Taylor Dollard busca volver a estar a plenitud de condiciones

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El derecho de 26 años viene de recuperarse de una fuerte lesión en el hombro y sigue trabajando en las sucursales de Seattle para llegar al máximo nivel

Taylor Dollard lanzando para los Arkansas Travelers, sucursal Doble-A de los Marineros de Seattle en 2022. (Foto: Arkansas Travelers)

Taylor Dollard lanzando para los Arkansas Travelers, sucursal Doble-A de los Marineros de Seattle en 2022. (Foto: Arkansas Travelers)

Por Oscar Lavigne

Tras una durísima lesión de hombro, Taylor Dollard ha vuelto al terreno de juego con la intención de volver igual o mejor que antes de la lesión. Salido de Cal Poly y drafteado por los Mariners, Tyler cuenta su historia desde cuando empezó a jugar al beisbol hasta su recuperación y vuelta poder pitchear con Everett.

¿Cómo va todo? ¿Cómo va la rehabilitación?

Todo va bien, no tengo quejas. Por fin estoy de vuelta y jugando. Me llevó unos dos años, más o menos, volver a jugar. Hasta ahora todo va bien me siento bien. Es genial poder estar otra vez en el campo.

¿Por qué empezaste a jugar al béisbol de niño y no a otros deportes?

Siempre me ha encantado el béisbol. Empecé a jugar con unos cuatro o cinco años, en T-ball. Practiqué distintos deportes mientras crecía, pero entre los 11 y 13 años decidí quedarme solo con el baseball. Es el deporte del que me enamoré. Influyó mucho el hecho de ser de California, donde se puede jugar todo el año. Mis amigos y yo jugábamos durante todo el año cuando éramos pequeños, y es un deporte que se quedó conmigo. Lo he amado desde entonces.

¿Cómo terminaste siendo pitcher en lugar de centrarte en batear?

Cuando tenía unos 10 años, pedí dejar de batear y dedicarme solo a lanzar. Normalmente los jugadores no toman esa decisión hasta el instituto, sobre los 16 años, pero siempre me gustó lanzar y nunca disfruté bateando. No era malo, pero tampoco muy bueno. Desde los 10 u 11 años, lanzar era lo que más me gustaba del béisbol, y sin duda tomé la decisión correcta.

Háblame de tu experiencia en Crespi Carmelite High School. ¿Cómo influyó en ti como pitcher?

Fue muy divertido. Teníamos un gran grupo de compañeros y fue una experiencia excelente. El entrenador de pitchers, Jordan Sigmund, tuvo un papel enorme en mi carrera, y el entrenador principal, Mike Glendening, que sigue allí, también fue muy importante. Me empujaron a mejorar continuamente, me prepararon para la universidad y el resto es historia.

Sobre tu repertorio de pitcheos ¿Cómo desarrollaste tus pitcheos en el instituto, en la universidad y ahora?

En el instituto, obviamente aprendí primero la fastball. Fue también cuando empecé a desarrollar mi slider, gracias a mi entrenador Jordan Sigmund, que me enseñó y ayudó a perfeccionarlo. Entonces tenía fastaball, slider, changeup y una curveball que no era muy buena. El slider siempre ha sido mi punto fuerte. En la universidad usaba sobre todo la fastball y el slider, pero en mi tercer año empezamos a trabajar más la curveball y el change up, asumiendo un rol de abridor y desarrollando el repertorio hasta lo que es hoy.

¿Cómo empiezas a desarrollar un lanzamiento nuevo?

Básicamente lo coges y empiezas a probar cosas. A veces ves un vídeo en Twitter (ahora X) de Max Scherzer hablando de su slider, o de la curva de Max Fried, y lo intentas durante el calentamiento. Es mucho ensayo y error. Hay pautas generales para ciertos lanzamientos, pero lo que funciona para un pitcher puede no funcionar para otro. Se trata de experimentar hasta conseguir que la bola haga lo que quieres, adaptando el lanzamiento a tu estilo.

¿Cómo fue tu proceso de reclutamiento para Cal Poly? ¿Tuviste más ofertas? ¿por qué elegiste Cal Poly?

Fui algo tardío en mi desarrollo. Muchos jugadores reciben ofertas en segundo o tercer año de instituto, especialmente de universidades grandes, pero yo no tuve muchas serias. Cal Poly destacó, me gustó el entrenador de pitchers de entonces, Chal Fanning, que vino a verme lanzar un bullpen y me explicó lo que significaba ser jugador de Cal Poly. Teddy Warrecker fue el primero en descubrirme y sentar las bases. Había algo especial en Cal Poly con el entrenador principal Larry Lee. Son los mejores, y elegir Cal Poly fue la mejor decisión que he tomado.

En Cal Poly tuviste una ERA por debajo de 3.0 cada año. ¿Cómo describirías tu etapa allí y en qué momento te diste cuenta de que tenías opciones de ser drafteado?

En mi primer año, pitcheé desde el bullpen, igual que en segundo. Ese primer otoño no fue bueno, no lanzaba muchos strikes, estaba nervioso y trataba de hacer demasiado. En primavera me asenté, me lanzaron al fuego y conseguí salir adelante. A partir de ahí, todo empezó a despegar. Disfruté estar en el bullpen, aunque definitivamente prefiero ser abridor. Con el tiempo, me di cuenta de que podía competir a un nivel alto. Después de mi segundo año, empecé a creer que podía hacer carrera en esto. En mi tercer año, cuando pasé a ser starter, di pasos muy importantes y me gané una oportunidad que acabó saliendo bien.

Desde fuera, ser abridor y estar en el bullpen parecen papeles muy diferentes. ¿Cómo comparas ambos roles?

Estar en el bullpen es completamente distinto. Tienes que estar listo para lanzar en cualquier partido sin saber cuándo te van a llamar. En la universidad, podías lanzar un día y que te necesitaran al siguiente. Como starter, tu semana está planificada: sabes qué día juegas, qué días haces lanzamientos ligeros y cuándo tienes sesión de bullpen. En el bullpen, siempre debes estar preparado por si te llaman.

¿Cómo es el momento en el que llega la llamada para que te prepares?

Depende de la situación. Si es a mitad de entrada y el pitcher en el montículo está sufriendo, quizá tengas solo dos bateadores para calentar. La adrenalina se dispara, entras en piloto automático y haces lo que sea para estar listo. Si es entre entradas, tienes un poco más de tiempo. Pero la mayoría de las veces hay que estar preparado en cualquier momento. Por eso muchos compañeros están siempre moviéndose, usando bandas elásticas, pelotas con peso o estirando, nunca sabes cuándo te tocará.

¿Cómo cambia tu mentalidad entre entrar a un partido con una ventaja de una carrera y hacerlo con una ventaja de cuatro?

La intensidad siempre está ahí, pero el contexto cambia. Con una ventaja de una carrera sientes la responsabilidad de protegerla porque tus compañeros te han dado apoyo ofensivo. Con una ventaja de cuatro, tienes la oportunidad de cerrar el partido y cortar cualquier impulso del rival, llevando esa inercia positiva al siguiente encuentro. En ambos casos, mantener la ventaja es motivo de orgullo.

Volviendo al día del draft, ¿cómo fue el momento en el que recibiste la llamada de que ibas a los Seattle Mariners?

Ese día fue una locura. Era el draft reducido de 2020 por el COVID19. Hicimos una pequeña fiesta y, cuando recibí la llamada, sentí una mezcla de alivio y emoción. Fue como una validación de todo el trabajo que había hecho, y me sentí muy agradecido por todo el apoyo recibido. Es un momento que nunca olvidaré.

¿Y cómo describirías a los Mariners en cuanto a su cuerpo de pitchers y la organización de entrenadores, teniendo en cuenta que han desarrollado a muchos, muchísimos buenos pitchers en la MLB? ¿Cómo te ha ayudado eso a convertirte en el pitcher que eres ahora?

Los Mariners son absolutamente fenomenales. Hacen un trabajo excelente combinando el análisis estadístico con la experiencia real del béisbol. Te enseñan las formas correctas de lanzar en ciertas situaciones, pero también cómo usar tus lanzamientos de manera efectiva. Usan la analítica para mejorar el movimiento, la forma y la ubicación de tus lanzamientos; todo de manera muy personalizada. Por lo que sé, los Mariners probablemente son los mejores enseñando a los pitchers cómo manejar su arsenal y cómo enfrentar el juego correctamente. Te muestran lo que hace falta para tener éxito en las Grandes Ligas. Esto me ha ayudado muchísimo, y he visto que funciona para muchos otros que han llegado al siguiente nivel.

En 2022 tuviste un año enorme. Lanzaste realmente bien en Doble A, ¿cómo fue poder rendir así de bien a nivel profesional? ¿Cómo te ayudó eso en tu confianza al pensar que puedes ser un starter en la MLB?

En 2022, tuve un año increíble. Gran parte de ese éxito se lo debo a la gente que me rodeaba: el cuerpo técnico, mis compañeros, los catchers y la defensa fueron todos excelentes. Ese año no fue solo sobre mí. Cada día esperaba con ganas de ir al campo y con cada partido mi confianza crecía, pensando: “Puedo hacer esto. Soy ese tipo.” Esa mentalidad se contagió al resto del equipo. Empezamos a competir entre nosotros para ver quién podía lanzar más entradas o rendir mejor día a día. Fue genial a nivel individual, pero aún más especial ser parte de un grupo que impulsaba a todos a mejorar en sus carreras.

Lamentablemente, en 2023 tuviste la lesión en el hombro de lanzar. ¿Cómo fue el momento en el que supiste que algo no iba bien con tu hombro?

Probamos muchas cosas: descanso, antiinflamatorios y más, pero nada funcionó. El dolor no desaparecía. No fue hasta la segunda opinión médica que me dijeron que necesitaba cirugía. El equipo médico y el de entrenadores han sido increíbles en todo el proceso. El doctor Albatross hizo un trabajo impresionante con mi hombro. Sin él, no estaría lanzando ahora.

¿Cómo describirías tu proceso de recuperación? ¿Y cómo fue el momento en que tuviste una pelota en la mano y dijiste: “Vale, ya estoy de vuelta. Puedo volver al nivel, o incluso mejor, de lo que estaba antes”?

La recuperación llevó mucho tiempo porque los hombros son complicados. La recuperación de los hombros es complicada porque hay mucho rango de movimiento, estabilidad y fuerza que necesitas recuperar para poder lanzar. Y es una de esas cosas que tomó mucho tiempo para que tuviera la confianza de que mi hombro estaba bien, que no se iba a volver a lastimar. Y hay mucho en juego. Así como recuperación física, también es mucha recuperación mental, porque tienes que construir confianza en ti mismo para saber, “estoy bien”, “puedo seguir haciendo esto” o “puedo lanzar”. Probablemente fue alrededor, diría, entre 16 y 18 meses cuando empecé a sentirme realmente bien otra vez. Y pensé, “OK, esto está listo para funcionar.” Me siento bien, trabajé todo lo necesario. Hubo incontables horas dedicadas a arreglar mi cuerpo y mi mente. Estoy eternamente agradecido con el personal que estuvo conmigo, como Ari, Ryan, Jason, toda esa gente. Estaban siempre a mi lado, no habría podido hacerlo sin ellos.

¿Cómo te sentiste en el momento en que lanzaste una pelota en un partido después de toda la operación y viste que estabas teniendo buenos pitches?

Sentí un montón de emociones, porque fue una de esas cosas donde no importaba lo que pasara, simplemente estaba agradecido de estar de vuelta. Estaba agradecido de estar donde estaba, y obviamente no estaba al nivel en el que estaba antes de la lesión, lo cual está totalmente bien porque son pasos pequeños para volver a ese nivel, porque es realmente difícil. Pero dicho esto, sentí mucho orgullo por todo el trabajo, el tiempo y el sacrificio que puse para volver. Y es una de esas cosas que, para mí, fue que todos estaban apoyándome para que volviera a jugar. Fue una sensación, como una especie de completitud, como que el tiempo y sacrificio de todos, no solo mío, dio frutos y sigue dando frutos. Y se siente bien estar de vuelta. Pero definitivamente fue un día muy emocional para mí porque todo se me complicó, y luego necesité mucho tiempo, muchas horas y mucho trabajo para volver a donde estoy ahora.

Y ahora, ¿cómo ha sido esta temporada en Everett? ¿Cómo te sientes en este momento? ¿Y cuál es el siguiente paso para ti en esta recuperación?

Me siento genial, todo se siente muy bien. Mi brazo se siente genial, mi cuerpo se siente genial. Definitivamente tomó un tiempo volver a estar en forma para jugar, lo cual es normal y esperado. Pero ahora mismo, me siento genial. Me siento como cuando me fui, mi velocidad ha vuelto, mis lanzamientos están bien, puedo aguantar más en los partidos, tanto en número de lanzamientos como en entradas, y simplemente me siento bien. Tenemos un gran equipo aquí. Y honestamente, ganamos la primera mitad de la temporada. Así que tenemos una serie de playoffs al final del año. En este momento, estoy justo donde están mis pies, y estoy disfrutando cada segundo de estar de vuelta en el campo. Si estoy aquí el resto del año, el plan es, con suerte, ganar un campeonato. Si me ascienden, genial, pero ahora mismo estoy donde estoy y simplemente disfrutando estar de vuelta en el campo y con un equipo otra vez, especialmente este equipo que es muy bueno y un gran grupo para estar cerca.

Para ponerte en situación, imagina, no sé, un juego apretado, séptima entrada, parte baja de la séptima, bases llenas, dos outs, empate, ¿qué le lanzarías al bateador?

Mi lanzamiento más fiable y fundamental es el slider. Siempre simulo en entrenamientos y cosas así, imaginando ese lanzamiento en un juego de Serie Mundial, cuenta 3-2 o esas situaciones de mucha presión. Mi slider siempre ha estado ahí para mí. Es mi lanzamiento básico, el que siempre uso. Y aunque el bateador sepa que viene, sigue siendo uno de mis mejores lanzamientos. Y si me van a vencer, que sea con mi mejor lanzamiento. Así que definitivamente lanzaría el slider.

Y si estuviéramos en la época en la que los pitchers tenían que batear, ¿qué sentirías al respecto?

Terrible. Horrible. Odiaría enfrentarme a Paul Skenes o cualquiera de esos que lanzan a 100 millas por hora. Tariq Skubal. Esos pitchers que lanzan a más de 100 millas por hora. Eso no es para mí, mejor déjame en el dugout.

¿Qué te gusta hacer cuando no estás entrenando ni lanzando? ¿Qué haces para desconectar la mente?

Sí, soy un gran fan de los videojuegos. Juego mucho al Call of Duty, Madden. Probablemente soy el mejor jugador de Madden en el clubhouse, probablemente en toda la organización. Lo comprobaremos en algún momento. También juego college football. Pero soy muy de videojuegos. Con muchos de mis compañeros de Cal Poly con los que me llevo muy bien juego a videojuegos, y es una gran manera de mantenernos en contacto, ser competitivos y todo eso. Pero los videojuegos son lo que hago principalmente por el aspecto social, como dije, para conectar con mis amigos, saludarlos, con mi hermano y todo eso. Los videojuegos son definitivamente mi vía de escape.

¿Y quién es tu jugador favorito de todos los tiempos? Tienes que elegir uno.

Si tuviera que elegir uno, sería uno de los Yankees porque mi familia es originalmente de Nueva York, así que sería uno de los cuatro grandes, ya sea Posada, A-Rod, Jeter, Andy Pettit, Mariano. Diría que todo ese grupo de los Yankees, más o menos entre 2005 y 2010. Cualquiera de esos fue a quien idolatraba cuando crecía.

Última pregunta ¿podrías ponchar a Cal Raleigh?

Me gustaría pensar que sí. Quizás me gane un par de veces, pero me gustaría pensar que podría poncharlo. Tendremos que esperar a ver en el spring training.

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