José Abreu y la batalla por mantenerse

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El veterano acepta ir a liga menor en medio de señales de envejecimiento

José Abreu

2 de marzo de 2023: José Abreu (#75) de los Astros de Houston, conecta jonrón en un juego de la Liga de la Toronja en Jupiter, Florida. (Foto: AP Photo/Jeff Roberson)

Carlos Moreta / @CarlosMoreta01

Fue titular que alcanzó página entera.

Dana Brown, gerente general de los Houston Astros, convocó a la prensa para anunciar que José Abreu fue apartado del roster de Grandes Ligas y, en su lugar, aceptó ir a los campos minoritarios para corregir problemas en su ofensiva. La noticia sorprende, ya que es inusual que un veterano se disponga a descender, mucho menos en circunstancias donde el pelotero tiene un contrato multianual garantizado.

El cubano, de 37 años, posee un acuerdo que le permitiría ganar 19 millones 500 mil dólares en la campaña actual y lo mismo para 2025; a razón de lo cual, la aprobación que realiza asoma que su objetivo es “mantenerse” y alejar la posibilidad de verse en el desempleo aun recibiendo el dinero.

Con respecto a Abreu, el horno no está para galletitas. Desde su aterrizaje a territorio sideral su producción es opuesta a la figura de quien fuese MVP, mirando a su inconsistente 2023 que se sintetiza en su pobre OPS+ de 87 y arrastrando ese polvo para inicios de la presente (77 PA, -20 OPS+).

La edad trajo a la debacle

La edad aparentemente trajo la debacle. Ya no hablamos del temible toletero ganador de tres Bates de Plata, sino de alguien que comenzó golpeando la pelota con una velocidad de salida de 87.4 millas por hora, lo que se ajusta más a tipos como JJ Bleday (todavía ligamayorista gracias a su defensa/corrido) y no para un primera base de salario millonario.

Tampoco le ayuda el pasado reciente, porque sus dificultades estuvieron marcadas en la temporada anterior donde posteó desalentadores numeritos porcentuales en apartados de poder (.383 SLG), igualmente con los totales (18 HR) o aquellos referentes a la contundencia de sus batazos (89 mph de EV).

Así las cosas, lo sucedido en el primer mes de la zafra es agudizando los inconvenientes que tuvo en la pasada. No sólo hace contactos con menos fuerza, también es que una parte considerable son roletazos (50 %)… y las pelotas en dirección al suelo no pueden terminar en vuelacercas (lógico).

De la misma forma en que la velocidad disminuye, encontramos otras luchas relacionadas con identificar a los lanzamientos tipo bolas rápidas. La producción ofensiva depende muchísimo de aprovechar esos envíos, puesto que representan a la mayoría de los pitcheos que un bateador tiene la oportunidad de enfrentar y por sus movimientos particulares plantean “poca dificultad” a los ojos de la ofensiva, en comparación a los quebrados.  

Para Abreu es retador ponerle asunto a las rectas, lo cual empezó a notarse en el 2023 dada su limitada generación de poder en contra (.389 SLG). Mientras que ahora es la continuación pero a nivel extremo, porque de 197 lanzamientos -esparcidos por 40 turnos- apenas tuvo cinco hits (sencillos) y recibió 12 ponches.

Sincronización del swing

Y como “al dedo malo todo se le pega”, la situación empeora cuando hallamos una mala sincronización de su swing. En este arranque, tan sólo llevó el 20.4 por ciento de sus contactos a la banda de su naturaleza (jardín izquierdo), un número minúsculo con el que no se podría encaminar a ninguna parte.

Los derechos han conectado el 66.5 por ciento de sus cuadrangulares del 2024 con batazos halados (345 de 519), reduciéndolo a que es la parte menos compleja para lograr contactos óptimos. Que de pronto Abreu esté haciendo todo pero no yéndose hacia ese lado del terreno, crea un punto importante en el que los Astros deben trabajar.

En béisbol, que la velocidad de las rectas empiece a consumir al jugador es una señal de envejecimiento, así como la reducción de los batazos fuertes. Y agregar otra es expandir los problemas.

No obstante, es loable que José Abreu quiera mantenerse en competencia incluso aceptando cosas que no tiene por qué cuando su contrato lo »defiende». Pero es bueno preguntarse ¿qué tan realista es esperar que un pelotero de 37 años rebote?

Las estadísticas citadas en este artículo provienen de Baseball Savant, actualizadas antes de la jornada del miércoles 01/05/2024.

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