¿Tiene Buster Posey un lugar en el Salón de la Fama?
El otrora receptor de San Francisco cuenta con muchas cartas para merecer un espacio en Cooperstown

Buster Posey - SF Giants - 2021. Foto: Tony Capobianco - El Extrabase.
Por Víctor Boccone/@Vboccone
Culminada la Serie Mundial de las Grandes Ligas, un primer gran debate ha surgido en el mundo del beisbol relacionado a Buster Posey.
Tras el inesperado anuncio sobre el retiro del receptor de los Gigantes de San Francisco, las redes sociales han estallado alrededor de la pregunta ¿Es Buster Posey un digno Salón de la Fama?… Pues bien, esta pregunta podría generar suspicacia en muchos amantes del beisbol, por tratarse de un jugador que apenas disputó 12 temporadas.
Muchos alegan que el otrora careta de los de La Bahía de San Francisco no merece ser consagrado con tal exaltación, pues la «poca» actividad en su carrera le juega en contra, además de los números dejados durante ese periplo mencionado.
Quizá pueda ser debatible el hecho de que Posey tan solo vio acción durante doce años, contando su temporada sabática en el 2020 por la Pandemia del Covid-19; sin embargo, no es una razón para execrar del Templo de los Inmortales a un pelotero en con 34 años llevó a San Francisco a lo más alto del juego.
Estamos hablando de un muchacho que en su carrera formó parte de una dinastía que alcanzó tres anillos de Serie Mundial y en cada una de ellas, Posey fue uno de los líderes indiscutibles del equipo. Asimismo, fue ganador del Premio Novato del Año (2010) y MVP (2012).
Incluso, podemos mencionar que Mike Piazza, con todo y sus 427 jonrones en 16 años, nunca ganó un premio al Jugador Más Valioso de la MLB y mucho menos un anillo de World Series.
Otra de las razones que podemos sacar en esta mesa redonda de discusión es su .302 puntos de average vitalicio en las Grandes Ligas. Algo que solamente cuatro receptores han logrado con un mínimo de cinco mil apariciones al plato.
Sí, con 1500 hits, 158 cuadrangulares y apenas 729 carreras remolcadas pueden hacer mella si lo comparamos con los otros grandes receptores que militaron en el mejor beisbol del mundo; sin embargo, pocos tuvieron la oportunidad de convertirse en un jugador franquicia para sus organizaciones.
Posey no solo fue un digno pelotero dentro del terreno; algo que sus premios demostraron (7 Juegos de Estrellas, 4 Bates de Plata, Un Guante de Oro y una estatuilla del Hank Aaron); sino que también fue un ejemplo fuera del campo, y resultado de ello es que su razón principal para colgar los ganchos tan temprano es su familia.
Ciertamente no estamos ante una eminencia de la receptoría como lo fueron Iván Rodríguez, Johny Bench, Gary Carter o Carlton Fisk; pero no hay duda que tras el 2026 – primer año de elección – este careta merece unirse eventualmente a las leyendas del mejor beisbol del mundo en el Olimpo y así codearse con Willie Mays, Juan Marichal, Mel Ott, entre otros miembros de los Giants que reposan en Cooperstown.