Kaden Waechter ante el dilema de Florida State o la MLB
Tras cerrar su etapa con Jesuit High School, el lanzador diestro se prepara para semanas cruciales entre la Universidad y el Draft

Kaden Waechter lanzando pera Jesuit High School. (Foto: Jesuit High School)
Por Oscar Lavigne / @osskartelito
Kaden Waechter acaba su etapa en Jesuit High School con un campeonato estatal. Siguiente parada, ¿Florida State o el Draft?
Felicidades por el título. A nivel personal, ¿cómo valoras tu rendimiento y tus sensaciones en el montículo a lo largo de esta temporada?
Sí, creo que todo ha ido genial. Le di a mi equipo la mejor oportunidad posible para salir al campo y ganar el campeonato estatal, y al final del día ese era mi objetivo. Me alegra que pudiéramos conseguirlo al final. Me siento afortunado de haber podido mantenerme sano, seguir haciendo mi trabajo y darle a mi equipo una buena oportunidad de ganar.
Si tuvieras que señalar tu mayor evolución como lanzador desde tus inicios hasta el día de hoy, ¿cuál sería?
Sin duda, mi aspecto mental. Creo que ha dado otro paso adelante y que me he hecho más fuerte cuando estoy en el montículo, me refiero mentalmente. Entre las líneas creo que hago un buen trabajo controlándome y gestionando el fracaso, algo por lo que todos pasan. A medida que el juego avanza y nos hacemos mayores, aprendemos más, y creo que este año he aprendido mucho más sobre mí mismo.
El equipo mostró un nivel altísimo. ¿Cómo resumes el trayecto de la temporada, incluyendo ese bache a mitad de año?
Empecé muy fuertes. Teníamos mucha confianza desde el principio y llegaron varios jugadores transferidos, muchos buenos bateadores. Creo que hicieron un gran trabajo durante todo el año enfrentándose al durísimo cuerpo de pitchers al que nos tocaba medirnos en cada partido. Todos dieron lo mejor de sí, así que creo que manejaron muy bien esa situación.
A mitad de temporada pasamos por un pequeño bache en Carolina del Norte. Perdimos cuatro partidos, y eso nunca es lo ideal. Era un torneo muy duro, con muy buenos equipos. Pero cuando volvimos, nadie estaba desanimado. Creo que la química del equipo seguía siendo muy buena. Volvimos a casa con confianza y seguimos jugando bien. Hicimos un gran trabajo recuperándonos, lo llevamos a los playoffs y, una vez empezaron, creo que solo perdimos un partido. Fue un partido muy extraño; simplemente ese día no estuvimos a nuestro nivel y ellos jugaron mejor que nosotros. A partir de ahí, creo que hicimos un gran trabajo entrando en nuestro mejor momento cuando tocaba. En los playoffs seguimos fieles a nuestro planteamiento y salimos al campo con un único objetivo: ganar el partido.
Este es tu segundo anillo estatal tras el logrado en 2023. ¿Qué diferencias notas entre la inocencia de aquel primer título y la madurez de este de 2026?
En 2023 era mi primer año en el equipo varsity, así que no sabía qué esperar. Nunca había jugado por un campeonato estatal ni por un campeonato con tanto significado. Cuando lo gané fue algo muy especial, pero antes de conseguirlo no era consciente de lo especial que realmente era.
Este año llegué sabiendo cómo se sentía. Bueno, ya el año pasado conocía esa sensación, y perder aquel partido en las semifinales estatales, quedándonos a las puertas de nuestro objetivo, no fue una buena sensación, por decirlo de alguna manera. Creo que este año todos lo teníamos presente. Sabíamos que éramos el equipo a batir desde el principio y creo que hicimos un gran trabajo saliendo a competir. Todo el mundo lo quería de verdad. Era evidente que estábamos compitiendo y que no nos íbamos a ir a casa sin ese campeonato.
Cumpliste la meta de graduarte como campeón. A falta de mes y medio para el Draft y con tu compromiso con Florida State en el horizonte, ¿cómo afrontas las próximas semanas?
Sí, sin duda es importante, por decirlo de alguna manera. La verdad es que todavía no lo sabemos. Va a ser un día muy importante y a partir de ahí resolveremos todo. Estoy abierto a las dos opciones. En unas dos o tres semanas me iré a la universidad, entrenaré con el cuerpo técnico, haré workouts y me acostumbraré al campus. Después volveré para el Draft y veremos qué pasa. Las dos son grandes opciones y tengo muchas ganas de ver qué me depara el futuro.
¿Has percibido una mayor presencia de cazatalentos de las Grandes Ligas en tus aperturas este año?
Diría que este año ha habido muchos más en los partidos que en temporadas anteriores. Ha sido divertido verlo. Tanto mi compañero como yo hemos tenido muchas miradas puestas sobre nosotros. Siempre es divertido salir al campo cuando hay tanta gente observándote y sentir esa presión que conlleva.
En el plano puramente técnico, ¿hubo algún ajuste mecánico en el que te enfocaras para mantener tu consistencia?
Sí. Siempre tengo la misma referencia cuando salgo al montículo. Intento simplificarlo todo y centrarme en mantenerme bien cerrado con el lado delantero del cuerpo. Esa es la clave para mí. Es algo que trabajo cada vez que lanzo una pelota.
Firmaste una joya en tu última apertura. ¿Has asimilado ya que ese fue, probablemente, el último juego completo de siete entradas de tu carrera?
Todavía no me ha terminado de asimilar que no voy a volver a Jesuit para jugar otra vez. Ha sido un año muy especial y, en realidad, unos tres años muy especiales, por decirlo de alguna manera. Me lo he pasado muy bien y creo que no podía haber una mejor forma de terminar. Ese último partido que lancé fue exactamente la manera en la que quería despedirme, así que estoy muy agradecido por ello.
Más allá de los trofeos y los reflectores, ¿cuál es el recuerdo más auténtico que te llevas de tu paso por Jesuit?
Es fácil decir que el campeonato estatal. Pero creo que mi mejor recuerdo se remonta a los entrenamientos de las cinco de la mañana que hacíamos en Jesuit. No eran precisamente lo ideal y estoy seguro de que al principio nadie quería estar allí. Pero una vez llegabas, era divertido. Era divertido exigirse unos a otros, y todos trabajábamos tan duro que todo lo demás acababa llegando por sí solo.
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