persiguiendo a Ruth, pero el Yankee Stadium es el Yankee Stadium hasta para quienes no somos yanquistas, Gwen estaba emocionada. Una niña cumpliendo su sueño 60 años después, una niña feliz.
Gerrit Cole la recibió en el dogout, y tal como le había prometido, le dio la mejor indicación: “¡Diviértete!”, el lanzador estaba encantado. Y ella también. Era el centro de atención. Cuando salió a hacer el primer lanzamiento, llevaba puesto el uniforme completo, con su cinturón y medias azules y zapatos a juego. Saludó desde la lomita después de lanzar al plato donde el campocorto Tyler Wade recibió el envío.
Escuchó el himno junto al equipo, estuvo en la entrega de alineaciones, le hicieron fotos con los umpires. Su sonrisa es un destello en cada imagen que quedó para la historia.
Lo que pasó en el juego, quedó anotado en el boxscore, los Yankees perdieron antes los Angelinos de los Ángeles, Shohei Ohtani la desapareció entre el jardín central y el derecho, pero eso fue lo de menos en esta historia.
Gwen Goldman dijo después que su esperanza es que haber logrado ese sueño, sea inspirador para las mujeres jóvenes, incluidas sus hijas, Abby y Sarah, y su nieta, Lila.
“Quieres hacer algo, ve tras eso”, expresó ante los periodistas.
“¡Comiencen a esparcir la noticia!”
Se escuchaba de fondo Frank Sinatra:
“Depende de ti,
Nueva York…”
Extraordinario!!!!!