LIDOM: Los refuerzos llamados a impactar
Enlistamos a los jugadores extranjeros con proyección

El cotizado prospecto Jordan Lawlar conecta jonrón en la Liga Dominicana. Foto: Licey.com
Por Carlos Moreta / @CarlosMoreta01
Este es un país con estaciones que se dividen en verano e infierno. Una vez se acerca la mitad de octubre se abre paso a la “tranquilidad”, teniendo “la brisita” que vuelve las noches más placenteras y nos recuerda, con sonido de merengue incluido, que la Navidad está cerca.
Esos aires también traen a la pelota, que es la emoción de todo este pueblo “ubicado en el trayecto del sol”. Nuestras emociones se expresan según el resultado del equipo de preferencia, además que en las primeras conversaciones del día siguiente están los acontecimientos del juego.
Es un trajín de tres meses donde los peloteros se convierten en héroes o villanos, incluyendo aquellos extranjeros que vienen a la liga y en el proceso se “dominicanizan”, a raíz de la identificación con la organización-fanaticada, o terminan en un vuelo sin retorno a causa del rendimiento infructuoso.
Y ya que los mencionamos, es oportuno conocer a esos foráneos llamados a impactar para hacerse del cariño de la “feligresía” mientras la temporada coge sabor. Hemos enlistado a varios de ellos, que en la evaluación de quien escribe tienen la “etiqueta de no fallar”. (Aceptando la culpa si alguno no produce de la manera sugerida).
Jordan Lawlar, que es el mejor prospecto de los Arizona Diamondbacks, está al frente y con justas razones. Ha tomado para sí las paradas cortas de los bicampeones Tigres del Licey, luciendo un rendimiento superbo en los primeros tres partidos donde acumula dos jonrones. Destaca por los batazos sólidos que puede generar hacia su banda, además del conocimiento de la zona de strikes que le ayudan a tomar boletos en una alta proporción. Quien le lance una bola rápida corre el riesgo de que desaparezca la esférica.
Matt Koperniak, fichado por los Leones del Escogido, es un toletero zurdo de condiciones envidiables que debería asumir el rol de bateador designado. La disciplina del plato y la capacidad de poder guardan una buena relación, quien en la reciente campaña de Triple-A limitó los ponches al 18.7 por ciento de las apariciones y convirtió el 43 por ciento de sus conexiones en “golpes duros”. Por eso, no sorprenden los promedios de .370 en embasado y .512 de slugging.
Troy Johnston busca demostrar sus condiciones en una temporada completa, recordando que en la pasada estuvo con los Toros del Este pero la descalificación de estos en la serie regular lo frenó a tres partidos. Ahora, está listo para rendir en el grueso de la alineación. Es conocido por la capacidad de contacto y esto le lleva a pocos abanicados, que apenas el 24.2 por ciento de sus swings terminaron de esa forma en el último calendario de ligas menores. Batea a todos lados del terreno con constancia.
Juan Carlos Escarra se mantiene en el “taxi squad” de los New York Yankees en la travesía de estos por la postemporada de Grandes Ligas, aunque el mismo fue anunciado como refuerzo de las Águilas Cibaeñas y debería unirse a roster finalizado los compromisos en el béisbol organizado. Es un utility que puede desempeñarse en la receptoría y las esquinas del diamante, seguido de una ofensiva destacada como vemos en el 13 por ciento de sus apariciones convertidas en pasaportes y el 41.8 por ciento de las bolas bateas fueron “duras”. Y los resultados son inocultables, posteando.400 de embasado en Triple-A.
Ismael Munguía es uno que “no moja pero empapa”, un pequeño jardinero de 5 pies y 7 pulgadas de estatura, que puede movilizarse por todas las praderas y darle a las Estrellas Orientales una buena opción de bate zurdo. Es habilidoso en el corrido de las bases, lo cual es el distintivo del equipo que le acoge, así que les cae como anillo al dedo. Además, es un dolor de cabeza para los rivales dado lo dificultoso que es hacerle “pasar el bate”, conociendo de su tasa de swings fallidos del 16.3 por ciento, luego de tomar 164 apariciones en AAA como parte de su ascenso en las granjas de los San Francisco Giants.
Logan Davidson viene a contribuir con la profundidad del Licey gracias a la versatilidad de su defensa y debería estar fijo en el medio del lineup. La cantidad de ponches podría meterlo en problemas en un circuito de decisiones impacientes por lo corta de la temporada, pero está en el poderío la carta de presentación para consagrarse. Si consigue consistencia, es posible verle un rendimiento destacado como sucedió en AAA (.535 SLG), ya que le acompaña una velocidad de salida representativa (89.8 mph). Es un liniero en condiciones de impresionar.
Daniel Ponce de León es un abridor que trae calidad a la rotación de los Gigantes del Cibao, poseedor de una recta de cuatro costuras de 92-94 mph con buen movimiento que la hace explotar en la parte alta de la zona. Las tendencias de descontrol resultan ser su enemigo, aunque tiene cualidades de ponchador que le impulsarían a dominar. En la Liga Mexicana, tuvo 196 enfrentamientos de los cuales un 32.7 por ciento finalizaron en ponches, haciéndose posible vistas las oportunidades en las que falla bates (29.2 % de swings a la brisa ocasionados).
Keone Kela es un otrora taponero de Ligas Mayores y tendría esa misma consideración en las Águilas, quien en la última zafra del béisbol mexicano lució superior. Allí provocó que el 25 por ciento de los opuestos fueran chocolates, mientras que apenas un 3.8 por ciento avanzó por la vía de las transferencias. Para rematar, forzó a los batazos débiles induciendo a los rivales a conectar el 58.6 por ciento de las bolas por el suelo. Le pones una buena defensa detrás y será difícil batearle. Ya vimos que en la LMB la producción en contra suya se redujo a .604 de OPS.
Zac Lowther navegó en el verano con buenas recompensas, empezando en la Liga del Atlántico y permitiéndose elevar la calidad cruzando a la Liga Mexicana. En ambos casos el rendimiento es destacado, pero es en esta etapa final donde el lanzador zurdo se consagró luego de cinco partidos de trabajo. Limitó los batazos en forma de líneas y mantuvo una proporción reluciente de ponches y boletos (40/8), así que pongámosle el ojo una vez haga su debut en la rotación de las Estrellas.
Zac Grotz irrumpió a los Tigres con tres entradas y un tercio sin anotaciones, rompiendo el hielo en la ruta a asumir un puesto de abridor. Estuvo en México mostrándose a plenitud, ponchando el 25.8 por ciento de los bateadores y teniendo control ante la tasa del 6.1 por ciento en pasaportes. El daño en contra se redujo a .645 de OPS, en tanto provocó swings fallidos en el 29.6 por ciento de los intentos y el 41.6 por ciento de las conexiones fueron bolas de tierra.
Los importados de nombre hecho
Ya notaron que la lista inicial está compuesta por debutantes o aquellos de escaza participación, por lo que no podíamos dejar a un lado a los extranjeros con nombre hecho en la liga.
Michael Pérez retorna a las Águilas, a quienes debe favorecer en los roles de receptor o bateador designado. Sin importar en cual de estos termine, es esperada una buena participación del puertorriqueño. Anduvo por Triple-A y culminó con .357 de embasado, además de registrar 89.4 mph en la velocidad de salida. La disciplina en la caja de bateo y capacidad de batazos sólidos le distinguen.
Paolo Espino es una cara conocida por todos y ganó el Lanzador del Año en el torneo anterior. Cualquier lista de refuerzos debe incluir su nombre, manteniéndose activo en el béisbol organizado y aquí es un hueso duro de roer gracias a la mezcla de cuatro lanzamientos entre los que reluce la curva de quiebre pronunciado y efectividad comprobada. No está la velocidad, pero te hará rodar la pelota para hacerte out. En cualquier momento toma la cabeza de la rotación de los Toros.
Brooks Hall merece aplausos por la labor en beneficio de los campeonatos del Licey, un pitcher que controla la zona de strikes como maestro y localiza sus envíos en las esquinas. Así como ha servido para los azules, acaba de tener una participación destacada en playoffs con los Diablos Rojos.
Henry Urrutia está en su cuarta serie regular consecutiva para Gigantes del Cibao y nuevamente emerge como bateador de la tanda alta, lo que no es para menos observando la actuación suya en la LMB. Fueron 26 los extrabases acumulados, registrando .926 en OPS y tan sólo terminó ponchado en un 14.7 por ciento. Es un bateador inteligente y que conecta líneas con fortaleza hacia todo el campo.
Yadiel Hernández retorna como aguilucho tras una primera experiencia de gratas impresiones en la que puso de manifiesto sus dotes para llegar a las almohadillas. No es un toletero que buscará mandar la pelota contra la pared en todos los turnos, pero sí va profundo en las apariciones y regularmente obtiene resultados satisfactorios. La especialidad es el enfoque y la prueba estuvo en la LMB, escenario donde el 13.5 por ciento de las apariciones terminaron en boletos.
Matt Dermody inició la zafra de los Toros con cuatro episodios e igual cantidad de ponches, encontrándose en el segundo año luego de la productividad en el torneo pasado. Mantuvo actividad en México, reduciendo a la oposición a .666 de OPS y retirando al 22.5 por ciento con ponches. El zurdo provocó roletazos con el 42.7 por ciento de los batazos en contra.
Francisco Juárez colaboró con este artículo.
Las estadísticas correspondientes a Triple-A fueron tomadas de Baseball Savant.