Si quieres un hit, busca a Otto López
Los Marlins dieron con su mejor bateador en una adquisición de waivers. ¿Qué mejoró?

Otto López celebra batazo al pisar la segunda base. Créditos: AP.
Por Carlos Moreta/@carlosgmoreta
Otto López es el líder en hits (129) y dobles (27) de Grandes Ligas. Va a la cabeza del promedio de bateo (.336) y entre los veinte primeros de slugging (.508).
Si tomáramos el DeLorean DMC-12 de “Volver al Futuro” y nos dirigimos a 2025, nadie creería este hecho posible.
La temporada pasada tuvo un wRC+ (Carreras Creadas Ponderadas Plus) de 86, que lo hizo 14 puntos inferior a la media de bateadores, colocándolo entre los 12 peores.
Esta vez registra 138 en esa estadística, la misma producción de Matt Olson, quien postea 26 jonrones.
Estaba en la alineación por su vertiginosa defensa del infield. Podría robar bases. Los Marlins lo reclamaron de waivers en 2024, bajo ninguna expectativa de ejercer otro rol.
Ahora es su mejor bate. ¿Cómo lo hizo?
Los antecedentes de López brindaban espacio; no todo fue malo la zafra anterior: una tasa moderada de ponches, al 13.8%, y realizó contacto con el 89.3% de los pitcheos dentro de la zona.
Describe un perfil evidente: es un bateador que pondrá la bola en juego y tendrá apariciones al plato inteligentes. Buen paquete para la tanda baja.
Algo hacía falta para dar el salto. Estaba recibiendo el 52.3% de los lanzamientos como bolas rápidas y apenas bateando .259 ante ese grupo.
No es solo cuestión de ponerle el mazo.
¿Qué le hacía falta? Velocidad. ¿Qué está haciendo? Exactamente eso.
El ascenso del dominico-canadiense tiene una clave: la velocidad de su swing creció de 71.7 a 72.1 millas por hora, lo que luce como un aumento menor (0.4), hasta que abundamos en los detalles.
La manera de apreciar esta mutación es el concentrado de “fast swing” —o los swings con velocidad superior a 75 mph—, que pasaron del 22 al 25.5%.
De ahí que sea innegable que tiene manos más rápidas, repercutiendo de manera positiva en los resultados generales.
Le abre espacio para conseguir batazos duros, pasando de 38.3% la campaña anterior a 42.8% en la cursante. Está bateando .540 con golpes fuertes (o velocidad de salida mayor a 95 mph).
El efecto cascada que inició con incrementar la contundencia de su swing le permite superar traumas como la ambivalencia ante rectas, que esta vez castiga para .381. Y los pitchers entendieron, reduciendo el uso a 50.8%.
Así funciona para la ofensiva: acabas con las bolas rápidas y ganas el cielo.
Ya era conocido lo que hace bien, teniendo el chance de potencializar esos resultados con machacar el 91% de los swings en la zona y tan solo un 14% de ponches. Ambas cosas germinan de sus buenas decisiones, pues abanica en un 20.5%.
El sistema de proyecciones ZiPS dice que López tendrá un wRC+ de 110 en la continuación de la temporada, agregando cinco jonrones a los nueve que tiene.
Es un hitteador de habilidades ojos-manos sobresalientes, pero que continúe con un rendimiento mayor que la media inició con ganar velocidad de su swing.
Destaca con 4 outs por encima del promedio (OAA), que abordan su alcance en las paradas cortas, además de 17 robos de base. Es bueno en ambos lados del juego. Y lo hace indetenible.
- DATO. Otto López contabilizó 127 hits antes del Juego de Estrellas, la mayor cantidad para cualquier jugador en la historia de los Marlins.
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