Erick Fedde: un viaje a Corea para mejorar y volver
El derecho pacta con los White Sox luego de una exitosa campaña en la KBO

14 de mayo de 2023: Erick Fedde, lanzando contra los Kiwoom Heroes en un partido de la temporada regular de la KBO en el Gocheok Sky Dome de Seoul, Corea del Sur. (Yonhap News Agency)
Por Carlos Moreta / @CarlosMoreta01
Las salidas forzosas relativas a Grandes Ligas suelen verse como la ruta al infierno, el acantilado al final del camino o una parálisis luego del sueño más placentero de la vida. Igual puede ser un trago amargo y difícil de digerir para el atleta en cuestión, pues un profesional no quisiera estar desempleado tras ‘fracasar’ en su trabajo idílico.
Sí, cierto que estar en la lona es difícil. No todos alcanzan a levantarse para volver a la pelea con más fuerzas, pero ¿acaso han pensado en reivindicarse y seguir tirando puños? Es decir, no cualquiera acepta la falla para ir a un cuarto de guerra y retornar al ring en otras condiciones.
En la lista de aquellos que superan la adversidad va escrito Erick Fedde, lanzador derecho que durante seis temporadas en MLB arrojó un insoportable promedio de carreras limpias (5.41). Los Nacionales de Washington mantuvieron confianza en su antiguo prospecto, pero expiró el 18 de noviembre del 2022 cuando se desprendieron del contrato.
Y aunque pareció la terminación de una calle sin salida, un pequeño atajo se abrió para Fedde, quien tomó sus maletas para dirigirse a los NC Dinos en la Organización Coreana de Béisbol (KBO, por sus siglas en inglés). Era la oportunidad de renacer lejos de la tierra estadounidense nativa, sin embargo, también el perfecto espacio para buscar regresar.
Los aires de Corea del Sur le hicieron bien, cosechando 30 aperturas donde su porcentaje de carreras limpias fue ¡52! puntos menor a la media de serpentineros, además de limitar el bateo opositor a un diminuto .205.
Así creció a su alrededor un paseo de alamedas, consiguiendo titulares favorables con su reciente acuerdo de dos años y quince millones de dólares junto a los White Sox de Chicago, según las informaciones del periodista Jeff Passan.
Fuerza de un tornado
Salir del sistema para renovarse le sonrió. Muchos lo intentan y no lo consiguen, pero el nacido en Las Vegas convirtió la ocasión con los Dinos en una para mejorar.
El diestro maniató a las ofensivas contrarias con la fuerza de un tornado, arrasando con todo a su paso y luciendo dominante en cualquier circunstancia.
Cuando le tocó encarar a la oposición durante los primeros tres innings, sacó el poder de su arsenal para limitar el golpe a uno con un promedio de .213. Fue todavía más preciso una vez el juego avanzó, del cuarto al sexto episodio, opacando a rivales que batearon .203.
En las esporádicas siete ocasiones donde accionó a partir del séptimo, mantuvo el tino para empequeñecer a los maderos que bailaron al ritmo de un .190.
Fedde no hizo excepciones para derechos o zurdos, sino que destacó en cada momento que encaró. Sumó 96 ponches en duelos contra izquierdos, mientras que estos conectaron para .203; la historia de los diestros tampoco es distinta, llevando a la guillotina a 113 de ellos y apenas tronaron con .213.
Por lo tanto, podemos bien decir que fue garante de rendimiento cuando el partido era adulto y posee el repertorio suficiente como para amarrar a los bates sin importar el ángulo visual. Evidente que acaeció en las esferas de la pelota coreana, pero es redituable a otros niveles.
Por esto vuelve
Erick Fedde, quien registró un WAR (victorias sobre el reemplazo) de 6.31 para liderar en aporte a todos en los NC Dinos, tiene números específicos que lo hacen volver; esos que pueden adaptarse a diversas ligas.
Por ejemplo, una vistosa tasa con solo el 4.9 % de sus enfrentamientos terminando en bases por bolas, mucho mejor a lo que mostró durante su carrera inicial en las Mayores (¡9.5 %!). Y la cosa no acaba ahí…
En contraste, tomó posesión de una frecuencia estelar con sus 10.4 ponches por cada nueve entradas, continuando a una cifra esperada (por la calidad de los batazos) de que el 46.9 por ciento de las conexiones en su contra serían rodados.
Con las aristas mencionadas, podemos diseñar su perfil: capacidad de ponches, induce a batazos regularmente inofensivos y, como la joya más brillante de su vitrina, está la notable evolución de su control.
Hay otra cosa a su favor tras completar 30 presentaciones en suelo asiático, y es que mantiene la tendencia de su carrera de “comer” innings de manera consistente. Ya lo demostraba cuando obtuvo 27 salidas en sus dos temporadas anteriores en la Gran Carpa (2021-2022).
Sin dudas que fue un espacio de aprendizaje para Fedde estar en la KBO, creando la ventana a través de la cual retornar.
Referencias:
- Fangraphs
- KBO Fancy Stats
- Korea Baseball Organization
Sigue la cobertura en El Extrabase