A ponerse las pilas en Cincinnati

Eugenio Suárez asaltó el liderato de jonrones del equipo con 22, pero aún así su titularidad está en juego. Los ponches y el bajo average podrían mandarlo a la banca de los escarlatas

Por Víctor Boccone/@Vboccone

La temporada 2021 de Eugenio Suárez no ha sido ni la sombra de lo que se esperaba cuando en medio de sus entrenamientos primaverales, en la Liga del Cactus, afirmó que su meta serían los 50 jonrones.

Luego de 105 juegos, ciertamente, el nativo de Puerto Ordaz es colíder, una vez más, del departamento de cuadrangulares de Cincinnati Reds con 22 bambinazos. Su liderato lo comparte con el encendido Joey Votto; sin embargo, en líneas generales, su ofensiva ha quedado a deber en la alineación escarlata, pues de comenzar como tercer o cuarto bate de ese corazón ofensivo, el criollo ha ido bajando en el orden, hasta el punto de servir como octavo bate en el juego del jueves por la noche frente a Pittsburgh Pirates.

Para Suárez, arribar a los 20 bambinazos este año le sirvió para aumentar a cinco las campañas en las Mayores con al menos dos decenas de jonrones; manteniendo como tope sus 49 estacazos de 2019, con los que rompió el récord para un venezolano.

Ahora bien, el gran problema del criollo en los últimos años han sido los “benditos” ponches. Este año, “Geno” no solo comanda el departamento de jonrones en los Reds, sino que también es el líder y por un margen amplio de los ponches. De hecho, es el único con más de un centenar de abanicados en el equipo, con 133.

En 2018, en medio de su participación en el Juego de Estrellas en Washington DC, el antesalista de Cincinnati confesó que ha trabajado incansablemente para disminuir los ponches en su carrera. Ese año cerró con 142. Sin embargo, la hecatombe llegó en 2019 cuando fue líder en la Nacional, con 189 abanicados y por lo visto, esta temporada va por el mismo camino.

Y es que lo de este 2021 ha sido superlativo. Por primera vez en su carrera de ocho años en las Mayores, el 30.4% de las veces que se para en home termina siendo ponche, superando así el 28.6 por ciento de 2019, cuando cerró la contienda como el bateador con más abanicados de la Nacional.

Ahora bien, con Mike Moustakas pronto a regresar al equipo grande, será una decisión difícil para el manager David Bell. Con Suárez bateando para .177, además de que su regreso al campocorto no está en el panorama, el venezolano tendrá que colocar la pelota en juego si desea mantener la titularidad de la tercera almohadilla, pues en segunda base (la otra posición de Moustakas), se encuentra el novato sensación, Jonathan India; mientras que en el shortstop esta Kyle Farmer, quien ha hecho buen trabajo en las paradas cortas.

Vendrán tiempos rudos para el criollo, quien todavía tiene contrato hasta 2024 y una opción del club para 2025 por $15 Millones.

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