Luis Arráez le resta importancia a un posible cambio
El venezolano prefiere no condicionar su mente ante la cercanía de la fecha límite y valora los elogios que recibió de Barry Bonds

Martes, 14 de julio de 2026: Luis Arráez, de la Liga Nacional, camina hacia el dugout después de poncharse en el juego de estrellas en el Citizens Bank Park de Philadelphia, Pennsylvania. (Foto: Emilee Chinn/Getty Images)
Jesús David Castellano / @_JDCastellano
Ya pasada la página de su cuarto Juego de Estrellas, Luis Arráez se prepara para lo que será la segunda mitad de la temporada; una en la que, inevitablemente, su nombre vuelve a sonar como pieza de cambio de cara a la fecha límite del próximo 3 de agosto.
Sin embargo, el segunda base de los Gigantes de San Francisco y escolta en la lucha por el título de bateo de la Liga Nacional —al ostentar un promedio de .330 (de 331-119) en 91 juegos— trata de restar importancia a una posibilidad de canje, consciente de que podría afectar su rendimiento en el terreno.
«Dejo todo en manos de Dios, no estoy pensando en cambios ahora mismo», dijo Luis Arráez a El Extrabase después del Juego de Estrellas el martes en Philadelphia. «No quiero meterme nada en la cabeza, porque una vez que lo malo te entra en la cabeza, tú dices: ‘Wow, cómo salgo de aquí’. Si los Gigantes me quieren dar otra oportunidad de que me quede en San Francisco, sería seguir jugando segunda base».
«De todos modos estoy muy agradecido con ellos, y disfrutar todos los días de Ron Washington (coach de infield de los Gigantes) es una bendición para mí. Pero si se viene un cambio, iré a dar mi granito de arena para ayudar a ese equipo a llegar a los playoffs», puntualizó el yaracuyano.
El elogio de una leyenda y la complicidad en el dugout
Ahora bien, una postal que dejó bastante de qué hablar de Luis Arráez fue su tiempo junto a Barry Bonds en la previa del juego. La leyenda de la Bahía le dijo que le recordaba a cuando él jugaba; tal vez sin su poder, pero sí con la habilidad de dirigir la bola y jugando el béisbol de la manera correcta.
«Me dijo: ‘Creo que eres un jugador bendecido y te admiro mucho'», contó Arráez sin ocultar su orgullo por las palabras del exjardinero.
Sobre la experiencia del Juego de Estrellas, bromeó diciendo que estaba aburrido en el dugout esperando su oportunidad para tomar acción. «Entonces me traen a un zurdo que lanza unos cutters que yo dije: ‘Wow, voy a tomar un turno y me ponen un zurdo así'», destacó Arráez entre risas.
De igual forma, resaltó que cada Clásico de Mitad de Temporada es una bendición, no solo por los fanáticos que los apoyan, sino por el hecho de darle una satisfacción a la familia y al país que siempre está ahí alentándolos.
Una bendición compartida en familia
Un detalle muy especial para Luis es el hecho de que, en cada Juego de Estrellas, sus hijas están más grandes y entienden mejor lo que está pasando, asimilando que la convocatoria es una forma de reconocer su gran temporada.
«Sí, en especial Emma; ella se ha vivido los cuatro Juegos de Estrellas. Esther está en el tercero y ahora Esthela está en su segundo, porque en el primero estaba muy chiquita», explicó Arráez. «Es una bendición que ellas puedan ver a su papá disfrutar su trabajo».
Emma, la mayor, le preguntaba constantemente si iría al Juego de Estrellas, pues le preocupaba no verlo en las votaciones. Al momento de recibir la noticia en Colorado, el camarero inmediatamente se comunicó con la niña para darle la primicia.
Al mismo tiempo, celebró el nivel que está exhibiendo Otto López esta temporada. Aunque esperaba combinarse para un doble play junto a él, solo consiguieron un out en la jugada.
«Sumamente contento por la temporada que está teniendo… se lo merece, se merece todo lo bonito que le está pasando. Espero que siga trabajando como lo está haciendo, con esa humildad. Es un pelotero que respeta el juego, y cuando respetas el juego y trabajas con humildad, tienes bastantes oportunidades y Dios te ayuda con eso».
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