Los Marlins en el mar de fondo

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Los Marlins de Miami tienen actualmente el peor récord de todo el béisbol, justo una temporada después de haber clasificado a los playoffs.

Jazz Chisholm Jr. - Los Marlins de Miami

Jazz Chisholm Jr. - Miami Marlins. Foto: Francis Yatani Diamond / El Extrabase.

Por Mari Montes / @porlagoma

Miami, FL.– Cuando un equipo está perdiendo, metido en una mala racha, el ambiente en todo el estadio se siente pesado.

No se trata únicamente de los jugadores. Los empleados del parque también se impacientan con las derrotas. Un equipo de Grandes Ligas es mucha gente, y todos quieren ganar, nadie se siente bien perdiendo.

Esa expresión que describe las atmósferas densas con el lugar común: “Se puede cortar el aire con un cuchillo”, cobra sentido, se puede cortar el aire con un cuchillo.

Palabras como “energía”, “malas vibras”, “química”, “suerte” o “cuestión de actitud”, se incluyen en los análisis y conversaciones, porque además de las fallas del pitcheo, donde radica la debilidad principal, los errores defensivos o la falta del batazo oportuno, también es un hecho demostrable, aunque no sea medible en métricas, que las derrotas desaniman y que es más difícil ganar sin ánimo. Es un círculo vicioso.

Es nuestro octavo año consecutivo cubriendo el beisbol en Miami, con énfasis en los Marlins, el equipo de casa.

Los seguimos desde 2017, llegamos temprano, la mayoría de las veces cuando apenas comienzan a llegar los peloteros; vemos quiénes salen antes del trabajo conjunto al campo a practicar la defensa o bateo; los lanzadores sueltan sus brazos en los jardines. Entramos al clubhouse, conversamos con ellos, con los técnicos.

Durante el spring trining el ambiente era muy distinto, siempre lo es, son los días de las ilusiones. La de los Marlins era ser mejores que en 2023.

Quienes estamos aquí no podemos sino asegurar, que los Marlins trabajan exactamente igual a como trabajaron el año pasado, cuando llegaron a la postemporada o como trabaja cualquier equipo de Grandes Ligas.

¿Qué pasa entonces?

Es el mismo manager, Skip Schumaker, ganador del Premio Manager del Año, y el equipo, aunque tiene notables ausencias como la de poderoso Jorge Soler, es similar ¿Por qué se ha extendido tanto este mal rato?

No se cuenta con Sandy Alcántara, se lesionaron Eury Pérez y Jesús Luzardo, el ensayo de convertir a A.J Puk en abridor no funcionó y la inconsistencia en el relevo hace que cualquier ventaja sea frágil, insuficiente.

Los números colectivos son reveladores y podrían explicar en frío el porqué pierden los juegos, pero la razón de la adversidad incluye todos los factores.

Es perceptible la impotencia que los envuelve cuando pierden una ventaja, de cinco, de siete, de cuatro carreras, no importa, nada resulta suficiente para ganar, para impedir que el rival anote más.

Mientras los fanáticos se desesperan y expresan sus frustraciones en las redes, en la mayoría de los casos contra los jugadores que son los que salen al terreno a trabajar y ciertamente a quienes les toca jugar correctamente para competir, en las oficinas no parece haber alarma; eso indica la declaración de Peter Bendix, presidente de Operaciones de Beisbol el pasado domingo, antes del juego en el que los Marlins despilfarraron una ventaja temprana de siete anotaciones.

Bendix opina que es temprano para hacer evaluaciones, y admitió que no descartan hacer cambios y movimientos. Para él, los Marlins cuentan con el talento y staff para recuperarse, las debilidades son superables y hay tiempo.

Tal vez esa confianza que hay en la gerencia, es lo que explica que mientras los abridores de los Marlins está recibiendo castigo o los bateadores fallando los turnos, siga sonando una banda de tambores que fue contratada para animar.

Es temprano, es verdad, apenas es abril, pero esos juegos que se ganan o pierden en el inicio de la temporada, son determinantes en el cierre para competir. Para llegar a octubre, mejor si hay un buen abril.

¿Cómo se puede cambiar la desventura de los Marlins?

Están sumergidos en una especie de mar de fondo, ese oleaje largo y continuo que generan las tormentas en el mar. Dicen los diccionarios náuticos que el mar de fondo puede ser positivo porque “al moverse en todas direcciones, remueve, mezcla y recicla las aguas de los ecosistemas marinos, y ello implica un proceso de intercambio de energía.”

La temporada del beisbol es larga, la suerte siempre se convoca haciendo bien las cosas. Los Marlins deben encontrar la manera de parecerse a ellos mismos y ser mejores.

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