De Vries a la cabeza de los 40 mejores en Draft de Novatos
Presentamos un listado de los mejores jugadores en el sorteo.

De Vries concluye la primera temporada profesional y se catapulta como el mejor talento en el Draft de Novatos. Foto: MiLB/X.
Por Carlos Moreta / @CarlosMoreta01
Este miércoles es el Draft de Novatos de la Liga Dominicana de Béisbol Profesional, un encuentro que sirve de previa a la temporada y que define el futuro de los equipos. Establecido en 2002, el sorteo es visto como la razón de equilibrio competitivo en el circuito y un reto para todos los departamentos de operaciones.
Le brinda oportunidad a 96 peloteros de unirse a la liga, en una dinámica de selección por 16 rondas. Los jugadores nacidos o de ascendencia quisqueyana serán los elegidos, cuyo requisito es haber disputado mínimo la Clase-A o alguna liga independiente de MLB.
Como en la biblia, le permite a los últimos ser los primeros y el orden de escogencias es el inverso de la tabla de posiciones de la serie regular anterior. Bajo esta regla, el primer pick cae en manos de Toros del Este, seguidos de Águilas Cibaeñas, Tigres del Licey, Leones del Escogido, Estrellas Orientales y Gigantes del Cibao, respectivamente.
En ocasión de este draft, a continuación se presenta una lista de 40 nombres que, de acuerdo a la opinión de quien escribe, representan a los mejores prospectos. Esto no indica la manera en que terminarán seleccionados, sino que es un listado por las herramientas de cada jugador.
Leodalis De Vries, INF, San Diego Padres
El oriundo de Azua es el pelotero de mayores condiciones en este sorteo, valiéndole un bono de firma por 4.2 millones de dólares en enero pasado. Las herramientas le impulsaron a iniciar su carrera profesional en Clase-A con 17 años, enfrentándose a un nivel que le supera en edad pero no le importó.
Es un bateador ambidextro con potencial de registrar un 20-20 en jonrones y estafadas, brindando las primeras muestras luego de sumar 36 extrabases y 13 robos. Dada la inexperiencia, reluce la capacidad de tomar boletos a una tasa del 13.9 por ciento.
Conduce la pelota con fuerza hacia su banda y las características suyas invitan a que avance como campocorto o cualquier otra posición de exigencia en la línea central.
Welbyn Francisca, INF, Cleveland Guardians
A nadie le sorprendería si es el primer seleccionado en la noche, un nativo de La Romana con habilidades de poder y velocidad proyectables a futuro. Ha causado impacto en la primera de sus experiencias en Estados Unidos, posteando 27 extrabases y 19 estafadas como respaldo a lo que fue un bono de 1.3 millones de dólares en su firma.
Es un bateador ambidextro de letal combinación ojos-manos, limitando los ponches y logrando contacto a todos lados del terreno. Un perfil ofensivo bastante compacto y la posibilidad de añadir musculatura, quien debería ascender rápidamente en el sistema.
El campocorto sigue siendo un lugar para él gracias a la ayuda del alcance y velocidad, aunque se mantienen las pruebas en la intermedia donde también enseña competencias.
Starlyn Caba, INF, Philadelphia Phillies
Este es un pelotero que todos los equipos quisieran elegir en las primeras dos rondas, un campocorto de manos prodigiosas y velocista élite. La expectativa es que desarrolle una carrera de paracorto y cause impacto con los robos, como bien sucede en una campaña de 50 estafadas.
Es un bateador ambidextro ojo de águila, generando numeritos de embasado altísimos gracias a que negocia más boletos que las veces en que se poncha. La habilidad faltante es la creación de poder, aunque el físico le desayuda en ese objetivo. De cualquier forma, es un atleta perteneciente al “top” de su clase y viene a representar a Bonao por todo lo alto.
Jhonny Severino, INF, Pittsburgh Pirates
De ascenso definimos la temporada del bateador derecho, posibilitándole escalar a la categoría de Clase-A luego de comenzar en la Complex League por segundo año. Puso de manifiesto sus habilidades de velocidad de bate, plasmando numeritos totales de 18 dobles, 15 jonrones y OPS de .873.
La mala noticia es la disparidad de su rendimiento en un nivel y otro, fijándonos en el ímpetu de la primera parte cuando sus líneas ofensivas eran 39 por ciento mejor que el promedio y terminó degradándose hasta el 19 por ciento una vez promovido. Esto requiere observancia, aunque es preciso decir que pasó a un circuito donde la edad fue dos años más que la suya (19).
Es el poder aquello que le convierte en un legítimo prospecto, valiéndose de batazos halados y elevados para conseguir extrabases. En lo adelante, se espera que concentre sus esfuerzos como tercera base en busca de potencializar la fuerza de brazo y en respuesta a un errático desempeño en las paradas cortas.
Yophery Rodríguez, OF, Milwaukee Brewers
El petromacorisano se acentúo en Clase-A con la primera de sus experiencias en Estados Unidos, dando muestras de sus competencias en una categoría donde la media le supera por 2.5 años. Este no fue obstáculo, haciéndose sentir con sus líneas ofensivas siendo 15 por ciento mejor que el promedio.
Es un bateador zurdo con buen manejo de la zona de strikes, con un poder bruto en crecimiento y que lleva la pelota de forma contundente hacia su banda. Es un liniero en pleno apogeo, de quien se espera un rápido ascenso en los circuitos minoritarios.
De cuerpo atlético, tiene el alcance para mantenerse en el jardín central y fuerza de brazo competente en caso de ser transferido a las esquinas.
Jesús Báez, INF, New York Mets
El bateador derecho parecía estar en su año antes de ser enviado a la lista de lesionados, aunque no parece tener incidencia en su cotización y posibilidad de ser drafteado antes de concluir la tercera ronda.
Es disciplinado en la caja de bateo, pero la herramienta más apreciada es la creación de poder que se adapta perfectamente a quien está en el campocorto o tercera base. Tuvo el último de sus partidos el tres de julio y sumaba 11 jonrones, espectacular a los 19 años y para quien tiene 5-10 de estatura.
Roderick Arias, INF, New York Yankees
Atletismo y explosividad son las palabras para describir al nativo de San Pedro de Macorís, formando una mancuerna adaptable a cualquier categoría. Ha registrado 39 batazos de múltiples bases y 33 estafadas, las evidencias de un talento superior.
Los Yankees apostaron a esa combinación al momento de ficharlo por 4 millones de dólares en el mercado internacional de 2022, viéndolo transitar por buen camino luego de interrumpida la temporada anterior por una lesión en las manos.
Es imperativo que cambie su enfoque desde la caja de bateo, luciendo vulnerable tras poncharse en el 31.2 por ciento de las apariciones. No le basta con ser ambidextro, notando que la ofensiva disminuye frente a los lanzadores derechos a quienes no les conectó jonrones.
Se proyecta como jugador del cuadro interior, con la oportunidad de permanecer en el campocorto gracias a su alcance.
Jeral Pérez, INF, Chicago White Sox
El romanense exhibe lo que nadie en el sorteo y es una visita al Juego de Futuras Estrellas, un resumen ideal a la cotización que tiene a sus casi 20 años. Un bateador caracterizado por las líneas que sobresale gracias al contacto, teniendo de plataforma una exitosa zafra de 38 extrabases.
Presente una noción en la caja de bateo depurada, lleva la pelota de forma contundente hacia su banda y tiene las capacidades físicas para elevar sus marcas jonroneras. En la defensa, empieza a perfilarse como intermedista.
Echedry Vargas, INF, Texas Rangers
De los campocortos presentes en este draft y que tienen como bandera la conjugación de poder-velocidad, el oriundo de Azua no se queda detrás y motivará a una elección temprana. Es la temporada en la que luce más cómodo en la defensa, en tanto que potencializa a la ofensiva luego de explotar con 40 extrabase y 29 estafadas. Los ponches no son preocupantes, pero sí necesita de la paciencia para elevar los numeritos de embasado.
Alejandro Rosario, LD, Texas Rangers
El derecho es una anomalía en este sorteo, cuya única interrogante es si acaso debutará en Lidom antes que Grandes Ligas. Hijo de padres dominicanos nacido en Miami, procedente de la pelota universitaria y que en la primera de sus temporadas profesionales deja a todos boquiabiertos. Dueño de una recta de 95-96 millas por hora, complementado por engañosos secundarios en el slider y splitter, que provocó chocolates ante el 36.9 por ciento de los rivales y apenas le batearon para .207.
Juan Báez, INF, Milwaukee Brewers
De Santiago para el mundo. Es uno de los talentos con la noción de strikes más desarrollada y lo combina con habilidad de contacto. Batea líneas y no se poncha, quien en la cursante temporada terminó retratado con sólo el 8.6 por ciento de las apariciones.
Produce estafadas por instinto y agresividad, aunque el registro prevé disminuir a la medida de su ascenso. El reto pendiente es llenar la casilla de poder, sobre todo viendo que pasa a ser tercera base y esa es una posición que requiere de explosividad.
Pablo Guerrero, OF, Texas Rangers
El bateador derecho busca profundizar la dinastía que empezó con su padre Vladimir, teniendo una segunda campaña en el profesionalismo esplendorosa. Es el poder la herramienta principal en su juego, vista en los 28 extrabases registrados, seguida de la capacidad de contacto hacia todos lados del terreno. De manera negativa, está la defensa donde se mantiene sin una posición establecida y le obligó a desempeñarse en la inicial y como bateador designado.
Enmanuel Tejeda, INF, New York Yankees
El bateador derecho atravesada por tremenda estación antes que las molestias físicas se impusieran en el camino, recibiendo la promoción a Clase-A y acumulaba 26 estafadas en 48 partidos. Y es que en la velocidad está la más destacada de sus herramientas, seguida de cerca por el contacto a todos lados del campo y un poder bruto que no se queda detrás. La tercera base es donde más comodidad aparenta.
Yeremi Cabrera, OF, Texas Rangers
Los Rangers le ofrecieron 10 mil dólares para estampar firma y ya afirmamos que es una ganga. El bateador zurdo exhibe un poderío en crecimiento, manifestado a través de 27 extrabases y apoyado en las conexiones haladas. Convierte los elevados en jonrones en buena proporción para su edad, negocia las bases por bolas y es agresivo en los robos (27).
En el otro lado de las cosas, empieza a inclinarse como jardinero de esquinas y la ofensiva compensa ese rol. Es representante de Baní y la sorpresa sería que no lo elijan antes de finalizar la cuarta ronda.
Capri Ortiz, INF, Los Ángeles Angels
La tercera campaña de Ortiz como profesional fue la confirmación de lo mucho que aporta su corrido de bases, una habilidad desestabilizadora que con agresividad aprovecha para marcar dividendos. La suma de 22 robos y sus siete triples hablan de eso, además que llega a las almohadillas en proporciones altas (.361 OBP).
Sin embargo, los números porcentuales sufrieron tanto que apenas fue un por ciento mejor que la media de bateadores. La indisciplina en el plato es causante de ello, viéndolo poncharse con el 27.5 por ciento de las apariciones.
En el lado defensivo, continúa recibiendo una participación importante en el campocorto aunque, en el provenir, la segunda base es un lugar más apropiado para él.
Ángel Ortiz, OF, Arizona Diamondbacks
El oriundo de Constanza vio pausado su desarrollo con el fantasma de las lesiones impidiéndole accionar en 2023, vuelve a los terrenos en busca de reanudar la carrera e inmediatamente explota una capacidad ofensiva que le pone el “top” de su clase. Las líneas ofensivas suyas le colocan en un 30 por ciento mejor que el promedio, obedeciendo en primer lugar a su poderío (35 extrabases).
Además, es un bateador zurdo con un enfoque superior y lo muestran tan sólo ponchándose en el 18.8 por ciento de los enfrentamientos; mientras que consigue por medio de los boletos (9.9 %) contribuir a una buena proporción de embasado.
Para los equipos de liga invernal significa un talento de impacto inmediato, próximo a los 22 años y una carrera como jardinero de esquinas.
Darlin Saladin, LD, Saint Louis Cardinals
El derecho vio incrementada la actividad de juego y tuvo la primera de sus temporadas de 100 o más entradas, haciendo confirmación de lo mucho que puede aportar como lanzador abridor. Puso en práctica lo depurado de su control, además de minimizar a los rivales que conectaron para slugging de .390. Cumplirá 22 años en diciembre, tiene la oportunidad de crear aportes en invierno.
Pascanel Ferreras, INF, Houston Astros
Este bateador derecho viene en representación de la diáspora, hijo de dominicanos nacido en Georgia que muestra interés por el español. De impacto inmediato para los equipos de invierno, quien procede del béisbol universitario y escaló a Doble-A en el último año. Es un bateador de poder, conoce los fundamentos del juego y se desempeña en el lado izquierdo del cuadro. Los ponches, en su caso, la parte negativa.
Carlos Jiménez, OF, Seattle Mariners
El oriundo de Los Alcarrizos finalmente asciende de categorías rookie luego de cuatro años, protagonizando una temporada de resultados alentadores y que como bateador zurdo le impulsan a ser considerado. Su distintivo es el poder bruto, aglutinando 33 extrabases y lo acompaña de 22 estafadas, esto último haciendo guiño a su agresivo juego terrestre que también dice presente con sus ocho triples. Es selectivo en la caja de bateo y parece transferirse del jardín central a las esquinas.
Bryan Pérez, LD, Colarado Rockies
El derecho hace pinitos en Clase-A y tiene, por adelantado, la receta para dominar en Coors Field. La misma está compuesta de una tasa ponchadora del 24.5 por ciento, mientras que induce a los rivales a rodar la esfera con el 54 por ciento de las bolas en juego.
Las preocupaciones a su alrededor obedecen a la inestabilidad de su comando, un apartado subsanable viendo el nivel donde se encuentra y a la edad de 21 años. Por otro lado, está la contundencia en que los bateadores zurdos le conectan (.754 OPS), lo cual debería solucionarse a medida que tenga mejor sensación lanzando cambios de velocidad. El resto de su arsenal está compuesto por recta y slider.
Es sobrino del otrora grandeliga Edinson Vólquez.
Leandro Arias, INF, Baltimore Orioles
El bate estuvo convertido en ticket aéreo para el santiagués, en una zafra que terminó de forma meritoria en Clase A-Fuerte. Es un ambidextro capaz de depositar la pelota en los canales, de ahí que acumulase 16 dobletes, a la vez que muestra la disciplina para llegar a las bases por medio de los pasaportes (11.4 %).
Con una estatura de 6-1, tiene la constitución perfecta para seguir agregando musculatura en beneficio de mayor poder con el madero. Conecta líneas por cantidad y distribuye la pelota a todo el terreno.
Viene de recibir tiempo de participación importante en las paradas cortas, encontrando calificaciones de “scouting reports” que reseñan maravillas de su brazo como habilidad que le facilitaría avanzar en la posición.
Aldrin Batista, LD, Chicago White Sox
Lo realizado por el nativo de Azua es apreciable, cuyas estadísticas muestran a un lanzador depurado y los numeritos generales lo convierten en una sensación para niveles de A-Ball. Completa la primera de sus campañas profesionales de 100 o más innings, apoyándose de una efectividad de 2.93.
La capacidad ponchadora reluce en sus registros y con ella ascendió a Clase A-Fuerte, consiguiendo que en toda su temporada el 25.5 por ciento de los enfrentamientos terminaran en chocolates. Para esto requirió de un arsenal que inicia con recta, slider y cambio de velocidad, siendo la bola rápida un lanzamiento de 92-93 millas por hora.
Los resultados inmediatos y habilidades convierten al derecho, de 21 años, en un perfil bastante pretendido para el sorteo.
Samuel Muñoz, OF, Los Ángeles Dodgers
El bateador zurdo pareció retroceder en comparación a lo realizado en niveles rookie, hallando inestabilidad en sus numeritos de contacto -que antes fuesen su distintivo- y una mala distribución hacia lo que el centro del terreno y su banda refieren.
En este caso, mantiene la disciplina y es evidente luego de poncharse en apenas el 20.5 por ciento de las apariciones. Muestra poderío a los canales como sugiere el acumulado de 15 dobles, aunque la conversión de elevados en jonrones es mínima para sus características.
Ha abandonado el jardín central para concentrarse en las esquinas. Fue la apuesta de los Dodgers en la ventana internacional de 2022, lo que llama a ser pacientes en su desarrollo a espera del despegue.
Arturo Disla, INF, Texas Rangers
El nativo de La Vega viene a causar impacto inmediato, una inyección para los equipos ávidos de poderío. Procede de una temporada monstruosa que le permitió escalar a Clase A-Fuerte, sumando totales de 25 dobles y 19 cuadrangulares, aunque el riesgo en que su físico lo traicione o los ponches lo entierren a medida de su desarrollo. Es negativo que empiece a reducirse a bateador designado y la única oportunidad de juego vendrá de la ofensiva.
Keyner Benítez, LZ, Miami Marlins
El nativo de Samaná es el zurdo de mejores cualidades presente en el sorteo, que con los ponches y la inducción a batazos de tierra encuentra armas para dominar. Estuvo en la campaña de sus 18 años, avanzó a Clase-A y en todo momento tuvo un rendimiento fructífero como lo muestra la ERA de 2.71. Fue dominante, necesitando de cinco lanzamientos que inician con la recta y sinker de 92-93 millas por hora, siguiendo a secundarios de buenos resultados en el cambio y slider, dándole un uso menor a la curva.
Thomas Sosa, OF, Baltimore Orioles
El nativo de Villa Mella finaliza la temporada de sus 19 años y el futuro le sonríe. Todavía con su físico en construcción, proyecta capacidad de poderío a los canales con el indicio de sus 25 extrabases.
Posee el alcance necesario para mantenerse en el jardín central y las piernas para dar con 30 estafadas, aunque un negativo contacto que deja sus promedios ofensivos por el suelo. A eso, la suma de roletazos que imposibilitan una producción estable.
Ya estuvo en Clase A-Fuerte, carga con la etiqueta de prospecto y la estatura de 6-3 crea espacio para agregar músculos. El bateador zurdo es una apuesta a largo plazo para quien lo elija.
Randy de Jesús, OF, Los Ángeles Angels
Dale un bate y conectará la pelota a distancia. El nativo de Bonao no es “segundo de nadie” si de poder bruto se trata, un espigado bateador derecho que acaba de registrar 41 extrabases a los 19 años de edad.
De ahí que las líneas ofensivas le colocan encima de la media en un 17 por ciento, teniendo una capacidad de poderío innata que los equipos de Lidom querrán aprovechar en rondas tempranas. Sin embargo, existe una cuestión que preocupa y son los ponches.
Acaba de convertir el 29.1 por ciento de sus apariciones en chocolate, lo que significa una debilidad para avanzar a niveles de pitcheo superior. Por otro lado, el bagaje defensivo no le ayuda y es un jardinero derecho a tiempo completo.
Si la disciplina en el plato no se corrige, la oportunidad de jugo disminuirá.
Xavier Ruiz, LD, San Diego Padres
El nativo de San Cristóbal es relevista y esa condición suele esperar a las rondas finales, aunque las características y resultados inmediatos le hacen resaltar. Procede de una zafra exitosa donde limitó a los rivales a batear para .216.
Exhibe atributos de ponchador y al mismo tiempo es controlado, teniendo una diferencia de ponches y bases por bolas de 16.9 por ciento. Aunado a eso, también induce a contacto débil como muestra una tasa de rodados del 51.8 por ciento. Por si fuese poco, todavía no le pegan jonrones.
Aneudis Mordan, C, Baltimore Orioles
En una clase donde no sobresalen los receptores, Mordan intenta llenar ese vacío. Es la creación de poder aquello que le impulsa a ser seleccionado, de ahí sus 29 extrabases, mientras que en la receptoría presenta inconvenientes por la debilidad de su brazo y eso empuja a la alternancia con la primera base.
Esmerlyn Valdez, 1B/OF, Pittsburgh Pirates
El nativo de San Juan es visto como un primera base y esto en nada ayuda a la cotización de un pelotero en Clase-A, máxime con la inestabilidad de sus registros luego de poncharse en el 30.6 por ciento de las apariciones. No obstante, inocultable es la habilidad de poder bruto que evidenció por medio de 22 vuelacercas y 17 tubeyes. Pienso en los estadios del Cibao.
Anyer Laureano, LD, Cincinnati Reds
El monteplateño es la respuesta para todos los que requieran de añadir profundidad en el bullpen, cargando con una recta de 96 millas por hora y engañoso slider que le impulsan a progresar. Finaliza la campaña de mayor actividad en el profesionalismo y puso de manifiesto sus capacidades de “power pitcher”, así como lo inconsistente de su comando y los trabajos pendientes en ese sentido. No obstante, nadie que logre chocolates en el 35.5 por ciento de los enfrentamientos es malo.
Elison Joseph, LD, San Diego Padres
El nativo de San Pedro de Macorís dice presente en el draft por segundo año, en esta ocasión con una buena oportunidad de ser elegido. Avanzó hasta Doble-A y en la zafra retiró por la vía del ponche el 33.2 por ciento de los adversarios, teniendo un arsenal mortífero de recta y slider. La bola rápida de 97 mph luce producir por sí sola, pero la falta de comando en un hombre del bullpen no es tema menor. Y otra mala señal en los batazos de aire permitidos que, no asustan en el momento, pero una vez encuentre bateadores que puedan sacar las manos el total de jonrones aumentará. Es positivo verlo ascender, lo que impulsa a planes inmediatos en quien lo escoja.
Christopher Suero, C/1B/OF, New York Mets
Es otro caso de dominicanos en el exterior, originario del Bronx de interesantes habilidades en el lado ofensivo. Produce batazos con poder, de ahí que tenga 29 extrabases, y consigue posicionarse sobre la media en apartados de corrido (20 SB). Es una combinación extraña para un receptor, aunque de todas formas abandona la posición a medida que es rotado por el jardín izquierdo y la primera base.
Rayner Castillo, LD, Detroit Tigers
El nativo de Montecristi aguardó por cuatro años antes de escalar a Clase-A, una oportunidad que no desaprovechó y también le encamina a pertenecer a la liga invernal. Los ponches no son lo suyo, pero sí incentivar a batazos débiles como lo muestra una tasa de rodados del 58.6 por ciento. Fue el arma que le hizo contener a los rivales, quienes tan solo batearon en contra para .198.
José Miguel Fermín, LD, Los Ángeles Angels
El derecho concluye con una primera zafra de bastante actividad, un lanzador de poder cuyo próximo paso será afrontar la Doble-A. Hizo abanicar al 33.4 por ciento de los bateadores, una cifra asombrosa sin importar el cristal con que se mire, ampliando su dominio tras limitar el ataque opuesto a .286 en promedio de slugging. Necesita trabajar en el comando, pues es insostenible la tasa de boletos del 11 por ciento.
Frankeli Arias, LZ, Chicago White Sox
Los registros de este zurdo no lucen esperanzadores, quedando todo resumido en el WHIP de 1.46 como señal de que las cosas conducen por mal camino. Los batazos de aire y descontrol lo consumieron, a pesar de habilidades para el ponche que dicen presente y es el distintivo que le impulsa en el sorteo.
Gabriel Reyes, LZ, Detroit Tigers
El azuano es una buena cosecha para los Tigers, superando la Complex League y volviéndose un hueso duro de roer para las ofensivas contrarias. Fue dominante como se muestra en la tasa de ponches del 31 por ciento, además que sólo le conectaron para .216. Es imperativo limitar los extrabases.
Sandy Mejía, LD, Houston Astros
El monteplateño es talentoso, tener una proporción de chocolates del 29 por ciento lo convierte en eso. Sin embargo, el descontrol es tan grave como terminar el 15.6 por ciento de los enfrentamientos en boletos. Y las cosas empeoran viendo el daño que le provocan los zurdos (.816 OPS), así que necesita que la consistencia le acompañe. De otra forma no disminuirá la ERA de 5.50.
Yeriel Santos, LD, Houston Astros
El oriundo de San Francisco de Macorís tuvo dificultades para manejar los resultados generales, teniendo una efectividad tan negativa como la marca de 4.11 refiere. Aun con el comando siendo un desafío, quedó evidenciada la capacidad ponchadora y limitó los batazos de poder. El descontrol es un tema grave, aunque la reputación de la organización en el desarrollo de lanzadores le facilita tener mejores días en el futuro.
Juan Carlos Mateo, LD, Liga Mexicana de Béisbol
Si nos detenemos en el estatus de Mateo es para ignorarlo a la primera: lanzador de casi 32 años, nunca superó la Clase-A y registró una efectividad de 5.34 en la Liga Mexicana con Bravos de León. No obstante, los contextos importan. De inicio, explicar que los numeritos de LMB no se corresponden con su talento. Estuvo lanzando de local en una ciudad ubicada a 1,800 metros sobre el nivel del mar, lo que provoca que el movimiento de los pitcheos empeore y de esa forma beneficia a la ofensiva.
Ahora bien, los estadios de la liga dominicana son todo lo contrario y la geografía de estos impide que la pelota vuele tanto como en México. Por lo que no importan los resultados generales de Mateo, sino las características de sus lanzamientos vista en una bola rápida de 101 millas por hora.
Es un brazo saludable que continúo desarrollando una carrera en circuitos independientes, contando con una velocidad meteórica que debería funcionar de maravillas en suelo quisqueyano. Y listo para accionar de inmediato.
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