Clayton Kershaw, brillando en el ocaso
El zurdo de los Dodgers tuvo una apertura dominante frente a los Tampa Bay Rays este viernes por la noche.

Viernes 1 de agosto de 2025: Clayton Kershaw, de los Dodgers de Los Angeles, enfrentando a los Tampa Bay Rays. George Steinbrenner Field, Tampa, FL. Foto: Julio Aguilar/Getty Images.
Por Mari Montes / @porlagoma
Tampa, FL— Cada salida de Clayton Kershaw podría ser una de las últimas en temporada regular. Vinimos a Tampa para asistir a su apertura ante los Rays, el zurdo es uno de los lanzadores más notables de su época, uno de los mejores lanzadores que ha vestido la camisa de los Dodgers, una leyenda viviente.
Los fanáticos de los Dodgers, ubicados hacia los lados de la tercera base, estaban pendientes de la aparición del pitcher que debutó el 25 de mayo de 2008, con ese mismo uniforme que ha lucido en 18 campañas. No importaba el calor superior a los 90 grados Fahrenheit. Todos querían grabarlo, guardar su imagen en la memoria y en el archivo del celular. ¿Cuándo volverán a ver en su trabajo de bullpen a un lanzador de 3 mil ponches?
A sus 37 años, las lesiones han mermado su tiempo en el montículo, pero su legado como uno de los mejores pitchers de su generación está asegurado: Ha ganado tres premios Cy Young, un MVP y ha sido invitado 10 veces al Juego de las Estrellas.
En 2025, la que podría su última temporada, Clayton Kershaw sigue mostrando su grandeza y en su variado repertorio, su distinguida curva conserva el atractivo que forma parte de su historia. Es ejemplo de resiliencia y clase, incluso en el ocaso.
Ante los Rays estuvo controlado y dominante; trabajó para lograr lo ceros cuando se le embasaron, Fueron 88 lanzamientos, de ellos 61 cayeron en strike; no cedió bases por bolas, toleró cinco imparables que no produjeron carreras y ponchó a tres, para alcanzar los 3.010 abanicados de por vida.
«Fui capaz de lanzar curvas para strike y tuve buen comando de la recta. En algunas situaciones tuve tráfico en las bases, pero pude salir de esas situaciones. Lo importante fue sacar los outs en los momentos más importantes», dijo Clayton Kershaw sobre su actuación.
Cuando comenzó a lanzar, el atardecer desplegó toda la paleta de colores sobre el cielo de Tampa; el sol se fue esplendoroso, un marco perfecto para confirmar que hay ocasos que parecen obras de arte.