Cam Booser: Un viaje de ida y vuelta hacia el béisbol

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El zurdo de 31 años estuvo alejado del juego por varios años, trabajó como carpintero y fue la enseñanza a niños, la que lo reconectó con su sueño de llegar a MLB

Viernes, 19 de abril de 2024: Cam Booser (#71) de los Medias Rojas de Boston, lanzando en el noveno inning ante los Piratas de Pittsburgh en el PNC Park. (Foto: Justin K. Aller/Getty Images)

Jesús David Castellano / @_JDCastellano

Todos los seguidores del béisbol nos conmovimos este viernes con el debut en Grandes Ligas de Cam Booser a la edad de 31 años para retirar la novena entrada de la victoria 8-1 de los Medias Rojas sobre los Piratas, permitiendo un imparable, una carrera y ponchando a un contrario.

Cuando cayó el out 27 sus compañeros se acercaron al montículo a felicitarlo y ya en el dugout el novel – si, novel – lanzador no pudo contener las lágrimas. Jason Varitek primero; y otros miembros del cuerpo técnico del conjunto ‘patirrojo’ se acercaron también, a mostrar su respeto y brindar su apoyo en medio del emotivo momento.

Cabe destacar que, Cam Booser (31 años y 351 días) es el primer escopetero de 31 años o más en hacer su debut con los Medias Rojas – no incluye a lanzadores provenientes de la NPB – desde Tommy Fine (32 años y 198 días) que fue el abridor ante los Atléticos de Philadelphia el 26 de abril de 1947. El mismo que cinco años después lanzaría el primer «No-Hitter» de la historia en una Serie del Caribe.

Ahora bien, ¿Que es lo más emocionante del viaje de Booser? La resiliencia, el hecho de que nunca es tarde para volver a insistir. Este hombre estuvo más de tres años alejado del béisbol pero volvió a reconectarse, porque el juego te busca de alguna manera y lo que es para ti te encuentra.

«Estaba muy atrasado hasta ese punto», le comentó en febrero Cam Booser al periodista Ian Brownie – quién documentó su historia para MLB.com -, en relación a no poder desarrollarse como lanzador en la sucursal de Clase-A Avanzada de los Mellizos de Minnesota e intentar infructuosamente convertirse en jardinero. Eso, desde su firma como agente libre no reclutado en 2013.

Lidió con múltiples situaciones

«Tenía 25 años y no había visto pitcheo en vivo en un buen tiempo. Estaba lidiando con muchas cosas fuera del terreno, con algunas situaciones mentales y otras cosas que tenía que resolver. Quería descifrar quién era yo más allá del juego».

Posterior a eso, comenzó el calvario para el oriundo Seattle. Se sometió a la cirugía Tommy John, a lo que siguió una intervención en el labrum, una fractura en la espalda y para colmo, una suspensión de 50 juegos por consumo de marihuana. También tenía problemas de actitud, que él mismo reconoció. Pero, todo ello desembocó en que luego de 2017 decidiera retirarse del béisbol y no para hacer una pausa cualquiera. Booser estaba en busca de un nuevo rumbo para su vida.

Es así que optó por dedicarse a la carpintería, profesión a la que se dedicó durante algunos años, trabajando en la empresa en la que su padre estuvo durante muchos años. En términos de construcción, era un jugador de ligas menores en comparación con sus compañeros de trabajo que podían «hacerlo mientras dormían».

Sin embargo, sus pensamientos se mantenían cerca de la pelota, mantenía el mismo sueño que el día que firmó con los Mellizos hace más de una década. «Todos los días que trabajaba en la construcción pensaba en el juego. Todos los días».

Se reencontró con el béisbol

La autopista imaginaria para el regreso de Booser al béisbol comenzó a construirse cuando empezó a dar clases a niños de la zona en 2021. Su regreso al diamante (para enseñar) lo llevó a volver a prácticar, a soltar el brazo, y en el sentido más estricto de la palabra a lanzar nuevamente. Descubrió que ya no había dolor y podía ejecutar envíos con fuerza.

«Nunca pensé en regresar hasta que comencé a trabajar con ellos», relató Cam Booser a MLB.com. «Cuanto más estaba en el juego, no podía dejar de estar presente. Fue como si simplemente me atrajera de nuevo».

Los siguientes pasos fueron dejar su trabajo de carpintero, dedicarse nuevamente al béisbol y contratar a un entrenador. Kyle Rogers; ex instructor de Driveline Baseball, colgó algunas de sus sesiones en redes sociales, incluyendo su primera vez enfrentando a bateadores en casi cuatro años.

Su primera oportunidad llegó en la American Association (circuito independiente) con los Chicago Dogs, alcanzando 101mph en su debut profesional. Su buen accionar en ese circuito; efectividad de 1.93 en 21 presentaciones, llamó la atención de los Dbacks, quienes le dieron un contrato de Liga Menor en 2022, cinco días antes del primer aniversario desde su regreso a un montículo profesional.

Un año después, los Medias Rojas le otorgaron un acuerdo ligaminorista y tras cumplir en su primera campaña en AAA Worcester, la organización lo retuvo para 2024, para finalmente ascenderlo a Grandes Ligas y que hiciera su debut ante los Piratas, en un viernes 19 de abril de 2024 que quedará grabado para siempre en su mente.

«Fue la mayor adrenalina que jamás haya experimentado, pero fue genial. Todo era emoción», confesó Cam Booser.

Acepta sus fallas

No obstante, el zurdo admite que en algún momento dudó si alguna vez iba a llegar a MLB, sobre todo por las malas decisiones que tomó en el primer tramo de su trayectoria. «La primera parte de mi carrera fue, por mi propia culpa, bastante mala. Cometí algunos errores. Pero creo que cuando pude regresar y tener una mejor cabeza sobre mis hombros, las cosas quedaron mucho más claras», sentenció Booser.

Referencias consultadas

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