Finnian O’Loughlin con la mente puesta en el campeonato estatal

0

El prospecto de la Clase 2027 busca seguir desarrollando su juego para en un futuro aspirar a ser seleccionado en el Draft de Grandes Ligas

Finnian O’Loughlin en un partido de Delbarton School. (Foto: newjersey.com)

Finnian O’Loughlin en un partido de Delbarton School. (Foto: newjersey.com)

Por Oscar Lavigne / @osskartelito

Finnian O’Loughlin es uno de los jugadores más destacados de la clase del 2027. Comprometido con Alabama, el oriundo de Nueva Jersey entra en su temporada junior con un objetivo claro: ganar el campeonato estatal con Delbarton. Más allá de esta próxima temporada, Finnian está preparado para el proceso que viene y, aunque aún tiene tiempo para tomar una decisión, la elección entre la universidad y el Draft se acerca cada vez más.

¿Por qué empezaste a jugar al béisbol? ¿Es algo que venía de familia o fue algo que fuiste descubriendo al crecer?

En mi caso, mi tío jugó béisbol a un nivel alto. Hizo algunas cosas con los Detroit Tigers, pero se lesionó y nunca pudo mostrar realmente de lo que era capaz. Yo empecé más o menos a los cinco años. Era uno de esos niños que practicaban varios deportes: jugaba al fútbol, baloncesto y béisbol.

De hecho, el fútbol era mi deporte favorito y lo jugué durante unos diez años. Mi sueño era ser jugador de la MLS; sabía que nunca iba a irme a jugar a Europa, pero me encantaba. Según fui creciendo, mejoré en el béisbol y llegó un momento en el que pensé: “Oye, no se me da mal”. A partir de ahí, me enamoré del deporte y el resto es historia.

Eres outfielder y también has sido pitcher, ¿cuándo empezaste a batear y a lanzar? ¿Qué llegó primero para ti?

Fue más o menos al mismo tiempo. Cuando eres pequeño, en T-ball y esas etapas iniciales, los entrenadores te lanzan o bateas desde un tee. Así que probablemente empecé antes como bateador, pero a lanzar como pitcher comencé alrededor de los siete u ocho años.

Cuando se habla de rankings y proyección, se te considera más outfielder y se te proyecta más como bateador. A nivel personal, ¿qué disfrutas más, batear o lanzar?

Me encantan las dos cosas, de verdad. Disfruto mucho tanto bateando como lanzando. De hecho, a mi entrenador le gusta mucho cómo lanzo y cree que ahí es donde puedo destacar más. Yo no lo sé todavía del todo, soy joven, pero creo que mi futuro está más como outfielder y bateador; ahí es donde considero que soy más fuerte. Eso no significa que no pueda ser pitcher, porque creo que también soy bastante bueno, pero todo apunta a que acabaré centrándome en batear. Es para lo que voy a la universidad y lo que los equipos están valorando de mí.

Estás comprometido con Alabama. Cuando hablan contigo, ¿lo hacen como bateador, como pitcher o consideran que puedas ser un two-way player?

Mi sueño siempre ha sido hacer ambas cosas en la universidad, y todavía no me importaría intentarlo. Pero ir a un programa de la SEC como Alabama es otro nivel. Allí prácticamente todos los pitchers lanzan a 95 mph, algo muy común hoy en día. No digo que no pudiera hacerlo, pero ellos me reclutaron como bateador. Me dijeron que ahí es donde tengo más proyección. A día de hoy, voy a Alabama como outfielder, aunque mi entrenador quiere que también me vean lanzar, así que la puerta no está cerrada del todo.

¿Qué puedes contarme sobre tu entrenador? ¿Cómo te ha ayudado a convertirte en el jugador que eres ahora y a llegar a ser un prospect tan bien valorado?

Tengo dos entrenadores muy importantes. El Coach Negrin me conoce desde que era muy pequeño; él me ayudó en todo el proceso de recruiting para dar el salto a un escenario nacional.

Luego está el Coach Shatel, que es el cerebro detrás de todo. Ha confiado muchísimo en mí y me ha dado una seguridad enorme, incluso en los momentos difíciles. A veces puede ser duro conmigo, y eso me encanta porque me motiva. Necesito a alguien que me apriete cuando hago algo mal. Coach Shatel sabe sacar lo mejor de mí y valoro mucho eso.

Cuando te colocas en el plate, ¿cuál es tu enfoque frente al pitcher y cómo describirías tu swing?

Para mí, lo más importante es no pensar demasiado. Se trata de confiar en mis diez años de entrenamiento. Básicamente, es «ver la bola y golpear la bola»; menos es más. Siento que cuando limpio mi mente tengo éxito. Mis dificultades aparecen cuando pienso en detalles técnicos: si las manos están altas o si cargo bien.

Técnicamente, mi perfil es gap to gap: pegar fuerte a los huecos y, de vez en cuando, mandarla fuera. Mi idea es empujar la bola por todo el campo y ganar el mayor número de bases posible.

Y en la otra faceta, cuando te toca lanzar, ¿puedes explicarnos tu repertorio? ¿Qué lanzamientos tienes y cómo los utilizas?

Lanzo una four-seam fastball, una two-seam fastball, slider y changeup. La fastball está alrededor de 88-90 mph. El slider va entre 75 y 78, y el changeup entre 82 y 83.

Cuando estoy en el montículo, busco atacar. Mi mayor fortaleza es la recta; si puedo adelantarme en la cuenta con ella, tengo éxito. No me obsesiono con el ponche (strikeout); busco provocar contacto débil y confiar en mi defensa.

¿Cuál es la mayor velocidad a la que has lanzado?

La más alta que he alcanzado ha sido 91 mph.

¿Cómo es ser un jugador tan valorado y, al mismo tiempo, estudiante de instituto? ¿Cómo consigues compaginar ambas cosas?

Lo más difícil ha sido la gestión del tiempo. En el instituto todo se volvió más exigente, sobre todo antes de comprometerme con la universidad. Entreno todos los días y luego tengo un par de horas de deberes. He tenido que aprender a priorizar y a aprovechar cada minuto. Ahora le doy la misma importancia a los estudios que al béisbol; la clave es la organización.

¿Cómo es el béisbol de instituto en Nueva Jersey? ¿Cómo lo describirías?

Es muy duro e intenso. Mucha gente infravalora el talento de Nueva Jersey, pero el nivel es increíble. Las rivalidades son físicas y apasionantes. A pesar del frío extremo en los primeros partidos, creo que tenemos más garra que en cualquier otro sitio del país.

El año pasado el equipo llegó a las semifinales del campeonato estatal. Sé que es duro hablar de ello, porque fue un partido muy ajustado. ¿Cómo describirías esa racha y lo que ocurrió?

Los dos últimos años han sido duros, pero el pasado fue desgarrador porque sentí que gran parte de la culpa fue mía. En mi primer año perdimos la final, pero el año pasado teníamos el partido controlado ganando 6-1. Entré a lanzar y concedí seis carreras. Nick Becker, que fue drafteado en segunda ronda, me conectó un jonrón de tres carreras. Fue un golpe muy fuerte.

¿And cómo te recuperas mentalmente de algo así? ¿Cómo lo gestionas como jugador?

El béisbol es un deporte de fracaso. Los mejores fallan siete de cada diez veces. Entendí que los contratiempos son necesarios para crecer. Soy fan de los Yankees y vi cómo Néstor Cortés perdió un juego en la Serie Mundial; si le pasa a los profesionales, me puede pasar a mí. Lo importante es aceptar el dolor, reconocerlo como un momento de crecimiento y saber que al día siguiente siempre hay otra oportunidad para demostrar quién eres.

A nivel mental, como comentabas, buscas line drives, pero a veces conectas una line drive fuerte y va directa al guante del rival. ¿Cómo gestionas volver al siguiente turno sin nada que lo refleje en el marcador?

Entiendo que eso es parte del juego. Si seleccioné un buen lanzamiento y le pegué fuerte, mi trabajo está hecho. El resultado final depende de los «dioses del béisbol». Una línea a 100 mph que acaba en out sigue siendo un éxito para mí.

Hablando de tu trayectoria, ahora mismo estás comprometido con Alabama. Siendo de Nueva Jersey, ¿por qué Alabama? ¿Por qué no un sitio más cerca de casa?

Quería ver qué había fuera de mi estado. En Alabama, el cuerpo técnico me hizo sentir muy valorado de inmediato. Para mí, las relaciones y la confianza lo son todo, y allí sentí una conexión genuina. Además, el béisbol de la SEC es el nivel más alto que existe; competir contra los mejores me mostrará quién soy realmente.

Sé que aún faltan dos años, pero teniendo a Alabama en el horizonte, especialmente después de 2026 se empezará a hablar de ti como prospect para el draft. Si tuvieras que decidir hoy entre ir al draft o ir a Alabama, ¿lo tendrías claro?

Todavía hay muchas piezas en movimiento. Mi objetivo final es ser un Hall of Famer y jugar en la MLB, ese es mi sueño. Pero también quiero vivir la experiencia universitaria, luchar por un campeonato nacional e ir a Omaha. Ahora mismo no tengo una respuesta definitiva; necesito tiempo para ver cómo me desarrollo.


Nota: Finnian recalca que su juego se basa en el contacto gap-to gap, consciente de que no es un bateador de fuerza pura como Giancarlo Stanton.

Cuando estás en el campo detrás del pitcher, jugando en el outfield, ¿cómo haces el cambio de chip? ¿Crees que tu faceta como pitcher te ayuda a ser mejor outfielder?

Sí, totalmente. Entender los movimientos de los lanzamientos me ayuda a leer mejor los swings de los bateadores y anticipar la trayectoria de la bola. Tener ese conocimiento técnico me da un mejor «primer paso» en el outfield.

¿Cómo es tu rutina ahora mismo hasta que empiece la temporada? ¿Cómo organizas las clases y los entrenamientos?

Tengo clases de 8:00 a 14:45. Entreno fuerza tres veces por semana en un gimnasio llamado The Annex. También hago tres sesiones de bateo y practico el pitching al menos dos veces por semana después de clase.

¿Quién es tu jugador favorito de todos los tiempos?

No tengo uno solo. Por perfil me comparo con Cody Bellinger o Christian Yelich: rápidos, altos y con enfoque gap to gap. Pero es imposible no admirar a Aaron Judge o Shohei Ohtani. Siendo Judge un Yankee, siempre me fijo en él.

¿Tienes walk-up song?

En mi instituto, los veteranos eligen la música de los novatos. Durante dos años me pusieron una canción folk irlandesa. Al principio se reían, pero cuando subo y conecto un hit a 105 mph, la canción empieza a gustar.

¿Qué significa el béisbol para ti?

Es prácticamente mi vida. Es parte de mi identidad. Quiero estar siempre vinculado al juego, ya sea como jugador, manager o incluso comentarista. Amar el béisbol es confiar en el proceso y disfrutar el camino. Es un juego hermoso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.