Fallece Bill Mazeroski, héroe de la Serie Mundial de 1960
«Maz» tenía 89 años y tiene una placa en el Salón de la Fama de Cooperstown desde 2001

Bill Mazeroski, durante un lanzamiento ceremonial en un partido de los Piratas de Pittsburgh en PNC Park. (Foto: Pittsburgh Post-Gazette)
Jesús David Castellano / @_JDCastellano
Bill Mazeroski, miembro del Salón de la Fama de Cooperstown y cuyo nombre quedó grabado para siempre en la historia al conectar el cuadrangular ganador de la Serie Mundial de 1960, falleció a la edad de 89 años.
Los Piratas de Pittsburgh, donde jugó sus 17 temporadas en Grandes Ligas, confirmaron este sábado que su deceso ocurrió el viernes en Landsdale, Pennsylvania. No se dio a conocer la causa de la muerte.
Mazeroski será recordado eternamente por su jonrón en la parte baja de la novena entrada en el séptimo juego de la Serie Mundial de 1960 contra los Yankees de Nueva York.
Aquel batazo ante los envíos de Ralph Terry, superó la barda del jardín izquierdo de Forbes Field y rompió un empate a nueve carreras y otorgó a Pittsburgh su primer campeonato en 35 años. Hasta el día de hoy, sigue siendo el único jonrón en la historia de las Grandes Ligas que ha decidido un séptimo juego de Serie Mundial.
«Maz era único, una verdadera leyenda de los Piratas. Su nombre siempre estará ligado al jonrón más grande en la historia del béisbol y al campeonato de la Serie Mundial de 1960, pero lo recordaré sobre todo por la persona que era: humilde, amable y orgulloso de ser un Pirata», dijo el presidente de los Piratas, Bob Nutting, en un comunicado este sábado,
Un maestro en la intermedia
Aunque su jonrón lo hizo inmortal, Mazeroski fue exaltado a Cooperstown por el Comité de Veteranos en 2001 principalmente por su excelencia con el guante. Es considerado por muchos como el mejor segunda base defensivo de todos los tiempos.
Ganó ocho Guantes de Oro en la intermedia y fue un maestro en la ejecución de jugadas de doble matanza. Todavía ostenta el récord de las Grandes Ligas de más doble plays para un segunda base, tanto en una temporada (161) como de por vida (1.706).
Bill no era una súperestrella ofensiva, pues acumuló el promedio al bate .260 de por vida, con 138 jonrones y 27 bases robadas en 17 años, y registró un porcentaje de embasarse de .299, los registros más bajops para cualquier camarero en el templo de los inmortales.
Nunca bateó .300, nunca se acercó a 100 carreras impulsadas o 100 carreras anotadas y solo una vez terminó entre los 10 primeros en la votación al Jugador Más Valioso.
Legado en la ciudad del acero
El impacto de «Maz» en Pittsburgh es tal que una estatua de bronce, que lo muestra corriendo por las bases con el casco en la mano tras su jonrón histórico, custodia las afueras del PNC Park. La escultura, de 14 pies de altura y 2.000 libras de peso, fue develada el 5 de septiembre de 2010, durante el 50° aniversario de aquel séptimo juego del «Clásico de Otoño» ante los Yankees.
Además, su número ‘9’ fue retirado por los Piratas en 1987, 15 años después de su despedida como jugador activo. Cabe destacar que Bill Mazeroski fue coach —durante un breve período— tanto del conjunto bucanero como de los Marineros de Seattle. Y por muchos años, fue instructor de infield invitado de los Piratas durante unos Entrenamientos Primaverales, siendo clave en el desarrollo de Neil Walker como segunda base.
En 2012, fue invitado por Clint Hurdle; manager de los Piratas en ese entonces, a sentarse en la banca del equipo y fungir como el coach adicional durante una serie ante los Mellizos de Minnesota, por supuesto, recibiendo la aprobación de Ron Gardenhire.
Su placa en Cooperstown lo describe como un «mago defensivo» con «empuje tenaz» y una «ética de trabajo silenciosa». Fue convocado 10 veces al Juego de Estrellas.
«Creo que la defensa pertenece al Salón de la Fama, merece tanto crédito como el pitcheo y me enorgullece estar entrando como jugador defensivo», relataba Bill durante su discurso de exaltación.
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