Un mundo donde Zack Wheeler es todavía mejor

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El veterano continúa evolucionando con la añadidura de un nuevo pitcheo

Zack Wheeler, de los Phillies de Philadelphia, lanzando ante los Bravos de Atlanta en el Citizens Bank Park. 3 de abril de 2021. Crédito: Getty Images - AFP.

Por Carlos Moreta / @CarlosMoreta01

Imagina estar en el lugar de Zack Wheeler, valiéndote de la tranquilidad de una productiva carrera que permite ingresos por salario de 118 millones de dólares. Para fortuna, no tendrás que preocuparte por ir a la agencia libre ya que tu equipo, los Phillies, deciden no perderte y ofrecen una extensión que comienza a pagarte 42 millones anuales desde la campaña del 2025 hasta finales de 2027.

Es de suponer que esa situación brinda confort, tanto que quizás pienses en acomodarte y seguir haciendo lo mismo para no cambiar la fórmula que te impulsó hasta aquí. Después de todo, eres Wheeler y los numeritos te avalan como uno de los mejores lanzadores en la industria, conociendo la posición que ocupas en lideratos como el pitcheo independiente de la defensa (2.86, segundo) dentro de las últimas tres estaciones (2021-2023).

Sin embargo, los buenos competidores y aquellos que luchan por la permanencia no eligen quedarse estáticos. Identifican particularidades a las cuales hacer frente, reconociendo al béisbol como el «deporte de los fracasos» [no olvides el 10-3], y de ahí la necesidad continúa de los ajustes.

Con todo y los frutos cosechados en tiempo reciente, Wheeler tuvo una piedra en el zapato cuando le tocó enfrentar a los bateadores zurdos. Estos conectaron a la plenitud de .722 OPS frente a sus envíos en 2023, un ritmo que llama a evaluación para evitar mayores pesares.

Mientras eso pasa, acomodarse no es una opción inteligente (obvio). Y así es como un lanzador de 33 años decide añadir a su repertorio un nuevo pitcheo, consciente que un sector ofensivo le está viendo la pelota.

Transcurridas sus primeras tres aperturas de este 2024 (19 IP, 20 K, 4 ER) los ajustes pasan a la ejecución, siendo que agregó el split finger como la tercera opción. Es el arma para contrarrestar a los izquierdos (27 de 38 envíos contra ellos), y en general dándole un buen rendimiento (utilizado en 14 turnos de cuatro ponches y dos hits).

La clave para resultados positivos e inmediatos está en la capacidad de engaño, empezando con darle lectura al siguiente gráfico de Baseball Savant. Aquí podemos ver la silueta de un zurdo contra tres envíos de Wheeler (curva, azul cian; split, azul celeste; y recta de cuatro costuras, rojo). Los mismos están marcados en dos puntos de importancia: crema, representando la parte donde el bateador visualiza el pitcheo y púrpura, que es la parte en la cual los toleteros deciden o no hacer swing.

Ilustración de un enfrentamiento en 3D, Zack Wheeler Vs. Bateador Zurdo. Fuente: Baseball Savant.

Como vemos, los tres tipos de lanzamientos llevan la misma trayectoria en los puntos crema y púrpura, por lo que el bateador no conoce aquello que enfrenta hasta que atraviesa el home. Ahí nace la trama, aprovechando la ruta de la pelota y jugando con eso para contener a los izquierdos.

Alcanzar a descifrar los planes es lo complejo, ya que por más parecidos que sean el split y la recta, su diferencia en la velocidad es de 8.6 millas por hora, de manera que nadie identifica el recorrido hasta que es demasiado tarde y la rapidez tan distinta impulsa a la confusión.

Si acaso un bateador llega a permanecer en calma para esperar que Wheeler decida encararlo con el split o bola rápida, aparece la curva con la que se permite conseguir strikes una vez encima de los conteos.

Por cierto, cualquiera que realice una mirada fría a las estadísticas de estos primeros días dirá que los zurdos siguen convertidos en un fantasma, a razón de que el único jonrón cedido por Zack hasta el momento lo conectó uno de ellos (Nolan Gorman, 9 de abril), pero ese es precisamente un turno que lleva a la reflexión y revela por qué es necesario haber añadido la “recta de dedos separados”.

Fue una aparición donde nunca tuvo comando de su recta (lanzó bolas en el primer y tercer pitcheo), enderezó las cosas con un swing en blanco que obtuvo de la curva (segundo envío) y luego echó todo a la borda cuando en cuenta dispareja tiró la bola rápida en el corazón del plato. ¿El resultado? Cuadrangular de 419 pies de distancia. ¿La cuestión? Olvidó por completo que cuenta con el splitter para su respaldo.

Comenzar por darle confianza a su nueva arma determinará muchas cosas.

La temporada es joven para realizar conclusiones de si los ajustes funcionan o no, pero lo visto es la búsqueda por evolucionar. Vamos en camino a un mundo donde Wheeler podría ser todavía mejor.

Datos de Fangraphs y Baseball Savant fueron utilizados en esta nota.

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