Huéspedes especiales
La casa de los Marlins vivió una escena encantadora. con los alegres aficionados de Escocia, vestidos con sus tradicionales kilts

Fans de Escocia coparon el Loan Depot Park. / Foto: Marlins.
Por Mari Montes
Miami, Fl.- Desde que se supo que los fanáticos de Escocia (el ejército del tartán) vendrían al juego entre Rangers y Marlins en loanDepotpark, la expectativa era compartir esa alegría contagiosa que les vimos desparramar por todo Boston.
El miércoles enfrentarán a Brasil y antes de eso decidieron hacer una visita al parque de la Pequeña Habana, tal como hicieron en el mítico Fenway Park de los Medias Rojas.
Llegaron marchando, con sus kits y gaitas, con las camisas de su selección y ese entusiasmo escocés que los define como afición.
Desde que llegaron a la Plaza Oeste del estadio, el ambiente auguraba que sería un juego divertido, más allá del resultado.
La mascota del equipo, Billy el Marlin, los acompañó desde la calle ocho, como buen anfitrión.
El sonido de las gaitas aminaba a todos, dos aficiones coincidieron en la felicidad y el goce.
Fans de Escocia llevaron color al Loan Depot Park
Antes del primer lanzamiento, la casa de los Marlins vivió una escena encantadora. Los alegres aficionados de Escocia, vestidos con sus tradicionales kilts, desfilaron por el terreno de juego entrando por el jardín derecho y saliendo por la línea de tercera base, mientras el sonido de sus gaitas llenaba el estadio.
Luego se acomodaron en las gradas del jardín central, donde continuaron siendo parte del espectáculo y en otras zonas del parque, plenaron los bares y gozaron la calidez de los locales.
Una hermosa postal: las tradiciones de Escocia encontrándose con el béisbol en el sur de Florida. Dos deportes, dos culturas y una misma pasión por celebrar, cantar y compartir.
El deporte tiene ese poder maravilloso de reunir personas de distintos rincones del mundo y hacerlas sentir en casa.
Por unos minutos, las gaitas escocesas y el béisbol se dieron la mano, y el loanDepot Park fue escenario de una fiesta tan inesperada como inolvidable.