De los Atlantics a los Dodgers: los nombres que también cuentan la historia del béisbol
El béisbol no solo juega en nueve innings, sino a través del tiempo. En la historia, han sido múltiples las franquicias que han cambiado de nombre

Por Mari Montes / @porlagoma
Un equipo de Grandes Ligas puede cambiar de ciudad. Puede cambiar de dueño, de uniforme, de estadio y hasta de identidad. Pero hay algo que suele sobrevivir a todo eso: la memoria.
Y esa memoria también está escondida en los nombres.
Cuando uno mira la lista de los 30 equipos actuales de las Grandes Ligas descubre que algunos nacieron con el nombre que todavía llevan. Otros, en cambio, parecen haber tenido varias vidas. Algunos cambiaron una vez. Otros tantas, que seguirles la pista es casi como reconstruir un árbol genealógico.
En la Liga Americana, por ejemplo, los Orioles de Baltimore no comenzaron siendo Orioles de Baltimore. La franquicia pasó por Milwaukee, donde fueron los Brewers en 1901, y luego se convirtió en los St. Louis Browns, antes de llegar finalmente a Baltimore.
Los Yankees tampoco nacieron Yankees. Antes fueron los Orioles de Baltimore y después los New York Highlanders, hasta que en 1913 adoptaron el nombre que terminaría convirtiéndose en una de las marcas más reconocibles del deporte.
Boston tuvo a los Boston Americans antes de convertirse en Red Sox. Cleveland pasó por Bluebirds, Blues, Bronchos y Naps antes de ser Indians y, finalmente, Guardians. Minnesota llegó desde Washington, donde la franquicia fue conocida como Senadores.
Y hay historias todavía más curiosas.
Los Astros comenzaron como Houston Colt .45s. Los Rays fueron Tampa Bay Devil Rays antes de quedarse simplemente con Tampa Bay Rays. Los Atléticos han recorrido un camino extraordinario: Filadelfia, Kansas City y Oakland, y hoy juegan temporalmente en Sacramento mientras la franquicia se instala en Las Vegas.
Los Angelinos, por su parte, han cambiado de nombre sin necesidad de mudarse demasiado: Los Angelinos de Los Ángeles, Angelinos de California, Angelinos Anaheim y Los Angelinos de Los Ángeles Anaheim.
Pero no todo equipo de expansión tiene una historia de nombres cambiantes.
Los Blue Jays de Toronto nacieron en 1977 y siempre han sido Blue Jays. Los Tigers de Detroit llevan el mismo nombre desde 1901. Los Royals de Kansas City son Royals desde su nacimiento en 1969. Los Marineros de Seattle nacieron Marineros y lo siguen siendo.
Es como si algunas franquicias hubieran encontrado su identidad desde el primer día, mientras otras necesitaron décadas para definirla.
Todo cambia en el béisbol, hasta los nombres de los equipos.
En la Liga Nacional, la historia se vuelve todavía más fascinante.
Los Bravos son probablemente uno de los mejores ejemplos de cuánto puede viajar una franquicia sin dejar de ser la misma. Boston Red Stockings, Beaneaters, Doves, Rustlers, Braves, Bees, Milwaukee Braves y finalmente Atlanta Braves. Una sola franquicia, una larga colección de nombres y ciudades.
Los Dodgers tienen una genealogía todavía más pintoresca. Antes de ser Dodgers fueron Brooklyn Atlantics, Grays, Bridegrooms, Grooms, Superbas y Robins. El nombre Dodgers terminó imponiéndose, relacionado con la expresión “Trolley Dodgers”, una referencia a quienes tenían que esquivar los tranvías de Brooklyn.
Los Gigantes también comenzaron lejos de San Francisco. Fueron los New York Gothams y luego New York Giants, antes de mudarse a la costa oeste.
Los Cubs fueron White Stockings, Colts y Orphans. Los Cardenales fueron Brown Stockings, Browns y Perfectos. Los Piratas comenzaron como Pittsburgh Alleghenys. Cincinnati tuvo sus Red Stockings y, brevemente, Redlegs.
Y hay franquicias cuya historia recuerda que las Grandes Ligas también han sido una historia de mudanzas.
Los Brewers actuales fueron los Seattle Pilots en 1969. Los Nationals llegaron desde Montreal, donde jugaron como Expos. Los Rangers fueron los Washington Senadores antes de trasladarse a Texas.
Los Marlins comenzaron como Florida Marlins y en 2012 pasaron a ser Miami Marlins.
Y nuevamente aparecen los que nunca necesitaron cambiar de nombre para saber quiénes eran: Mets, Diamondbacks, Rockies y Padres, conservan desde su nacimiento la identidad con la que llegaron a las Grandes Ligas.
Quizás por eso mirar los nombres antiguos de los equipos resulta tan entretenido.
Porque no son simplemente palabras estampadas en una camiseta.
Son pistas.
Nos cuentan quiénes fueron, de dónde vienen, qué ciudades dejaron atrás y qué ciudades los recibieron. Nos recuerdan que una franquicia puede mudarse miles de kilómetros y seguir siendo la misma; que puede cambiar de nombre y conservar su historia; y que, a veces, detrás de un uniforme que conocemos de memoria existe una colección de identidades que casi hemos olvidado.
El béisbol, después de todo, no solamente se juega en nueve entradas.
También se juega en el tiempo.
Y para entender quiénes son hoy los equipos de Grandes Ligas, a veces hay que preguntarse primero:
¿Cómo se llamaban antes?
Referencias
Baseball Almanac (historial oficial de cada franquicia)
https://bleacherreport.com/articles/1605969-explaining-the-origin-of-all-30-mlb-teams-nickname