¿Qué necesito para entender el WAR?

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Desmenuzando la estadística con un ejemplo controversial del 2005

BOSTON, MA - SEPTEMBER 12: A display board over the bleacher section celebrates the Boston Red Sox 100th win of the season after the Sox defeat the Toronto Blue Jays 1-0 at Fenway Park on September 12, 2018 in Boston, Massachusetts.(Photo by Maddie Meyer/Getty Images)

Carlos Moreta / @CarlosMoreta01

A veces trato de navegar como zombi en mis desplazamientos por X (antiguo Twitter), conociendo de la superficialidad de las redes sociales y el poco entendimiento que se logra; pero hubo una conversación reciente que me motivó a seguir su curso y es la razón de estas líneas. Sobre la misma, noté una falta de ilustración que espero abarcar.

En concreto, se rememoraba la campaña del año 2005 con una comparación del rendimiento de Craig Counsell y David Ortiz, poniendo en tela de juicio los dictámenes que ofrecía la estadística de “victorias por encima del jugador reemplazo” (WAR, por sus siglas en inglés), de acuerdo a la cual el primer citado aventajó lo realizado por el segundo (5.5 Vs. 5.2).

El debate comenzó con disidencias respecto a la representación del WAR, haciéndose inentendible para muchos que se llegara a asomar que Counsell tuvo una mejor demostración que Ortiz luego de batear promedio de .256 con nueve jonrones y 42 impulsadas, contrario a la monstruosidad de “El Big Papi” con sus registros de .300/47/148.

Comparación de David Ortiz frente a Craig Counsell, 2005. Fuentes: Baseball Reference/Stathead.

Este intercambio reprodujo en mi cabeza unas palabras que expresó el editor deportivo Juan Arturo Recio en una publicación de ESPN del 2022, expresando que el WAR es “una de las métricas de ‘nueva generación’ menos entendidas y más criticadas”. A partir de esa idea van los tiros de este artículo.

Conocer el WAR

Para empezar, debemos conocer al WAR como el sumario de un periódico: es la idea general de la noticia, aquello que invita a leer la página completa. Es decir, que en ningún momento podemos filosofar a partir de eso porque nos quedaremos cortos, esto es, que para la estadística es necesario adentrarnos en sus componentes.

Tampoco es recomendable tomar el dictamen de la métrica en función de “mejor o peor”, ya que con esta no se cierran las conversaciones, más bien, se inician. Y no puede ser un indicador de “sí o no”; es sencillamente la descripción general que para fines de análisis invita a que se conozcan las cosas a plenitud.

Para entender la superioridad de Counsell sobre David, comencemos por desmenuzar las piezas. La preeminencia vista en la ofensiva del dominicano queda expresada en lo tradicional, con lo cual coincide el componente de bateo del WAR (Rbat) que, entre muchas cosas, trata de comparar que los batazos dentro del cuadro no poseen igual valor a los conectados en los jardines y brida un valor a cada evento ofensivo. Con facilidad, David superó a Craig con 49 carreras por encima del promedio contra -4.

Los términos “carreras” y “victorias” son de necesaria aclaración, los cuales se manejan desde un marco teórico para dar lectura a la estadística. En ese caso, establecemos que Counsell tuvo un aporte de “carreras de bateo” negativo frente a la media (0), siendo erróneo creer que su madero le quitó cuatro rayitas -de forma literal- a los Arizona Diamondbacks de 2005, y lo mismo con las “victorias” para referencia del WAR.

Es claro que la productividad ofensiva de Ortiz estuvo por encima de lo realizado por Counsell, aunque -tratándose de una mirada global- la métrica no se queda ahí. Para ver el número antes hay que detenerse en la defensiva, columna donde Craig fue excelso gracias a 30 “carreras salvadas en fildeo”, obtenidas gracias a Rfield y su medición por el tipo de jugada realizada y la consideración a la velocidad del batazo; contrario a David que estuvo durante 78 innings en la inicial con resultado desalentador de -1.

Beneficiar o restar

Por igual, el corrido de bases está en la mezcla para beneficiar o restar en el resumen final. En la campaña analizada, Counsell alcanzó 26 estafadas que contribuyeron a sus cinco carreras aportadas en este renglón, además de incluir las veces que obtuvo una base extra, cuando fue sorprendido robando o evitó/estuvo en un dobleplay. Por su parte, Ortiz repitió números negativos tras batear para 13 dobles matanzas, apenas registrar un robo y sostener un diezmado porcentaje de almohadillas extras de 16 %.

En resumen, la oportunidad de obtener un WAR meritorio la creo Counsell por medio de una defensiva elite y la destreza de sus piernas, abriéndose paso y compensar por esa desalentadora ofensiva; mientras que Ortiz hizo efectivas sus contribuciones a puro bateo y quedó por debajo con cualquier otra vara que se le mida.

Como objeto importante a considerar, también se debe plantear que el desempeño de Counsell por el valor posicional de la segunda base le permite unos puntitos sobre Ortiz, cuya responsabilidad estaba concentrada en rol de bateador designado y esporádicas veces en la primera base.

En síntesis, limitar las conversaciones a lo que dictamine el WAR es un error de inocentes, ya que por sí misma -como cualquier otra estadística- no puede explicar todo un contexto, mucho menos pretender que sea la respuesta a “¿quién fue mejor?”, porque esa es una conversación que requiere plantear el todo. Y como consejo: por favor, limítese a no criticar aquello que no conoce y permítase antes investigar para entenderlo.

La versión del WAR utilizada y otras estadísticas mencionadas corresponden a datos de Baseball-Reference.

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