El resurgir de Luis Severino

0

El dominicano ha sido una de las grandes historias en este 2024.

Sábado, 17 de agosto de 2024: El lanzador derecho dominicano de los Mets de Nueva York, Luis Severino, celebra después de ponchar a Derek Hill y lograr el segundo juego completo de su carrera. (Foto: Jason Szenes/The New York Post)

Sábado, 17 de agosto de 2024: El lanzador derecho dominicano de los Mets de Nueva York, Luis Severino, celebra después de ponchar a Derek Hill y lograr el segundo juego completo de su carrera. (Foto: Jason Szenes/The New York Post)

Por José Manuel Pérez / @MQ27Outs

Denver, Colorado.– “Ahora mismo, siento que soy el peor pitcher del juego” decía Luis Severino una noche de verano de 2023, después de ceder nueve carreras limpias en 3.1 innings ante los Orioles, que lo dejaban con una calamitosa efectividad de 7.49 llegando a los dos meses finales de campaña. 

El derecho dominicano de 29 años había tocado fondo. A pesar de un breve repunte hacia el final, terminó el año con la séptima peor efectividad entre los abridores que lanzaron al menos 80 innings en todas las Grandes Ligas, con un 6.39. Y todo esto justo antes de enfrentar la agencia libre por primera vez en su carrera. Algo tenía que cambiar.

Incluso ya a mediados de 2023, Severino y sus representantes comenzaron a pensar en posibles soluciones y de ese intercambio de ideas surgió la posibilidad de ir a Driveline.

Driveline, fundada por Kyle Boddy, actual asesor especial de los Red Sox, es reconocida como la principal empresa en el desarrollo de jugadores de béisbol. Utilizando datos y tecnología de punta, hace evaluaciones biomecánicas para diseñar métodos de entrenamiento y recomendaciones a jugadores que busquen sus servicios. Lanzadores de primer nivel como Clayton Kershaw, Pablo López, Lucas Giolito, Kenley Jansen, Joe Ryan y muchos otros más han visitado Driveline buscando revivir o prolongar sus carreras.

“Voy a Driveline por recomendación de mi agente”, nos decía Luis en el dugout visitante del Coors Field. “Habíamos visto que Driveline había tenido éxito con algunos lanzadores y en algunas ramas del entrenamiento y pensamos que Luis también se podía beneficiar de ello”, nos confirmaban sus representantes vía telefónica.

“Cuando fui a Driveline, no fue buscando más velocidad en la recta, la velocidad estaba ahí, pero sí sabíamos que había perdido algo de “ride” (“elevación”) y quería saber cómo podía recuperar eso a niveles del pasado para ser de nuevo efectivo” agregaba Severino.

En 2023, la recta de Severino registró -14 de Run Value (impacto medido en carreras por cada lanzamiento hecho), el octavo peor de toda la liga, y los rivales le conectaron para un promedio de .355 y un SLG  de .692, tercer más alto entre lanzadores con al menos 100 apariciones finalizadas con ese envío.

En este artículo sobre Robert Suárez, explicamos en qué consiste el movimiento vertical de la recta de cuatro costuras y cómo una pulgada más o menos de elevación puede influir significativamente en los resultados globales del pitcheo. En otro artículo sobre su hermano Albert, presentamos una tabla con los valores de 2023 desglosados por pulgadas de quiebre vertical. Ahora, actualizaremos esos datos a 2024, los filtraremos a rectas entre 96 y 98 MPH, y los mostraremos nuevamente:

En 2023, la recta de cuatro costuras de Severino seguía siendo poderosa en términos de velocidad, promediando 96.5 MPH y tocando las 98. Sin embargo, mientras que en 2021 y 2022 sus lanzamientos se ubicaban constantemente en las 18 o 19 pulgadas, incluso algunas superando las 20 o 21, donde los bateadores suelen tener peores resultados (según la tabla anterior), en 2023 muchos de esos envíos se concentraron entre las 15 y 17 pulgadas, un rango bastante promedio, sin que ninguna recta superara las 20 pulgadas.

Una recta con un pronunciado movimiento vertical da la ilusión de que está ‘subiendo’ al acercarse al plato, aunque en realidad sigue cayendo debido a la gravedad. El ‘ride’ o ‘elevación’ se refieren a esa percepción en la que el lanzamiento cae mucho menos de lo que el bateador espera.

Así que cuando la recta del dominicano pierde esas dos pulgadas, los swings que antes pasaban por debajo de la pelota ahora la impactan directamente en el centro del bate.

En 2023, los rivales frente a la recta de cuatro costuras ubicada en la parte alta de la zona (recuadros 1, 2, 3, 11, 12 y 13 de la imagen sobre la tabla) tuvieron un aumento de más de 200 puntos en Slugging respecto a 2022 y un 6% menos de swings fallidos (Whiff). El pitcheo se volvió extremadamente bateable para los toleteros.

“Cuando él vino aquí, lo que hicimos fue tratar de llevar la recta a donde él la tenía anteriormente, es decir, más cerca de esas 17 pulgadas en promedio y manteniendo la velocidad”, nos explicaba su entrenador en Driveline, Juan Carlos Rodríguez, y quien ahora trabaja para los Dodgers de Los Angeles en el Departamento de Desarrollo de peloteros. 

“Notamos, junto con el director de pitcheo de los Mets, Eric Jagers (quien también trabajó en Driveline), que cuando levantaba la pierna izquierda, su pecho se abría muy temprano, eso no le daba el tiempo suficiente al brazo para quedarse detrás de la pelota y producir “carry” (otro término usado para describir elevación)”, continuaba Rodríguez. “Con ellos trabajé en ese aspecto mecánico, que como ves, no tiene nada que ver con el agarre, sino con el movimiento de mi cuerpo”, nos explicaba Severino quien dice haber recuperado la confianza con su recta.

A esta altura del artículo y para mantener la narrativa, corresponde decir que su bola rápida recuperó esas dos pulgadas de elevación y que por eso este se ha convertido en su mejor lanzamiento. Pero no es así.

Su recta de 4-costuras sí que es su mejor pitcheo en 2024, a pesar (o gracias) a que lo lanza bastante menos. Los rivales apenas le batean para un promedio de .228, y el Slugging contra este envío es incluso menor que en 2022. Sin embargo, el movimiento vertical de la recta (en pulgadas) es aún más bajo que en 2023. Entonces, ¿qué cambió? ¿Por qué es más efectivo este año si, en cuanto a su perfil, podría considerarse un peor pitcheo?.

La respuesta a esto podría no encontrarse en el pitcheo en sí, sino en otros factores asociados con el lanzamiento. Haber perdido ‘ride’ en la recta no justifica los resultados que estaba obteniendo, especialmente para un lanzador con su repertorio y calidad. “Cada vez que Sevy lanzaba, su stuff (slider, cutter, recta, cambio) era muy bueno, pero lo golpeaban. Le bateaban en todos los juegos, así que pensé: “Tiene que estar ‘tippeando’, porque eso no es normal”, nos comentó Juan Carlos.

“Tipping Pitches” es el término usado en el béisbol para indicar que un lanzador está dando muestras de lo que va a lanzar antes de soltar la bola. Eso puede ser un cambio de postura, en la posición del guante, en la caída de la pierna delantera antes de soltar y en cualquier otro detalle que el equipo rival pueda captar y decodificar. En el caso de Severino, hay múltiples reportes en la liga que confirman que efectivamente estaba ‘tippeando’.

Luis mismo admite que trabajó intensamente en este aspecto: ‘Sí, siempre he tenido problemas con el tipping. Por ejemplo, el año pasado, la posición de mi guante era diferente cuando lanzaba recta o slider… Pero este año, en el offseason, me enfoqué en mejorar esto para ser más engañoso para los bateadores.’, decía al New York Post en febrero de este año.

Es difícil determinar exactamente cómo “tippeaba”, cada equipo puede tener algo diferente pero artículos como este de The Athletic explican cómo funcionaba, aquí un extracto del mismo:

«Dos evaluadores rivales vincularon el problema de tipping pitches de Severino con su zancada abierta en su lanzamiento, la cual se volvió más exagerada el año pasado. En ciertos momentos de la temporada pasada, los Yankees hicieron que Gleyber Torres vigilara la situación desde su posición en el centro del infield. Severino trabajó para solucionar el problema en la segunda mitad de la temporada antes de terminar el año en la lista de lesionados a mediados de septiembre.

El problema también parecía estar en la mente de Severino la temporada pasada. Durante un tiempo, el lanzador derecho pasó de usar un windup completo a una posición de estiramiento modificada, con la esperanza no solo de recuperar su control, sino, según una fuente de la liga, también de sincronizar mejor su lanzamiento para evitar tipping pitches.»

Sin embargo, controlar el ‘tipping’ no parece ser la única razón para la mejora en su recta. Severino amplió su repertorio al incluir dos nuevos tipos de recta: el sinker y el cutter, y añadir un sweeper para complementar su slider.

Hasta 2021, Severino era un lanzador con tres lanzamientos: recta, cambio y slider. Desde esa temporada, comenzó a incorporar un cutter por recomendación de los Yankees. Aunque lo usaba poco, le ayudaba en situaciones específicas, especialmente contra zurdos. Si bien ya había probado el sinker en 2022, no fue sino hasta las últimas salidas de 2023 que lo integró de manera significativa en su repertorio.

“Cuando me reuní con los equipos en la agencia libre, todos me dijeron que necesitaba un pitcheo rápido que rompiera más hacia mi mano, principalmente cuando me enfrentara a bateadores derechos, ya que todos mis secundarios iban hacia mi guante y allí los bateadores se encontraban con la pelota en todo el centro del bate”, nos decía Severino.

Al observar la gráfica de arriba, notamos no sólo la evolución en el uso de cada tipo de pitcheo, sino también en su movimiento. En 2024, el punto naranja del 2-seam/sinker es mucho mayor y se desplaza más hacia la izquierda en comparación con el año pasado. Esto indica una mayor separación con su recta de cuatro costuras, a la que le quitó algo de “run” (desplazamiento horizontal hacia su derecha), haciendo que ambos se complementen mejor y sean más engañosos para los bateadores. Especialmente cuando ambos pitcheos salen de la mano desde el mismo punto y con la misma orientación de rotación, pero realizan movimientos diferentes llegando al plato.

Esa gráfica de reloj que está justo arriba ya la hemos explicado antes pero recapitulemos brevemente. Básicamente, la recta y el sinker salen de la mano con la misma rotación pero llegando al plato, por orientación de las costuras, bifurcan. La recta sigue un trayecto más directo mientras que el sinker quiebra más y se hunde. Veamos esta secuencia ante Jonah Bride el sábado pasado para entender mejor cómo trabajan ambos envíos.

A Severino le gusta lanzar el sinker en la parte alta, así que en 1-1 suelta uno arriba y a las manos que Bride conecta de foul.

Inmediatamente, va con una recta de 4-costuras más arriba y Bride consigue conectar de foul. 

Luego de dos pitcheos fuera de la zona, se coloca la cuenta en 3-2 y Severino decide repetir con el sinker en la zona alta y afuera.

Aquí, Bride anticipa una recta alta que debería elevarse y ajusta su swing en consecuencia. Sin embargo, el pitcheo se hunde en el último momento y termina entrando por arriba de la pelota, resultando en un débil rodado hacia las manos de Severino.

En otras palabras, al agregar el sinker, la recta del derecho parece tener más elevación de lo que realmente tiene, logrando mejores resultados a pesar de que su ‘stuff’ pueda ser inferior al de 2022 o incluso a 2023.

“El cutter era un pitcheo relativamente nuevo y aún necesitaba perfeccionarse, por lo que se trabajó en él durante el offseason”, nos decía el Coach Rodríguez. Sin embargo, el enfoque principal se centró en el sweeper y la slider.

Severino es ‘supinador,’ es decir, tiende a girar su antebrazo al lanzar, de modo que su palma queda hacia arriba o hacia afuera. Esto hace que sus pitcheos, como el cutter, slider o sweeper, tiendan a quebrar hacia su izquierda con mayor naturalidad.

En 2023, Severino intentó usar el sweeper para diferenciarse de su slider y ofrecer algo nuevo a los bateadores. Sin embargo, Baseball Savant no tiene registro del sweeper porque el sistema no pudo clasificarlo.

“Él estaba tratando de lanzar un slider y un sweeper, pero el sweeper era muy inconsistente y a veces hasta parecía a un slider. Tanto así que si buscas en Statcast, verás que a veces la slider tenía un quiebre horizontal más grande o más pequeño. Incluso algunos cutters fueron clasificados como sliders. Necesitábamos solucionar eso,’ explicaba Rodríguez.

Creo que esta imagen muestra bien lo que nos explicaba el Coach. Efectivamente, en 2023 el slider y el cutter se solapan, e incluso hay envíos que quiebran como si fuese un sweeper pero no entran en la categoría. En 2024, los 3 quebrados están bien separados entre sí y ya vemos como ese sweeper gana protagonismo.

La imagen también enseña la principal diferencia entre el sweeper y el slider tal como nos lo explica el propio Severino en el video del post: “el slider es más negativo (haciendo referencia al eje y en las coordenadas cartesianas), es decir, cae, mientras que el sweeper es positivo (aquí tanto para el eje x como el y) así que va a cortar y nunca cae”.    

Aunque aún necesita consistencia en la localización, ese sweeper le ha traído mucho más óptimos resultados no sólo al pitcheo en sí sino a su slider, a su sinker, a su recta, en fin, a todo su repertorio.

Esa amplitud en su arsenal le permite trabajar de forma diferente ante zurdos que ante derechos. 

En 2023, Severino tuvo un rendimiento desastroso contra bateadores zurdos, quienes le conectaron para un SLG de .612, siendo la recta su mayor debilidad (7 HR y .347 AVG). Este año, esos números han mejorado significativamente, reduciendo el SLG a .407 gracias a un enfoque norte-sur, utilizando rectas elevadas (casi el 50% de sus envíos son de cuatro costuras), cutters a las manos y cambios en la zona baja.

Contra bateadores derechos, el sweeper y el sinker (su pitcheo más utilizado contra ellos) le permiten trabajar de izquierda a derecha en el plato, mientras sigue atacando la parte alta con la recta y el sinker, como vimos en el ejemplo de Bride. El sweeper ha sido especialmente efectivo, con los derechos bateando sólo .148 AVG y .222 SLG, además de un 40.5% de Whiff%. En contraste, la recta, que fue duramente castigada el año pasado -8 HR, .366 AVG, .746 SLG-, ahora tiene un promedio de .137 y un SLG de .275, permitiendo solo 2 cuadrangulares.

Severino ya no es ese tira fuego, ponchador de antes, ahora su enfoque es lanzar, mantenerse sano y navegar lo más lejos que pueda en los encuentros. 

José Rosado, coach de bullpen de los Mets, uno de los primeros coaches que tuvo en el profesional y con quien trabajó por muchos años en los Yankees nos decía que “con el sinker ya Severino no tiene que ser ese lanzador que busque 3 “swing and misses” para retirar al bateador, ahora también tiene la capacidad de conseguir un rodado suave temprano en la cuenta”.

Aunque sus porcentajes de ponches han disminuido considerablemente en comparación con 2017 y 2018, Severino está logrando inducir más rodados y contactos débiles, algo que no conseguía desde hace mucho tiempo. Gracias a esto, ha reducido su BABIP a niveles de 2017 (.271), muy por debajo del .326 que tuvo en 2023.

Pero más allá de todo lo que hemos discutido en este artículo, hay un aspecto clave en el resurgir de Luis Severino: el mental.

“Sevy ya había estado trabajando en el sinker, el sweeper y el cutter cuando ambos estábamos en los Yankees, pero más que el repertorio, lo que realmente necesitaba era salud. Ahora estamos viendo a un Luis Severino 100% saludable, con la confianza que había perdido debido a las lesiones y los malos resultados… eventualmente, eso le impedía alcanzar el potencial que todos sabíamos que tenía”, agregaba Rosado.

“Para nosotros, el dinero no era lo más importante. Queríamos un contrato de un año en un equipo competitivo, donde pudiera mantenerse saludable y restablecer su valor” nos dijeron desde la agencia que lo representa. “Para serte sincero, los Mets no estaban en la lista inicialmente, pero después de que contrataron a Carlos Mendoza y a José Rosado, alguien con quien ha trabajado desde las menores y en quien confía plenamente, se volvieron una opción importante. Tener personas con las que él pudiera comunicarse y expresar cómo se siente fue fundamental en la decisión de firmar con el equipo”. Lo que muestra que la salud y el aspecto mental han sido prioridad para Luis y su entorno. 

Severino es un atleta altamente preparado y estudiado en relación a estos temas además comprometido directamente con su desarrollo, así lo demostró al hablar con nosotros sobre todo su proceso de recuperación y ajuste en el offseason. Si la salud lo permite, su esfuerzo por perfeccionar su rendimiento no sólo lo ayudará a maximizar su potencial, sino que también puede abrirle el camino para recuperar el rumbo de su alguna vez muy prometedora carrera.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.