Nolan Ryan superó marca ponchadora de Walter Johnson hace 41 años

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Un 27 de abril de 1983, Nolan Ryan ponchó a cinco bateadores de los Expos para alcanzar los 3.509 de Walter Johnson

Nolan Ryan, lanzando en la temporada de 1983, vistiendo el uniforme de los Astros de Houston. (Foto: MLB)

Nolan Ryan, lanzando en la temporada de 1983, vistiendo el uniforme de los Astros de Houston. (Foto: MLB)

Jesús David Castellano / @_JDCastellano

Nolan Ryan y la palabra ponche fueron practicamente los mejores amigos durante años, la ferocidad y explosividad con la que lanzaba eran únicas a tal punto que en 2010; con 63 años, lanzó un pitcheo ceremonial a 85 millas por hora. Y es que el arte de lo aprendido nunca se pierde, y con uno de los mejores serpentineros de su generación, ese fue el caso.

Este sábado 27 de abril se están cumpliendo 41 años de su ponche 3.509, con el que superó a Walter Johnson como el escopetero con más guillotinados de por vida en Grandes Ligas.

Lo hizo tras recetar a cinco bateadores en la victoria de los Astros sobre los Expos de Montreal en su tercera apertura de 1983, para terminar de romper un récord que estuvo vigente durante más de cinco décadas; justamente desde 1927, cuando Walter Johnson jugó la última de sus 21 campañas con los Nacionales de Washington (no confundir con los actuales Nacionales).

El cuarto ponche; con el que igualó a Johnson, fue el receptor Tim Blackwell, que hizo swing fallido a una bola rápida en cuenta de 3 y 2 para causar la algarabía entre los presentes ese día en el Olympic Stadium de Montreal. «Todo el mundo se volvió loco cuando ponchó a Blackwell», dijo el bateador emergente de los Expos, Brad Mills, que era el siguiente en batear tras Blackwell. «Pero había estado en el túnel durante tres entradas, así que no sabía dónde estaba».

Congeló a Mills con una curva

Mills; que estaba bateando por Doug Flynn, se puso abajo rápidamente en la cuenta, y en cuenta de una bola y dos strikes, Nolan Ryan le cambió la dosis y lo conegeló con una curva para completar el histórico ponche.

Pelota de béisbol del ponche número 3.509 de Nolan Ryan. (Foto: Milo Stewart Jr./National Baseball Hall of Fame)

En cuanto a Walter Johnson; el nacido en Humbolt (estado de Kansas), es considerado por muchos el mejor lanzador de todos los tiempos, tal fue su impronta, que un bateador del calibre de Ty Cobb llegó a declarar que se «estremecía» y «siseaba de peligro» con su explosiva recta de cuatro costuras.

Las pistolas que miden la velocidad no se inventaron hasta décadas después, pero un estudio científico de un laboratorio de municiones cronometró su recta en 91mph, algo magistral para la época. Jamás sabremos si en verdad alcanzó tal envergadura con su bola rápida, pero lo que si es cierto, es que Johnson hizo estragos durante su paso por el mejor béisbol del mundo y que fue el lanzador más rápido en la Era de la Bola Muerta.

Al día de hoy es líder de todos los tiempos en blanqueos (110), llegó a acumular ocho temporada consecutivas comandando ambas Ligas en recetados – promediando 212 Ks por zafra – y su efectividad vitalicia de 2.17 es la más baja con un mínimo de 5.000 episodios de labor.

«Sin lugar a dudas, el mejor lanzador que jamás haya raspado una goma con sus clavos», dijo Frank Graham para Baseball Magazine en 1947.

Llevó la marca a otras dimensiones

Ahora bien, el récord de Johnson parecía casi irrompible, que se requería toda una carrera – al menos 21 años lanzando al máximo nivel – para soñar con el récord, pero «El Expreso» acabó con todo tipo de mitos, no solo quebró la marca, sino que eliminó a 2.037 oponentes durante sus siguientes 10 estaciones; para llevar su exposición a niveles inimaginables para cualquier lanzador.

Fueron más de cinco mil ponches; 5.714 para ser exactos. Nadie ha estado cerca de esa barrera. Otros virtuosos del arte de guillotinar a un rival tras otro como Randy Johnson, Roger Clemens o Steve Carlton se quedaron cortos. A otros, la salud no les ha sido tan benevolente, como son los casos de Max Scherzer, Justin Verlander, Clayton Kershaw o Pedro Martínez; por citar algunos de nuestros tiempos.

Empezó tarde aquella zafra

¿Lo curioso? Ryan empezó aquella temporada de 1983 en lista de lesionados, perdiéndose los primeros 21 días de esa zafra. Incluso había riesgo de que no hiciera la mencionada tercera salida ante los Expos, sus inconvenientes físicos solo retrasaron lo inevitable, pues entró a 1983 restándole 14 Ks para superar a Walter Johnson.

«Tuve que drenar la ampolla después de la séptima entrada», comentó Nolan Ryan ese día, «y sabía que había muchas posibilidades de que no tuviera la oportunidad de lanzar la novena»; algo que efectivamente sucedió, pues lanzó ocho capítulos en ese partido.

Steve Carlton, de hecho, también superó a Walter Johnson en ese 1983. Y un total de siete pitchers también lo dejaron atrás. Pero, nada como el hito de Ryan, así como Hank Aaron hizo historia grande al quebrar la marca de décadas de Babe Ruth, «El Expreso» también hizo lo justo al rebasar el récord de un mítico como Walter Johnson.

Son de esas proezas que tienen una dimensión especial, por el misticismo que se crea alrededor de los hombres detrás de esos logros anteriores y la resistencia natural de ver caer marcas tan antiguas.

Referencias consultadas

  • Baseball-Reference
  • baseballhall
  • SABR

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