Serie Final: ¿Qué deben afinar Estrellas y Tigres tras el empate?
Analizamos los apartados que requieren de cambios en pos de alcanzar la corona

Foto tomada en la inauguración de la Serie Final. Créditos: Joan Núñez (@JoanNunez05).
Carlos Moreta / @CarlosMoreta01
Con las luces del estadio apagadas y el tiempo detenido por la pausa de un día de descanso en la serie final de la Liga Dominicana, las Estrellas Orientales y Tigres del Licey bailan al son del empate (2-2) mientras se espera por la reanudación en este jueves.
Los paquidermos comenzaron llenos de bríos luego de triunfar en los primeros compromisos, encontrándose más tarde con un muro de contención por parte de los bengalíes que buscan repuntar y conseguir un hito que sólo ha sucedido en una ocasión para series al mejor de siete en la historia (Águilas Cibaeñas superando un inicio de 0-2, en el torneo 2020-2021).
En virtud de lo expuesto, se entiende la necesidad de ambos por afinar detalles con el fin de prevaler y coronarse en el resto del calendario. Las Estrellas, dada su obligación de volver a la ruta de la victoria para corregir eso que les hizo descarrilarse; entretanto los Tigres, requiriendo de mantenerse para no caer debajo.
Conociendo el escenario, El Extrabase analiza a profundidad los apartados en que deben producirse cambios para ver a una de estas organizaciones hacerse del triunfo.
Estrellas Orientales
1. Obligación de crear balance en su alineación
Los verdes han provocado mucho tráfico en las bases en la serie, a razón de que su OBP es el vistoso .353. Las oportunidades de producción estuvieron, aunque se quedaron cortos como indica su porcentaje de carreras por juego de apenas tres.
Si una cosa tiene que suceder para regresar al buen camino, sin dudas, es sacar el jugo a las oportunidades de anotar. En ese sentido, crear balance en la alineación es una obligación. Es inconcebible pretender ganar partidos cuando el quinto bate (.607 OPS) y el sexto (.527) son opciones casi nulas.
2. El plan de los abridores fracasó
Por igual, la dirigencia de los petromacorisanos debe ingeniarse un nuevo plan para los lanzadores abridores. Quisieron apelar a la anémica ofensiva que mostró el Licey cuando enfrentaron brazos zurdos en la ronda regular (.225 BA), pero les resultó un hueso duro de roer esta versión de las finales (.254).
Durante el tercer partido, los azules vieron cómo Andy Otero lanzó el 57 por ciento de los pitcheos sobre la zona de strikes y le castigaron con cuatro carreras (una sucia) para hacer de su actuación tan efímera como indican sus 1.2 entradas. Para el cuarto encuentro, Austin Davis tiró en el pentágono el 60 por ciento de los sus envíos y resultó removido con tres carreras luego de completar tan solo un tercio.
Si mantendrán el plan que parece haber fracasado, al menos necesitan asegurarse de que esos lanzadores -dependientes de las esquinas a falta de velocidad- produzcan contactos indefensos con pitcheos bajos.
Tigres del Licey
1. Aprovechar los chances naturalmente escasos
La ofensiva de los capitalinos está limitada a un embasado de .301, número paupérrimo para aquel con deseos de ganar. Encima de eso, dejaron varados a 33 corredores que terminaron sin anotar. Para una tropa con chances naturalmente escasos, aprovechar las pequeñas oportunidades es vital.
Además, se identifica como talón de Aquiles la realización de batazos de extrabase. Apenas tienen seis en la final, mismos que en la fase anterior de semis ocuparon el tercer lugar (de cuatro) con la marca de 36. Debe suceder un paso al frente de sus hombres de poder… ya que quizás lo demanden.
2. Decisión sobre las paradas cortas
En el panorama de un equipo con necesidad de llegar a las almohadillas, es un precio muy alto el que se paga manteniendo la pobre actuación de Sergio Alcántara como campocorto titular. Este batea para promedio de .160 en todas las fases del actual torneo.
Y yendo más allá de la ofensiva, también nos damos cuenta que en la defensa convirtió en outs el 75 % de las jugadas (101 chances) siendo 74 % la media de la posición. Es decir, ha sido ligeramente superior a su clase con el guante y no exhibe ningún atractivo con el madero.
En caso contrario, Gustavo Núñez alcanza a constituir una mejor pieza y posee una conversión de outs del 85 % de aquellas jugadas en las que se vio involucrado (53). En medio de la búsqueda por ver aumentar el tráfico en las bases, la decisión sobre cambiarle el rostro a las paradas cortas debe tomarse.
Domingo Tavárez (domingotavarez_) contribuyó con estadísticas a esta nota.
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Referencias
- Estadísticas.Lidom.com
- Winterball Data